Análisis

Miguel Manzanera S.J: Un paso más hacia la Beatificación de Virginia Blanco

Sigue su curso el proceso de beatificación de la Sierva de Dios, Virginia Blanco Tardío, comenzado el año 2001. Toda la documentación del proceso fue enviada al Vaticano y admitida por la Congregación para las Causas de los Santos en el año 2007.

Esta Congregación se encarga de estudiar y de proponer al Papa las personas candidatas a ser declaradas “venerables” por haber ejercitado las virtudes cristianas y humanas en grado heroico Más adelante, si se prueba que ha habido una curación milagrosa atribuible a su intercesión ante Dios, se las declara “beatas”. Por último si se comprueba un segundo milagro se las proclama “santas”. Todo el proceso es largo y suele durar varios años.

Por eso nos congratulamos en comunicar que tenemos una fundada esperanza de que Virginia Blanco Tardío, laica cochabambina, próximamente sea declarada “Venerable” por el Papa Francisco. El 5 de junio de este año 2014 los Consultores Teólogos de la mencionada Congregación, después de un minucioso examen de la documentación sobre Virginia, han emitido unánimemente su voto afirmativo sobre el ejercicio heroico de las virtudes de la Sierva de Dios. Falta ahora que los Cardenales Consultores y el Papa Francisco confirmen este veredicto y la declaren “Venerable”.

En este voto de los Consultores ha tenido gran peso la recomendación que en abril del pasado año 2013 los Obispos de Bolivia, presentes en la Asamblea de la Conferencia Episcopal Boliviana, enviaron a la Congregación para los Santos apoyando la beatificación de la Sierva de Dios. Por su interés reproducimos esa carta donde se hace un perfil de la santidad de Virginia.

“Nosotros los Obispos de Bolivia, queremos recomendar vivamente la causa de beatificación de la Sierva de Dios Virginia Blanco, nacida y fallecida en Cochabamba – Bolivia (1916 – 1990) para que el proceso de beatificación pueda llegar a buen término lo más antes posible.

Como es de su conocimiento la Congregación para la Causa de los Santos, ha recibido el anteproyecto de la “Positio super Virtutibus” (“Documentación sobre las virtudes”) para su revisión y eventuales sugerencias.

Según el juicio unánime de numerosas personas y asociaciones que la conocieron, Virginia Blanco ha sido un modelo de laica consagrada, humilde y sencilla, totalmente dedicada a la piedad, a la evangelización y a la caridad.

Desde temprana edad trabajó como catequista, preparando a niños, adolescentes y adultos para la recepción de los sacramentos. Fue profesora de religión de varios colegios fiscales durante más de 40 años, manteniendo siempre una ejemplar fidelidad a la enseñanza de la Iglesia, al Papa y al propio Obispo en circunstancias sociales y políticas difíciles.

Fue miembro activo de la Acción Católica Boliviana. Fue nombrada Presidenta de la Juventud Femenina de Acción Católica en Cochabamba desde 1941. A instancias del Papa Pio XII en una audiencia en el Año Santo de 1950, se dedicó plenamente a la Acción Católica de Cochabamba, siendo Presidenta de la Asociación de Mujeres desde 1961 hasta su muerte en 1990.

Se distinguió por su caridad hacia las personas necesitadas y enfermas, promoviendo obras de beneficencia de la Acción Católica y fundando con sus propios recursos en su casa el Comedor Popular y el Poli- consultorio “El Rosario”.

Su Santidad Pablo VI reconoció los meritos de la Sierva de Dios y su entrega constante al servicio de la Iglesia y le concedió en diciembre de 1965 la condecoración “Pro Ecclesia et Pontifice”.

En caso de ser aprobado el proceso de beatificación, Virginia Blanco sería la primera beata boliviana y constituiría una inmensa gracia para que la Iglesia de Bolivia tenga entre sus fieles un ejemplo de ejercicio heroico de fe y de devoción a los Corazones de Jesús y de María, traducida en la caridad hacia las personas necesitadas.

Nuestra Iglesia en Bolivia necesita hoy modelos de santidad, en este caso laical, y al mismo tiempo también una intercesora para que el cristianismo no decaiga en nuestro país que atraviesa momentos críticos en su historia con peligro de perder la fe católica que sembraron esforzados misioneros.

Agradeciendo su atención nos es muy grato saludarles, asegurándole nuestras oraciones”.
Hasta aquí la carta de los Obispos de Bolivia. Quiera el Señor y la Virgen María que pronto tengamos la alegría de que Virginia Blanco sea nuestra primera beata. Ciertamente su ejemplo inspirará y su intercesión ayudará a muchas personas para aspirar a la santidad en la vida cotidiana.