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Mons. Roberto Flock: convoca a luchar por unas elecciones libres

“Luchar por elecciones libres, por la justicia y por todo lo que asegura la dignidad humana, es decir un auténtico “SI” a Dios. En cambio, el “voto consigna” es una sombra del ISIS, que supuestamente dice Sí a Dios, pero en la práctica toma su nombre en falso para cometer barbaridades”, fue el llamado que hizo Mons. Roberto Flock, Obispo Auxiliar de la Arquidiócesis de Cochabamba, este domingo durante su homilía dominical.

¿Quién cumple la voluntad de Dios Padre?

Queridos Hermanos,

En dos semanas, se realizan las elecciones generales de Bolivia. Siendo el “Día del Señor” será una ocasión propicia para orar por el bien de Bolivia, por su futuro y por sus hijos.

Una semana después, se celebrará en Roma la beatificación del Siervo de Dios, Papa Paulo VI, quien asumió el pastoreo de la Iglesia desde 1963. Concluyó e implementó las reformas del Concilio Vaticano, incluyendo la declaración Dignitatis Humanae sobre la libertad religiosa. Allí afirma: “Creemos que la única y verdadera religión subsiste en la Iglesia Católica”, pero al mismo tiempo dice: “Este Concilio Vaticano declara que la persona humana tiene derecho a la libertad religiosa.” Y explica: “Esta libertad consiste en que todos los hombres han de estar inmunes de coacción, tanto por parte de individuos como de grupos sociales y de cualquier potestad humana, y esto de tal manera que, en materia religiosa, no se obligue a nadie a obrar contra su conciencia.”

La justificación por esta postura está en que: “el derecho a la libertad religiosa está realmente fundado en la dignidad misma de la persona humana” Por otro lado: “La verdad no se impone de otra manera, sino por la fuerza de la misma verdad, que penetra suave y fuertemente en las almas.”

Totalmente opuesta a esta visión es el actuar del grupo ISIS que pretende imponer un Estado Islámico en Siria e Iraq, y cuyos protagonistas, invocando a Dios, están cometiendo genocidios.

Nosotros buscamos obedecer el gran mandato misionero de Cristo Resucitado: “Vayan y hagan que todos los pueblos sean mis discípulos”. Sin embargo, defendemos la libertad religiosa, porque sin ella, se destruye la dignidad humana, y porque nadie a la fuerza es discípulo auténtico. La misma visión ilumina nuestra actitud en los demás campos de la vida humana, por lo que defendemos la democracia con elecciones libres y transparentes. Por eso, anticipando las próximas elecciones generales, la Conferencia Episcopal emitió un comunicado recordándonos que: “El voto es un derecho constitucional, individual, secreto, libre, consciente y responsable, fundado sobre los principios de libertad de conciencia y de elección.” Además: “Votar en conciencia es apostar por valores fundamentales de desarrollo integral en sociedad como la vida, la justicia, la solidaridad, la verdad y la libertad. Para esto es importante que los ciudadanos se informen suficientemente, ejerciten un sano discernimiento y vean cuales propuestas electorales priorizan estos valores.”

También aclara que no hay ningún argumento válido que legitime aquellas acciones que pretendan canalizar el llamado voto consigna. “Todo lo que impide o condiciona el voto: presiones, insultos, descalificaciones, discriminaciones de diverso tipo y, peor aún, cualquier forma de amenaza o agresión física al que piensa distinto, atenta contra sus derechos fundamentales. Asimismo la demagogia, la prebenda y el soborno ofenden la inteligencia y hieren la dignidad de las personas.”

La palabra de Dios que escuchamos este domingo ilumina todo este escenario. El profeta Ezequiel explica: “cuando el malvado se aparta del mal que ha cometido, para practicar el derecho y la justicia, él mismo preserva su vida. Él ha abierto los ojos y se ha convertido de todas las ofensas que había cometido: por eso, seguramente vivirá, y no morirá.” Se trata de lo que sucede en el interior de la persona en plena sintonía con la libertad que Dios propuso a su pueblo antes de entrar a la tierra prometida: “Yo he puesto delante de ti la vida y la muerte, la bendición y la maldición. Elige la vida, y vivirás.” Es una invitación, no una imposición.

Más claro es el Evangelio: A cada uno, Dios Padre le dice: “Hijo, quiero que hoy vayas a trabajar a mi viña”. Depende de ti decir “sí” o decir “no”. Depende de ti obedecer o no. Y aunque hayas dicho “no” en un principio, puedes arrepentirte y decir “sí” y dedicarte a la propuesta de Dios.

Luchar por elecciones libres, por la justicia y por todo lo que asegura la dignidad humana, es decir un auténtico “SI” a Dios. En cambio, el “voto consigna” es una sombra del ISIS, que supuestamente dice Sí a Dios, pero en la práctica toma su nombre en falso para cometer barbaridades.

Dios, Creador del Cielo y de la Tierra es el verdadero Dueño de la Viña, por encima de las fronteras nacionales, regionales y municipales, siempre peleadas. Nosotros, en cambio, somos dueños solamente de nuestras decisiones, con la libertad de elegir la voluntad de Dios según nuestra capacidad de discernir el camino de la justicia que Él nos propone.

Nuestro modelo es Jesús. Aunque “era de condición divina…, se humilló hasta aceptar por obediencia la muerte y muerte de cruz.” Frente a las próximas elecciones, como en todas nuestras decisiones, vale el consejo de San Pablo: “Vivan con los mismos sentimientos que hay en Cristo Jesús.” “Tengan un mismo amor, un mismo corazón, un mismo pensamiento. No hagan nada por interés ni por vanidad, y que la humildad los lleve a estimar a los otros como superiores a ustedes mismos. Que cada uno busque no solamente su propio interés, sino también el de los demás.” El mismo nos pregunta: ¿Cuál de los hijos cumple la voluntad de mi Padre?

Mons. Roberto Flock
Obispo Auxiliar de la Arquidiócesis de Cochabamba