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La Madre Teresa de Calcuta será santa

Un día después de su cumpleaños, Papa Francisco aprobó al milagro atribuido a la intercesión de la Madre Teresa de Calcuta y dispuso que se promulgara el decreto. Dio noticia el periódico católico italiano «Avvenire». «Concluye así —escribió la vaticanista Stefania Falasca— el recorrido del proceso ‘super miro’ para la ‘apóstola de los últimos’, que será canonizada, probablemente, el próximo 4 de septiembre, en el Año Santo de la Misericordia. La fecha será publicada durante el próximo Consistorio». Hace tres días, el 15 de diciembre, el caso de la cura milagrosa fue sometido al último análisis del congreso de los obispos y cardenales reunidos en Congregación, que expresaron su juicio favorable.

El 5 de septiembre será lunes, y el 106 aniversario del nacimiento de Teresa, Anjëzë Gonxhe Bojaxhiu, la religiosa que nació en Skopje, Albania, y se convirtió en símbolo del amor por los últimos entre los hombres por las calles de Calcuta. Es muy probable, por ello, que la canonización sea un día antes, es decir el domingo 4 de septiembre.

El milagro que llevará a los altares a la beata albanesa es la curación científicamente inexplicable de un hombre brasileño, que vivía sus últimos días con un tumor maligno en el cerebro. La completa curación del fiel de la diócesis de Santos se llevó a cabo después de que el enfermo hubiera rezado intensamente a la Madre Teresa: imprevistamente, los análisis médicos indicaban que había desaparecido inexplicablemente el cáncer, que ya se había extendido por una parte considerable del cerebro.

Durante el viaje de septiembre de 2014 a Tirana, Papa Francisco describió su encuentro con Madre Teresa de Calcuta durante el Sínodo de 1994. La beata era una mujer que no se dejaba impresionar, ni siquiera por la asamblea del Sínodo, y «siempre decía lo que quería decir», confió Francisco al sacerdote que le ayudaba como intérprete durante el viaje a Albania. Una revelación que llegó durante la conferencia de prensa que tuvo el padre Federico Lombardi, director de la Sala de prensa de la Santa Sede, en la ciudad de Tirana.

Recordando las circunstancias del encuentro con la beata más pobre entre los pobres, Papa Bergoglio dijo: «Estaba sentada justo detrás de mí durante los trabajos. Admiré su fuerza, la decisión de sus intervenciones, sin dejarse impresionar por la asamblea de los obispos. Decía lo que quería decir…». Y después Francisco añadió, sonriente, una broma: «¡Me habría dado miedo di hubiera sido mi superiora!».