Análisis Reflexión Dominical

Mons. Jesús Pérez: Dos enseñanzas de la Palabra de este domingo

MONS. JESÚS PÉREZ: “DOS ENSEÑANZAS DE LA PALABRA DE ESTE DOMINGO”

…Lo que se nos pide es salir de nosotros mismos, echar una mano para ayudar, hacer sitio a los demás en nuestra vida y sinceramente preocuparnos de su situación. Todos nos necesitamos, unos más y otros menos, nos necesitamos.

Cada domingo la Palabra de Dios nos orienta con sus admirables enseñanzas, que nos van  formando en el conocimiento de la voluntad de Dios. La Eucaristía o misa consta de dos grandes partes: La liturgia de la Palabra de Dios y la Liturgia de la Eucaristía. Ambas son parte de lo que tradicionalmente llamamos misa. Estas dos grandes partes son de suma importancia para nuestro crecimiento en el Espíritu. Hasta el fin de nuestra vida terrenal, tendremos todos la necesidad de escuchar cada día a Dios que se comunica con nosotros a través de la Palabra escrita  y con la voz del Espíritu Santo. La escucha de la Palabra de Dios nos lleva a la oración confiada a Dios, nuestro Padre.

Hoy, en el evangelio de Lucas 10, 38-42, se  nos narra la escena de la visita de Jesús y sus discípulos a la casa de Lázaro, Marta y María, mientras se dirigían a la ciudad santa de Jerusalén, donde iba a ofrendar su sangre y toda su vida  por nosotros, muriendo en la Cruz. Jesús en su subida a Jerusalén hace paradas, de días, en las comunidades por donde va pasando, para evangelizar y anunciar la Buena Nueva. Nos habla de la hospitalidad, personificada en las dos hermanas, Marta y María.  Esta lectura del Evangelio viene preparada por la primera lectura que nos muestra a Abrahán, que recibe a unos huéspedes. La hospitalidad va unida a la escucha de la Palabra de la que nos da el ejemplo María, con su actitud ante Jesús.

Abrahán acoge a los tres viajeros y las dos hermanas acogen a Jesús y así nos transmiten una consigna muy sencilla, pero muy importante, y que es de cada día, y de un valor exquisito para nuestra vida humana y cristiana. De los bolivianos, en general, se dice que somos acogedores, hospitalarios. ¿Tenemos de verdad un espíritu hospitalario? No se nos pide que matemos un ternero para agasajar a los huéspedes que nos visitan. Lo que se nos pide es salir de nosotros mismos, echar una mano para ayudar, hacer sitio a los demás en nuestra vida y sinceramente preocuparnos de su situación. Todos nos necesitamos, unos más y otros menos, nos necesitamos. Por ello, es necesario escucharnos y, juntos como hermanos, resolver nuestros problemas.

Lucas en el evangelio nos narra la acción hospitalaria de Marta y María, que resulta sumamente importante, pero pretende mucho más. Es más bien a María, la que se sienta a sus pies a escucharle, a la que alaba Jesús, porque ha elegido “la mejor parte”. Ciertamente tiene mérito la actitud de Marta, que quiere atender de la mejor forma a Jesús y a los apóstoles. Parece como si tuviera razón al quejarse de que su hermana no le ayuda. Jesús no desautoriza a Marta, pero subraya que hay otra actitud más importante y fundamental en el cristiano, es la actitud de  escucha de la Palabra. Cada uno verá cuál  de los dos aspectos es necesario reforzar.

Sucre, 21 de julio de 2019

Fray Jesús Pérez Rodríguez, O.F.M.

Arzobispo emérito de Sucre

[Imagendevocionalescristianos.org]