Análisis

Javier Gómez Graterol, religioso: La necesidad de ser informados e instruidos

En la actualidad tiene muy poca validez ser cristiano católico por tradición. Ante tanto ataque que recibe la Iglesia producto de la actual cultura de la muerte, la izquierda y sus engendros ideológicos, el relativismo, y demás enemigos, se ha de ser instruidos e informados. Informados, para saber qué acontece actualmente en la Iglesia y sus acciones cotidianas en todos sus ámbitos. Instruidos, para tener el discernimiento necesario que nos ayude a reconocer y contrastar una noticia, o por lo menos ponerla en duda, hasta poder cotejarla mejor, cuando esta sea contraria a lo que es nuestra fe y su práctica.

Los mejores “atajos” que podemos tener para ser instruidos en la fe son el Catecismo de la Iglesia Católica, y el Compendio de la Doctrina Social. Ambas publicaciones nos dicen en qué se basa nuestra fe y son base útil y necesaria para desarrollar un discernimiento sobre lo que es contrario a la fe.

Sucede que esta cultura ideologizante es una maquinaria que aprende y se autoperfecciona, y está ahora potenciada por Inteligencia Artificial censuradora, e inversiones millonarias que ayudan a disfrazar de bueno lo malo y a adormecer la conciencia. Tener una base sobre lo que es nuestra fe verdadera nos ayudará a comprender cómo están utilizando los medios de comunicación para ideologizar, y con ello hacer lo que nos sea posible para que no se impongan cosas que coarten nuestras libertades.

Para ser instruidos necesitamos también hacer vida nuestra fe. La mejor forma de hacerlo es mediante la pertenencia a grupos que hacen vida en la Iglesia, sea movimientos eclesiales o grupos parroquiales, en los cuales se viva la fe y se ponga en práctica.

Grupos como el Movimiento de Cursillos de Cristiandad, Camino de Emaús, (he militado en ellos y por eso tengo referencia directa) apuntan a formar continuamente a sus miembros. Aunque hay un amplio abanico de opciones en la fe (como la Familia Paulina, a la que actualmente pertenezco y tiene opción para laicos consagrados y religiosos) que ayudan a hacerla viva, activa y crecer en ella.

Ser instruidos es, en definitiva, lo que nos ayudará a discernir cuándo una noticia es falsa, a pesar de que suene confiable, y cómo debemos entonces obrar en consecuencia. Ser instruidos nos ayudará a no dejar que adormezcan nuestra conciencia, nos hagan sujetos pasivos, y nos impongan ideologías contrarias a lo que es de Dios. Caer el el relativismo es muy fácil y cómodo, por eso debemos estar pendientes. Haré dos próximas entregas: cómo ser instruidos (por cuenta propia) y cómo estar correctamente informados.

Autor: Javier Gómez Graterol, religioso/periodista

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