Destacadas

Mons. Aparicio: “Aleluya gloria a Dios. Éste que ha sido crucificado, que ha sido sepultado, hoy vive”

Monseñor Oscar Aparicio, Arzobispo de Cochabamba, presidió las celebraciones litúrgicas de Semana Santa en la Catedral de San Sebastián, dando realce a la Vigilia Pascual de la resurrección del Señor.

El Arzobispo subrayó los signos de esta celebración que invitan a alegrarse por la resurrección de Señor, sabiendo que él es el principio y el fin, el nuevo fuego, la alegría en las tinieblas; el señor que ha estado presente en la historia del ser humano. “Feliz culpa que ha merecido tan buen redentor, es el señor que ilumina nuestras vidas”, dijo.

Refiriéndose a las sagradas escrituras explicó la historia de la salvación desde la creación hasta la llegada de Cristo. Resaltó la narración del éxodo con liberación de la esclavitud, del pueblo de Israel, de manos de los egipcios; dijo que es Dios quien nos brinda la liberta. Dijo que el Señor nos libera, hace posible que los que estamos en angustia, en esclavitud podamos ser liberados. Pues al igual que los profetas anunciaron que el Señor no dejaba a su pueblo, el Señor continua caminando con nosotros, que acompaña a su pueblo, que ama profundamente a la humanidad y camina junto a nosotros.

Dijo que el nuevo testamento nos narra esta cercanía de un Dios que ama, Pablo lo ratifica plenamente, “Éste Dios este Señor del antiguo testamento está presente en Jesucristo el hijo de Dios.” “Aleluya gloria a Dios. El Señor esta entre nosotros, éste que ha sido crucificado, que ha sido sepultado hoy vive”, remarcó con alegría. Mencionó que esta es le experiencia de las mujeres; y de manera especial remarcó la participación de mujeres al proclamar las lecturas en la vigilia. Dios ha querido dar el anuncio de su resurrección a las mujeres, porque quiere estar en la realidad humana.

Invitó que al igual que se inicio en penumbras la celebración y existió regocijo al cantar el gloria con el encendido de las luces de la catedral y el repique de las campanas, el gozo de la resurrección haya entrado en los corazones. “Nosotros hemos ido al sepulcro porque también nosotros padecemos, también tantas veces estamos desconsolados tristes abatidos. Tenemos tantos miedos de todo tipo, vivimos muchas veces situaciones difíciles perdemos las esperanzas tantas veces. Nuestra ciudad, nuestros hijos, nuestros ancianos nuestros niños en las calles hay tanto mal. La creación misma parece que se reciente tenemos experiencias serias de desolación como estas mujeres que van al sepulcro llorando. Se encuentran con alguien que tiene un objetivo, anunciarles una palabra, decirles que esta desolación esta tristeza estos llantos este pesar que llevan en la vida ha sido superada total y plenamente porque aquél en quien hemos depositado nuestra fe ha resucitado entre los muerto él vive.” Pidió que no tengamos miedo, que son las palabras de mismo Señor.

Mencinó además que el resucitado invita a anunciar la buena noticia, que debemos seguir caminando para llegar a Galilea donde nos estará esperando el Señor. “Hay que seguir caminando, hay que anunciar este evangelio es la buena noticia” Invitó a que sea el Señor quien pueda conducir nuestras vidas, que nos saque de la muerte, que dejemos que él nos lleve de las tristezas y miedos a la alegría profunda, de encontrarnos con él.

Dijo que si bien el mayor temor es que algún día lleguemos a morir, hay que salir de este miedo pues “esta noche santa nos anuncia ello la muerte no tiene poder sobre nosotros la muerte que incluso puede acontecer en este mundo, ha sido redimida en el Señor. Vivimos para él y resucitamos para él y con él”.

Para concluir pidió que sigamos haciendo pascua, dando a conocer el paso de Dios, de la muerte a la vida y que él nos lleva consigo. “Hoy estamos aquí mañana en galilea, hoy aquí y mañana en la eternidad Gracias a Señor viviremos eternamente.”