La Paz

Mensaje de paz al pueblo de Dios en los Yungas

En lo que de ustedes dependa, vivan en paz entre todos (cf. Rm12,18) señala un pronunciamiento emitido, este 30 de agosto, por los Obispos Auxiliares de la Arquidiócesis de La Paz, Mons. Basilio Mamani y Mons. Pedro Fuentes; además del Vicario Zonal de los Yungas, Padre Daniel Ríos.
Frente a los conflictos recientes referidos a la comercialización de la hoja de coca, la Iglesia paceña, hace un llamamiento de paz, exhortando al pueblo de Dios en los Yungas y a sus autoridades a buscar soluciones creativas lejos de la violencia y la intolerancia que ha desembocado en enfrentamientos y una escalada de violencia entre hermanos de esa región.
La lectura del pronunciamiento se realizó en el Santuario de la Virgen de La Natividad de Chirca, Municipio de Chulumani, distante a 130 kilómetros de la Ciudad de La Paz que en esta fecha recibe a miles de creyentes, motivados por una profunda fe que viajan a pie y en movilidades hasta el lugar para participar de la santa Eucaristía dedicada a celebrar la Fiesta de la denominada patrona de los Yungas.

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Al pueblo de Dios de los Yungas de La Paz


EN LO QUE DE USTEDES DEPENDA, VIVAN EN PAZ ENTRE TODOS (cf.Rm 12,18)


Estimados hermanos de la bendita tierra de los Yungas, ante los conflictos recientes sobre la comercialización de la hoja de coca que pone en conflicto a buena parte de todos los hermanos y hermanas que se dedican a esta actividad, la Iglesia católica, quiere pronunciarse con un mensaje de paz que llame a la reflexión respecto a los enfrentamientos y escalada de violencia entre nuestros hermanos de los yungas.
El Señor siempre ha procurado hacernos entender que la mejor manera de vivir en concordia es buscar y procurar el bien común, es decir el bien para todos. Por ello rogamos a las partes involucradas en el actual conflicto cocalero, que puedan llegar a acuerdos que garanticen la convivencia pacífica entre hermanos.
Para ello es necesario un desarme espiritual, esto es buscar en paz consensos que vean por el bien mayor que ayude a superar toda divergencia entre partes.
Todos somos hijos e hijas de esta bella tierra yungueña, la cual nos ha regalado nuestro Creador y por ello urge buscar soluciones de paz a todo aquello que nos conflictúa y divide La Iglesia católica les recuerda que somos hermanos y hermanas de un mismo Padre Dios que nos quiere a todos por igual y por ese respeto a nuestro creados es preciso poner todo nuestro empeño para pacificar este amplio sector de nuestra sociedad boliviana.
Rogamos incesantemente para que este mensaje pueda mover los corazones y pueda ser escuchado por todos y todas ustedes hermanos de la querida tierra de los yungas, y muy especialmente por aquellos que como autoridades están llamados a buscar soluciones creativas lejos de la violencia e intolerancia.
Que nuestra Madre Santísima, en la advocación de La Natividad de Chirca ruegue por nosotros.