Tarija

Mons. Jorge Saldías: El Espíritu Santo es el aliento de vida nueva

Mons. Jorge Saldías: “Sopló sobre ellos y les dijo: Reciban Espíritu Santo” – El Espíritu Santo es el aliento de vida nueva.

Mons. Jorge Saldías presidió la Eucaristía dominical, en el día de Pentecostés desde la Catedral de Tarija (Parroquia San Bernardo). Su homilía contiene remarca la acción importante del Espíritu Santo en la Iglesia. Mons. Jorge concluyó su homilía aludiendo la campaña de solidaridad que realiza la diócesis. A continuación, compartimos la homilía completa:

Sopló sobre ellos y les dijo: Reciban Espíritu Santo” (Jn 20,19-23)

Queridos hermanos y hermanas en el Señor. Es para mí, motivo de gran alegría saludarlos a todos ustedes, que se unen a esta Celebración, a través de las Redes Sociales y Plataformas Digitales, a la acción de gracias al Señor en la Fiesta de Pentecostés, desde la Iglesia Catedral de Tarija. Esta fiesta totalmente misionera extiende nuestro compromiso bautismal hacia el mundo entero, con un recuerdo particular para los sacerdotes, religiosos, religiosas y laicos, Jóvenes, Catequistas, que gastan su vida, a menudo en condiciones de enorme dificultad, para difundir la alegría del Evangelio.

En Pentecostés, los discípulos experimentan de manera extraordinaria la venida del Espíritu Santo. El libro de Hechos de los Apóstoles presenta el día de Pentecostés como una manifestación directa de Dios: “Todos quedaron llenos del Espíritu Santo” (Hch 2,1-13), que impulsa al testimonio de la fe en la diversidad de lenguas, pueblos y culturas.

La diversidad de dones que emanan de un mismo Espíritu de amor es destacada por el Apóstol San Pablo poniendo de relieve el valor de la pluralidad de los miembros y funciones de la comunidad cristiana edificada por el amor para formar un solo cuerpo: En cada uno, el Espíritu se manifiesta para el bien común” (1 Cor 12,1-31). Todos atentos y trabajando por el “bien común”.

Jesús resucitado es quien asegura a sus discípulos que su Espíritu siempre está con ellos: Sopló sobre ellos y les dijo: Reciban Espíritu Santo” (Jn 20,19-23); para que los discípulos, a su vez, anuncien a través de la palabra del Evangelio, las enseñanzas de lo que ha dicho y hecho Cristo Jesús.  Era tan grande su valentía, tan segura su decisión, que estaban dispuestos a todo, incluso a dar su vida.

El Espíritu Santo es el aliento de vida nueva que marca el comienzo y la misión de la Iglesia, haciendo de los discípulos una comunidad de fe viva, dinámica, evangelizadora y misionera, tal como lo recuerda el Papa Francisco: “Bautizados y Enviados”.

Cómo no dar gracias a Dios por los maravillosos frutos que el Espíritu de Cristo Vivo continúa produciendo en la vida de cada bautizado y bautizada: serenidad, paz verdadera, gozo en el Espíritu, celo apostólico, deseo de oración y contemplación, búsqueda de perdón, pequeñas y grandes obras de solidaridad, esperanza en tiempos mejores. En otras palabras, se actualiza el Espíritu prometido por Cristo: “Él Vive”, y quiere que seas feliz.

Hermanos y Hermanas. En esta situación causada por el coronavirus, la crisis de la economía está generando más pobreza y hambre. Las personas y familias pobres que viven del “trabajo informal”, no tienen ahorros, viven del “día a día”. A esto se suma la crisis de la política que sigue haciendo visible, cómo algunos de los que gestionan la vida política en nuestros días, perdieron el mandato de trabajar por el “bien común” y la atención primordial a la persona humana, su vida y su dignidad, haciendo prevalecer su afán desesperado de tener el control de poder o de dinero.

En estos momentos, mientras se alternan la fe ardiente y el reconocimiento de la insuficiencia humana, cuanto me gustaría decirles que no sientan angustia o miedo; pero lo cierto es que sentimos angustia, sentimos miedo; sin embargo, lo más importante es no dejarnos atrapar por el miedo (como el Águila atrapa su presa). El miedo nos detiene y no nos deja avanzar. Cuánto necesitamos el poder del Espíritu del Señor resucitado que nos infunda aliento de vida nueva, para buscar y trabajar no sólo por intereses personales y partidarios, sino por el “bien común” de todos: Salud – Vida y economía equitativa – solidaria.

Finalmente, en la liturgia de hoy, la SECUENCIA canta las acciones del Espíritu Divino en nuestras vidas, que nos otorga perdón, consuelo, descanso, gozo; que nos sana de la indiferencia hacia los otros: “Ven, Espíritu Santo, y envía desde el cielo un rayo de tu luz. Ven, Padre de los pobres, ven a darnos tus dones, ven a darnos tu luz. Ven, Espíritu Santo, suaviza nuestra dureza, elimina con tu calor nuestra frialdad, corrige nuestros desvíos” (Secuencia).

Hermanos y Hermanos. En estos momentos difíciles que estamos viviendo a causa del Covid-19, pedimos al Señor Jesús, el poder de su Espíritu para mantenernos firmes en la fe y en la esperanza:Sopló sobre ellos y les dijo: Reciban Espíritu Santo” (Jn 20,19-23).Ven Espíritu Santo! ¡Ven a nuestras vidas! ¡Ven a tu Iglesia! ¡Ven, quédate con nosotros!

Nuevamente, recordar que, como Iglesia en Tarija, hemos organizado una campaña solidaria de donación de alimentos, destinada a favorecer personas o familias pobres y necesitadas. Les animo a ser solidarios, y compartir nuestros bienes con los más necesitados. Indicarles que sus donaciones ya están siendo entregadas a personas y familias necesitadas.

Que la Virgen María, bajo la advocación de la Mamita de Chaguaya y el Patrón San Roque, nos acompañen e intercedan por nosotros para ser templos vivos del Espíritu y testigos incansables del Evangelio.

Feliz domingo de Pentecostés.

+Jorge Saldías Pedraza, O.P.