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Mons. Antonio Reimann (68 años) ya no tiene coronavirus. “La enfermedad fue leve conmigo”

RESULTADO DIERON NEGATIVO AL COVID 19 EN EL MONSEÑOR ANTONIO BONIFACIO REIMANN PANIC. LOADO SEA DIOS.

esta enfermedad fue bien leve conmigo, a pesar de haber pasado por una cirugía seria en Polonia el año pasado.

Con todo y fotografía el Mensajero de Ñuflo de Chávez dio la buena noticia que todos esperaban en el Vicariato Apostólico: Monseñor Antonio Reimann venció el COVID-19 .  Monseñor Reimann esperaba con ansias el resultado de sus dos pruebas, y aunque llegó el primero, padre Antonio Reimann compartió esta buena noticia desde su aislamiento.

Palabras de Monseñor Antonio Reiman:

Gracias por sus oraciones de intercesión elevada a Dios por mí y por los afectados de COVID 19.

Sigamos encomendado a tantas personas que actualment sufren las consecuencias de este virus. También recemos por el personal sanitario que las atiende. Yo de mi parte agradezco a todos los que se preocuparon por mí en el Hospital Municipal en Concepción, y durante larga estadía en el Hospital COVID del Remanzo en Santa Cruz.

Tratemos también de respetar en este tiempo las disposiciones de la Unidad Sanitaria – SEDES- en la vida ordinaria.

Les recuerdo en la Eucaristía de todos los días .

Todavía me toca el segundo examen, pero creo que el camino a celebrar Pentecostés ya se abrió gracias a Dios y a la Virgen Inmaculada.

Ahora comprendo más lo que decía la Mejicana beata Conchita Cabrera de Arminda, que el camino a Pentecostés pasa por la Cruz.
Dios les bendiga.

Agradezco también la sección administrativa del Hospital Católico en Santa Cruz, en la persona del Ing. Víctor Hugo Válida por agilizar la ejecución de los análisis en el Laboratorio Labogen. Y a todas las familias que han orado por mi.

Monseñor Antonio Bonifacio
Obispo del Vicariato Apostólico Ñuflo de Chávez

Monseñor Reiman, desde el hospital ha estado acompañando a su comunidad con algunos mensajes. Este fue el mensaje del pasado domingo 24 de mayo.

Queridos amigos, amigas, hermanos todos en el Señor, quiero saludarles desde la casa de las hnas. Misioneras Eucarísticas de la Santísima Trinidad, en Santa Cruz.

Como ya saben desde el 28 de marzo, hasta el 13 de mayo, estuve hospitalizado, debido al COVI 19. Gracia a Dios no tuve grandes dificultades, esta enfermedad fue bien leve conmigo, a pesar de haber pasado por una cirugía seria en Polonia el año pasado. Agradezco también a ustedes por sus oraciones y al P. Arturos que desde su país se acuerda de mí. Es una fuerza espiritual muy importante, yo también en cada misa que celebro, elevo mis oraciones por ustedes, los enfermos en los hospitales, por los que están en sus casas porque en los hospitales ya no hay espacios, pido que todos se cuiden de no salir de sus casas…

Hoy domingo celebramos la Ascensión del Señor. El antes de volver a la casa del padre, reúne en Galilea a los 11 discípulos y les dice: “vayan y hagan que todos los pueblo sean mis discípulos” y comenzó la misión.

El discípulo es una persona que escucha la palabra, tanto en las celebraciones litúrgicas, en las redes sociales, hoy cuando la iglesia está cerrada por la pandemia, También a través de este parlante del pueblo se oye la voz de Dios en el la liturgia de la palabra los domingo.

Quiero agradecer a la Familia de Benjamín, Eveling. Por ser animadores de la palabra, es un ministerio muy importante que corresponde a los laicos comprometidos. Anunciar la palabra y acercarlas a las familias, acojamos esta palabra porque el discípulo es el que escucha la palabra, reflexiona y responde, la reza y hace un compromiso de: ¿Cómo quiero vivir esta palabra? ¿Cómo quiero ser discípulo? ¿Qué tiempo dedico a escuchar la palabra del señor?

Pero también Dios habla a través de las familias, de los hijos, de los papás, de las personas necesitadas, las personas que sufren; saber escuchar lo que el señor me quiere decir, seguramente me quiere decir que me acerque, que sea misericordioso, para que comparta con ellos. Este es el discípulo y este el camino que nos lleva a la misión.

Me despido de ustedes, Saludos a todos, desde los más pequeños, adolescentes jóvenes mayores que pasan dificultades en su salud, saludos también a todos los grupos parroquiales que a través de estos medios fortalecen su fe, saludos al P. Arturo y le agradezco por la misa que celebra todos los domingo por la parroquia Santa Clara y el Carmen, El señor a través del sacerdote nunca les abandona aunque físicamente está lejos, espiritualmente tanto él como yo estamos con ustedes y ustedes también están con nosotros, eso nos da fortaleza para vivir como Dios quiere.

Monseñor Antonio Bonifacio
Obispo del Vicariato Apostólico Ñuflo de Chávez