La Paz

Las parábolas de Jesús en tiempos de pandemia

El encuentro bíblico-teológico “Las parábolas de Jesús, signos de esperanza en tiempos de pandemia”, modalidad virtual, organizado por: La Sección de Catequesis del Área de Evangelización de la CEB, la Secretaría de Catequesis y Biblia del Arzobispado de La Paz, y el Centro de Promoción del Laicado “Ricardo Bacherer” se desarrolló en la víspera con la participación de 130 personas de toda Bolivia, informó la directora de CEPROLAI, Erika Aldunate.
Por su parte, el expositor del evento, padre José Cervantes Gabarrón, afirmó que las parábolas son un ámbito privilegiado de enseñanza, para poder enfrentar todo tipo de males. En nuestro tiempo pueden servir para hacer frente a la pandemia, que ha generado una situación de preocupación y miedo en todos los rincones del mundo.

El paradigma fundamental en el que deben situarse las parábolas son las bienaventuranzas.

Los evangelios de Lucas y Mateo sitúan a Jesús con la sabiduría de Salomón y Jonás, afirmó el expositor, quien además sostuvo que el hijo de Dios es un maestro que enseña como los sabios. Su mensaje central se fundamenta en mostrar la inminencia del Reino de Dios y con él, el amor del Padre.
Jesús narra parábolas para mostrar realidades profundas, los misterios del Reino de Dios que sólo pueden ser entendidos por comparación.

Reflexión en torno a las parábolas y la pandemia

En esta situación de pandemia, muchas personas han vuelto a vincularse a Dios porque, todos, nos hemos visto amenazados de muerte. Sin embargo, explicó el padre José Cervantes que únicamente en Jesucristo se abre la esperanza en una vida que no conoce comparación, una vida sin mancha.
Mc 4, 10-11. En la parábola de la semilla se muestra la soberanía de Dios. El sembrador deja las semillas y se va a descansar. La semilla crece sola. Quien se ocupa de su crecimiento es Dios, el realiza el milagro. No sabemos cómo hace crecer la semilla. Eso se nos escapa a los humanos que queremos el dominio de todo, pero de ese detalle, del crecimiento, se ocupa Dios. Frente a este tipo de milagros no sabemos nada, sólo queda confiar en el Dios de la vida.
Por otra parte, en Mt 13, 24-52. aunque el trigo y la cizaña crezcan juntos, habrá ciega, cosecha y en ese momento la cizaña será quemada. Entonces, hay que entender que vivimos en medio de males, como el virus, pero a pesar de ello, el bien siempre triunfará.
Los científicos e investigadores buscan, indagan, pero caen en la cuenta que no son sabiondos, menos jueces, entonces, es importante la confianza en el Dios de la vida porque estamos en sus manos.
Finalmente, el expositor invitó a reflexionar (Lc. 15, 11-32) pasaje bíblico en el que se encuentra la denominada parábola de la gran alegría porque refleja que el ser humano, en su estupidez, busca ser feliz a partir de sí mismo alejándose de la casa paterna, se revuelca con los cerdos (imagen de la lejanía con Dios). Sin embargo, en medio de esa situación, como en estos días de pandemia, mucha gente al igual que el hijo pródigo ha vuelto a los brazos de Dios Padre, ha recuperado la esperanza, en medio de lo perdido y él los ha aceptado corriendo y abalanzándose a ellos.
En conclusión, aprender a convivir con el mal poniendo la esperanza en Dios que pone su esperanza en nosotros y por eso no corta la cizaña, nos ayuda a entender su misericordia y fortalecer la confianza en que al final el bien es más fuerte que el mal.

Dios no da a nadie por perdido, nos ama a todos con la misma intensidad y la misma misericordia.