Santa Cruz

La vida consagrada celebró su día, Monseñor Leigue agradece y destaca su servicio en la Iglesia

El sábado 2 de febrero los religiosos y religiosas consagrados a Dios se congregaron en la Catedral de Santa Cruz para celebrar la “Jornada Mundial de la Vida Consagrada”. Los Obispos, entre ellos el Cardenal Julio, estuvieron presentes agradeciendo y destacando el servicio denodado y cariñoso que realiza la vida consagrada en la Igleia Cruceña.

En la litúrgia de la presentación del Señor al templo se celebró la Jornada Mundial de la Vida Consagrada. La celebración eucarística fue presidida por Mons. René Leigue y concelebrada por: Mons. Estanislao Dowlaszevicz, Obispo Auxiliar, P. Hugo Ara, Rector de la Catedral, P. Luis López, ´Responsable de la Comisión de Misiones y Obras Misionales Pontificias, el Cardenal Julio Terrazas participó y acompaño a la vida consagrada en la renovación de su compromiso con el Señor.

En su homilía, el Obispo auxiliar de Santa Cruz, René Leigue, se dirigió a sus hermanos y hermanas consagrados:  Estamos reunidos para agradecer al Señor por la fiesta de la vida consagrada y que más alegría para ustedes que el Señor Cardenal esté presente, es una alegría para todos. Hoy es el momento de decirle al Señor gracias por tantas cosas que él nos regala, para empezar dar gracias por el llamado que él nos ha hecho “la vocación”, estamos aquí para decirle gracias por todo lo que él hace por nosotros, él nos ha llamado, él nos ha invitado a una misión, él es el que nos guía, es él el que está siempre con nosotros. Hemos escuchado en el evangelio; Jesús fue presentado al templo para ser la luz, ha sido presentado para ser la luz que ilumina de cada uno de nosotros, él es la luz que guía nuestro camino, es la luz que guía todas nuestras actividades pastorales.

Qué bonito hermanas que ustedes estén presentes y hoy es importante reconocer el trabajo que ustedes hacen, muchas veces el trabajo que hacen es silencioso, muchas veces el trabajo que realizan con mucha fatiga y tienen mucho trabajo, tantas preocupaciones y aquí estamos invitados todos para decirle al Señor que estamos aquí para renovar el compromiso que todos tenemos, ya sea con los niños, jóvenes personas de la tercera edad y con toda la comunidad, ustedes están inmersa en la vida eclesial de nuestra Arquidiócesis.

Necesitamos mucho de la presencia de ustedes en cada una de las parroquias, es importante que así como Jesús fue presentado al templo ustedes también hermanas presenten esa luz en las comunidades, ustedes son la luz, cuantas veces vienen a ustedes muchas personas para pedirles algún consejo para escuchar que dice el Señor mediante ustedes para que les iluminen el camino, que bonito que ustedes sean parte de ese acercarse más al Señor o acercar a estos hermanos al Señor.

Simeón dice: Gracias Señor porque ha dejado que yo puedas ser partícipe de esa gran alegría que tú has prometido “que mis ojos hayan visto al Salvador”, que bonito que ustedes y nosotros digamos gracias Señor por ser parte desea llamada que tú me has hecho para que yo sea esa luz que pueda iluminar a otros, gracias Señor porque me has permitido entrar en este camino en este proyecto que tú tienes, gracias Señor porque soy parte de esa misión que nos ha encomendado a todos.

Este es un día de fiesta para todos, es un día de renovación de compromisos en la pastoral, en el trabajo que cada uno realiza, porque no renovar este compromiso con la comunidad, con la comunidad de cada una de ustedes hermanas que son pocas y necesitamos que vengan más hermanas y que sean bienvenidas y trabajemos para que vengan cada día más vocaciones; ya que hoy en día estamos con necesidad de vocaciones, la vocación sacerdotal, la vocación religiosa.

Digamos al Señor hoy necesitamos mucho de ti, el trabajo es bastante, la mies es mucha los obreros pocos, que sea él quién nos ilumine y que nos de la palabra oportuna para que podamos hacer ver a otros hermanos y hermanas “qué bonito es seguir al Señor”, “qué bello es seguirlo a él”. Que bella a experiencia de vida que tienen ustedes de dar la vida por los demás, creo que se sienten realizadas en el trabajo que realizan, ese testimonio de vida es el que necesitamos hoy. Las animo y les digo que no están solas en el trabajo y la misión que realizan, tienen nuestro apoyo y cuanto más el apoyo del Señor y pidámosle que él sea esa luz que nos ilumine, que sea esa luz que nos guie para que podamos hacer lo que él nos pide. Él nos ha dejado un trabajo, él nos ha dejado una misión y si lo hacemos en nombre de él sabemos que él va estar siempre con nosotros expresó.