Cochabamba

Mons. Oscar Aparicio: “Dios nos acompaña en los momentos buenos y malos”

Durante su homilía dominical Mons. Oscar Aparicio, Arzobispo de Cochabamba resaltó que debemos reconocer la presencia de Dios en los momentos buenos y malos de nuestra vida y que como misión estamos a anunciar esta presencia de Dios en todo momento de nuestras vidas.

Homilía de Mons. Oscar Aparicio 8/02/15

Vemos en realidad que la palabra de Dios nos acompaña de una manera excelente, es el evangelista Marcos que en este domingo nos habla, desde que hemos iniciado el año, él nos está acompañando, estamos en V domingo del tiempo ordinario, se llama así porque ha habido en el inicio de nuestro Año litúrgico. En Adviento comienza el tiempo ordinario y que va hacer un paréntesis, digamos cuando comencemos la Cuaresma, el miércoles de Ceniza y luego tendremos estos 40 días, Cuaresma, la Pascua que se extiende por 50 días y luego retomaremos de una vez el tiempo ordinario, digo esto para que nos ubiquemos todos.

V domingo del Tiempo Ordinario, en el que el Señor a través de la liturgia nos está ayudando…particularmente es interesante la postura de Marcos, si ustedes comparan con los otros evangelios sinópticos, es decir que Lucas y Mateo son evangelios más o menos similares, lo particular de Marcos es que hace una gran apertura que sentimos en el evangelio, esa fe que dice conviértanse y crean en el evangelio, esas son la primeras palabras en su misión. Después de haber sido bautizado, el Señor entra en una misión y empieza a decir esto, hermanos escuchen la gran noticia, hay que convertirse, hay que cambiar de mentalidad, es necesario mirar al Señor y seguir sus pasos.

Es necesario entonces pensar en nuestra vida y descubrir al Señor y el evangelio dice algo concreto de esto, al final si ustedes siguen la hojita dominical , cuando después de haber hecho toda esta manifestación dice vayamos a otra parte a predicar, a las poblaciones vecinas porque para eso he salido, decir cuál es el motivo de que porque Jesús se hace presente , para predicar anunciar esta buena noticia .

En qué consiste esta buena noticia, en varias cosas seguramente, pero hoy día está centrado en algo fundamental. Jesús que expulsa a los demonios, que libera por tanto, Jesús que sana, que está cerca de los enfermos, de los afligidos. Por tanto Jesús es alguien que no solo libera sino que sana, para eso ha venido al mundo, para anunciar a los seres humanos que la enfermedad, que los problemas y las aflicciones no son el motivo final del ser humano, sino más bien. Jesús que libera y sana nos llama a participar de su gloria.

Aunque es verdad que las aflicciones y las necesidades, los problemas, los vacíos, los sin sentidos que podemos tener zona algo también muy claro en nuestro diario vivir, por eso es interesante la primera lectura de Job.

Job es el hombre de la ley, no es cierto, Job es el que ha sido de alguna manera probado en la fe aquel que tenía todo, aquel que se bañaba en oro de repente todo desaparece y ahora mi pregunta ¿Dios también existe en el sufrimiento, Dios también existe en la precariedad

Dios es alguien que está acompañando incluso cuando existe la muerte y el mal en este mundo y que buena pregunta para todos nosotros y es una interrogante para nuestra fe , sobre todo en el sufrimiento , en la aflicción, nosotros mismos a veces nos preguntamos ¿dónde está Dios?

La respuesta de Job es fenomenal, si ustedes otra vez siguen la hojita dominical , de alguna manera Job llega a decir, aquello que mis oídos han escuchado, aquello que mis ojos han visto es cierto, Dios vive , Dios existe pese a la enfermedad a la aflicción , a los sufrimientos al mal y a la muerte, Dios existe, Dios vive, soy testigo de aquello .

Por tanto esta palabra hoy día en este domingo nos invita a reconocer a Jesús como el que sana y a dejar que el señor nos hable profundamente y entonces dejar que nos libera y que el Señor también nos sane.

La suegra de Pedro es parecida a nosotros, una mujer en este mundo, de carne y hueso, viendo a muchas de ustedes aquí en esta Catedral, ya entradas en años, me hace pensar que la suegra de Pedro ha sido así de carne y hueso, así como somos nosotros y estaba enferma Jesús abre la puerta Jesús habla con ella, Jesús la saca y al momento de ser sacada ella se pone a servir miren hermanos que relación tan importante y fundamental en la vida nuestra

Nosotros débiles frágiles necesitados del amor de Dios , nosotros con preguntas y dudas nosotros muchas veces con cuestionamientos y con falta de fe, a nosotros el Señor que también somos enfermos y afligidos, temeroso de la muerte, temeroso de la enfermedad, temeroso de la soledad o a lo mejor en estas mismas situaciones . A nosotros hoy el Señor se nos acerca, el Señor nos invita a levantarnos, a nosotros el Señor aquí en Cochabamba, el Señor da palabra de libertad y de sanación , somos la suegra de Pedro. Nos invita a ponernos de pie y a ponernos en el servicio a los demás.

Cuál será el mayor servicio, testimoniar que la presencia de Dios es real, testimoniar que pese a la enfermedad y a la muerte es posible creer en Dios y hay que anunciarlo, el señor es el sentido de la vida, el Señor realmente nos cura el señor es la compañía en la soledad, el Señor es la defensa de aquellos que están injustamente probados. Es el Señor nuestra fortaleza, con él vivimos, hacia Él vamos. El mayor servicio que podemos hacer es anunciar a nuestros hermanos todo aquello.

Les invito hermanos y hermanas a entrar y acoger esta palabra y aceptar al señor también en momentos difíciles que podamos estar viviendo.

Yo tengo el día domingo aquí en Cochabamba el mayor testimonio de lo que estoy diciendo, ustedes conocen a Mons. Abel Costas, nacido en Cochabamba, sacerdote y Obispo de Cochabamba, Obispo en Tarija durante muchos años , retornado a Cochabamba ya como emérito, 92 años, hoy Mons. Abel está en estado de agonía.

Un hombre que ha vivido fiel a la palabra de Dios, un hombre que ha anunciado el evangelio por toda esta tierra boliviana, un hombre como testigo y servidor de este evangelio.

Lo he visitado hace poquito y en esta agonía creo que él sigue siendo un testigo del Señor, de que Dios existe, pese a esta condición a esta agonía, incluso ante la muerte podemos encontrar a alguien en Cochabamba que anuncia el evangelio. Que al estilo de Jesús… Abel Costas se convierte en un signo misionero que anuncia esta vida y resurrección de nuestro Señor. Les invito en este momento pues a mirar en un testigo del Señor a mirar a un Dios que nos acompaña en las buenas y en las malas, un Dios que nunca nos abandona y un Dios que sobre todo nos a anuncia la vida y la resurrección

Amén.

Mons. Oscar Aparicio

ARZOBISPO DE COCHABAMBA