Oruro

Mons. Cristóbal Bialasik: la vida: don de Dios

En la Eucaristía del éste domingo 21 de junio, Mons. Cristóbal Bialasik, Obispo de Oruro, reflexionó especialmente del desafío de anunciar ante toda amenaza, la Palabra de Dios. Hizo la crítica a las personas que niegan a Dios por conseguir un puesto político, por conseguir un puesto bien pagado, por vivir cómodamente y se olvidan del hermano y la hermana que necesitan ayuda. Las palabras del Señor, son muy claras; nosotros tenemos que reflexionar sobre nuestra vida y pensar cómo dar el mejor testimonio de nuestra fe y de Cristo. Jesús, nos recomienda que no debemos temer a las personas, que no tenemos temer predicar, de transmitir lo que el Señor nos ha enseñado y nos ha pedido.

No nos preocupemos por las persecuciones, que no nos fijemos en los pájaros que vuelan, porque ninguno cae a tierra si no lo permite el Padre Celestial.

Dios padre nos tiene con ojos cuidadosos y vigilantes, que cada cabello en la cabeza está contado, valemos muchísimo más que todos los pájaros del mundo, y no debemos temer a lo que las personas nos pueden hacer, pues éstos, sólo pueden matar al cuerpo, pero no pueden matar el alma; pero que hay que temer y tener miedo al que puede dañar nuestra alma, al demonio; por eso, no debemos dejarnos llevar por él, tenemos que protegernos en todo sentido para que no dañe nuestra alma; y por eso, debemos buscar siempre los caminos del Señor, llevarnos con la gracia de Dios; y no desviarnos de éste camino, sino alejarnos del demonio que busca como un león rugiente a quién devorar.

El Señor, no nos promete un camino fácil en nuestra vida, no nos promete éxitos y triunfos, sino que nos anuncia el mismo camino de Él: contradicciones, odios, calumnias, persecuciones.

En realidad, si vemos el camino de Cristo, si vemos cómo llegó hasta la muerte en cruz, no nos sorprenderá el hecho de ser perseguidos por su causa. Este es, sin duda, el signo evidente de que vamos por su camino de Cristo, no por el nuestro. Es signo de que lo vamos siguiendo a Él como Él nos lo pidió: “el que quiera seguirme, tome su cruz y me siga”. La oración y la confianza en Dios, nos hará fuertes en la lucha y las persecuciones.

Fue duro en sus críticas porque siguen habiendo personas que promueven la maldad del aborto. Muchos niños que mueren en el vientre de mamá por ésta causa; NO PODEMOS PERMITIRLO. Mueren más niños por aborto que por la pandemia del corona virus. Los días 25 de cada mes, recordamos a esos niños muertos antes de nacer por los abortos practicados. Calificó de terroristas a las personas que matan en el vientre  de la mamá a estos niños que no pueden gritar ni defenderse. Personas que sin compasión, matan al ser humano. En este tiempo de pandemia, el Señor nos hace reflexionar lo valioso de la vida de cada ser humano, particularmente a éste que está en el vientre de la madre. Se sabía que el vientre materno, era el lugar más seguro para el niño, pero hoy, es más inseguro. Esa es la tristeza de este mundo. Se trata a un niño como un tumor al que hay que extirpar. Los poderosos del mundo, inventan el virus para matar a los ancianos, a los enfermos; nos protegemos. Buscamos barbijos, medicamentos; pero el niño en el vientre materno, cómo puede protegerse.