Análisis

Mons. Roberto Flock: estén siempre alegres

Entonces con esperanza alegre sigamos “preparando el camino del Señor”, con la oración, con la lucha contra el pecado y con el compromiso por la justicia, cuidándonos del mal en todas sus formas, es la reflexión que el Obispo Auxiliar de la Arquidiócesis de Cochabamba.

“¡Estén siempre alegres!”
Queridos hermanos,
“¡Estén siempre alegres!”

Así nos exhorta la Liturgia en este “Domingo de Alegría”. “¡Estén siempre alegres!” Además de ser el mensaje de San Pablo en la segunda lectura, es la actitud de la Santísima Virgen María en su Cántico de Alabanza: “Mi alma canta la grandeza del Señor,y mi espíritu se estremece de gozo en Dios.”

Por cierto, no faltan problemas serios que requieren nuestra urgente atención y no falta situaciones que provocan la tristeza. Por ejemplo:

• A nivel mundial nos desafía las interminables guerras en el medio oriente, ahora con el Estado Islámico que pretende justificar la violación de niñas capturadas, y El calentamiento global y la dificultad de lograr acuerdos y acciones acertados.
• A nivel de la Iglesia en Bolivia sufrimos una falta de recursos para sostener las obras sociales de la Iglesia, y nos desafía la creciente secularización de la cultura y de los jóvenes, con una escasez de vocaciones.

• A nivel personal, ¿quién no tiene problemas económicos, familiares y su propia lucha para superar el pecado?
Sin embargo, la palabra de Señor no ignorasemejantes realidades, y la exhortación a la alegría no es una renuncia de nuestras responsabilidades. Al contrario, nos anima la convicción de que “El que losllama es fiel”, y de que el Todopoderoso seguirá “haciendo grandes cosas para aquellos que lo temen”. Tenemos la certeza que Dios no nos abandona. Ya se cumplió la profecía de Isaías con la venida de su Ungido, Jesucristo, “vestido con las vestiduras de la salvación y envuelto con el manto de la justicia.”

Nuestra alegría es una expresión de esperanza nacida de la fe en el Dios que nos ama y que viene para germinar la justicia y la alabanzaante todas las naciones y que asegura la salvación.

Entonces con esperanza alegre sigamos “preparando el camino del Señor”, con la oración, con la lucha contra el pecado y con el compromiso por la justicia, cuidándonos del mal en todas sus formas.

“Que el Dios de la paz los santifique plenamente, para que ustedesse conserven irreprochables en todo su ser – espíritu, alma ycuerpo – hasta la Venida de nuestro Señor Jesucristo.”