La Paz

Mons. Bascopé: Dejémonos amar por Dios

Desde la Basílica Menor de San Francisco en la ciudad de La Paz, este domingo 10 de enero, Fiesta del Bautismo de Jesús. Mons. Fernando Bascopé, Obispo Castrense de Bolivia, motivó a los fieles a amar a Dios con un “amor de complacencia”, por el mismo amor en el que Cristo quedo sumergido en el bautizo y que hace que su corazón explote para salvarnos. Al mismo tiempo que invita a dejarse amar por Dios que se complace amándonos en Cristo.

En quien encuentro complacencia

Ambientación.  Estaba en el desierto. Esta región se ubica entre Jerusalén y el Valle del río Jordán, a lo largo del mar muerto. Pero además está a 393 Mts. bajo el nivel del mar, es una foja profunda. Aquí se cumple lo del profeta, Os 2, 14. Te llevaré al desierto y te hablaré al corazón.

  1. Jesús descendió.

Desde Nazaret de Galilea al Jordán, v 10

No es simplemente un ir, sino que tiene una significación esencial para la vida de Jesús, el Señor.

“Cristo, el Señor, siendo de condición divina… se despojó de su rango” Fip 2,6. Esto se llama anonadamiento. Es un abajarse desde el cielo a la tierra, un despojarse de todo. Este significado tiene descender al río Jordán, una fosa profunda, para rescatar al  hombre que está caído y redimirlo.

2. Se rasgó el cielo, La voz dijo: Te amo v. 10

Se oyó una voz: Tú eres mi hijo amado, en ti me complazco” v 11

La voz del cielo abierto es en realidad el corazón de Dios, su Padre.

Le dice te amo. Desde el cielo llega la Voz al desierto. Es el desierto, en el silencio que se escucha  esta bella declaración del amor divino, el salmo 139 reza así: ¿Adónde iré lejos de tu espíritu, si subo al cielo, allí está tú, se me acuesto en el abismo, allí estás” vv 7-8. Siempre su Padre le ha dicho te amo, Tú eres mi Hijo, amado, te amo…

3. Te amo con un amor de predilección.

Cristo en su bautizo quedó sumergido en un mar de amor, porque Dios, su  Padre le dice: Tú eres, ese Tú de Cristo está frente a su Padre, es decir en una amorosa relación paternal y filial.

Pero no sólo  le dice,  te amo, sino que se complace amándolo. San Francisco de Sales enseña: Existe un amor de benevolencia, se ama porque se descubre la bondad que existe en una cosa o persona, al amarla la bondad  de amar se va transformando en complacencia, en gozo, por  amar. Dios ama a su hijo  y ama amándolo, le gusta amarlo, se complace en ese amor. Tratado del Amor divino. II. Libro, Cap IX.

El hombre sólo ama, le falta complacerse  amando, sigue enseñando  Francisco de Sales. “El corazón del hombre tiene una primera inclinación de amar a Dios, inclinación que se despierta porque primero es amado” Libro I, Cap.  XVI. Movido por ese amor debe gustar amar como Dios nos ha enseñado ahora que declara: Mi Hijo amado en quien tengo mi complacencia. Descubren el Bien que es Dios regocijemos, así llegaremos al amor de complacencia.

Conclusión. El primer mandamiento es Amar a Dios… amemos, amarlo y encontraremos que bello es ser amados por Dios y amarlo. Cristo vine en un inmenso mar de amor, el amor de complacencia de Dios.

Fuente: Iglesia Viva