La Paz

Jornada Mundial de la Paz: El hombre está hecho para la Paz

Este 1 de enero de 2013 la iglesia celebra la jornada mundial de la Paz.  “Bienaventurados los que trabajan por la Paz”, reza el lema del mensaje del Sumo Pontífice y que el Nuncio Apostólico en Bolivia  en una oportuna reflexión destaca puntos centrales del texto.

Este año el mensaje por la Paz refiere el cincuenteno del Concilio Vaticano II, en particular la constitución “Gaudium  et spes”.

 “El Sumo Pontífice menciona las terribles consecuencias de una mentalidad egoísta e individualista que se expresa en un capitalismo financiero no regulado que con otras formas de desestabilización  social y terrorismo representan un grave peligro para la paz y sin embargo el hombre está hecho para la paz”, resalta la reflexión de Monseñor Giambattista Diquattro sobre el mensaje para la jornada mundial de la Paz 2013.

Refiere que la Paz es un don mesiánico y obra humana, es decir que  la paz presupone un humanismo abierto a la trascendencia  por lo tanto al ética de la paz es  comunión y participación.

El mensaje también cita la encíclica “Pacem Terris” del Papa Beato Juan XXIII que cumple  cincuenta  años , en el Juan XXIII señala que: para ser trabajador  por la paz es indispensable cuidar el dialogo constate con Dios.

“La vida para construir el bien común es Jesús y El es la vía para obtener la paz, este camino pasa ante todo por el respeto a la vida humana por consiguiente no apreciar este valor y obviarlo es proponer una paz ilusoria”.

Otros dimensiones de la vida son referidas por Benedicto XVI: el matrimonio, el  derecho al uso del principio  de objeción de conciencia, el derecho a la libertad religiosa,  el  derecho al trabajo; asimismo enfatiza la necesidad de una educación de la cultura de paz que tiene como responsables a la familia y las instituciones que exige una pedagogía de la paz, una pedagogía del perdón.

El Papa invita abrir el nuevo año con actitud de «confianza, aunque en el año que termina ha aumentado el sentimiento de frustración por la crisis que agobia a la sociedad, al mundo del trabajo y la economía; una crisis cuyas raíces son sobre todo culturales y antropológicas. Parece como si un manto de oscuridad hubiera descendido sobre nuestro tiempo y no dejara ver con claridad la luz del día.

Monseñor Diquattro presenta de esta manera el mensaje de la Jornada Mundial de la Paz con sus mejores deseos de una Feliz Navidad y un sereno y santo 2013 en la perseverante vivencia de la Paz que Dios ofrece en su Hijo Jesucristo.