InicioAnálisisJavier Gómez Graterol: Perdonar, palabra difícil (parte 4)

Javier Gómez Graterol: Perdonar, palabra difícil (parte 4)

El perdón y la Biblia:

La Biblia nos dice que perdonar es un acto que viene siempre asociado a Dios:

“Pero de Ti procede el perdón, y así infundes respeto” (Salmos 129, 4).

El perdón aparece asociado a la necesidad de concienciar nuestra condición de pecadores, inmerecedores del perdón que recibimos, pero con capacidad de apelar a la gran misericordia de Dios y, como consecuencia de esto, necesitados de corresponder a tan grandiosa misericordia perdonando nosotros: “Perdona a tu prójimo el agravio, y, en cuanto lo pidas, te serán perdonados tus pecados” (Eclesiástico 28,2).

Nos habla también de que perdonar es un acto reparador, y que nuestros actos de bondad pueden alcanzarnos misericordia:

“El agua apaga el fuego llameante, la limosna perdona los pecados” (Eclesiástico 3,30)

Se nos hace una clara invitación a no abusar de la misericordia de Dios y a buscar cuanto antes perdonar y ser perdonados: “No digas: «Pequé, y ¿qué me ha pasado?», porque el Señor es paciente. Del perdón no te sientas tan seguro que acumules pecado tras pecado. No digas: «Su compasión es grande, Él me perdonará la multitud de mis pecados.» Porque en Él hay misericordia, pero también hay cólera, y en los pecadores se desahoga su furor. No te tardes en volver al Señor, no lo difieras de un día para otro, pues de pronto salta la ira del Señor, y perecerás al tiempo del castigo (Eclesiástico 5,4-7).

Jesús perfecciona estas enseñanzas bíblicas cuando nos dice: “Que si ustedes perdonan a los hombres sus ofensas, les perdonará también a ustedes su Padre celestial (Mateo 6,14).

“Pedro se acercó entonces y le dijo: ‘Señor, ¿cuántas veces tengo que perdonar las ofensas que me haga mi hermano? ¿Hasta siete veces?’, Dícele Jesús: ‘No te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete’” (Mateo 18:21-22), y enseguida de estos pasajes nos deja la parábola del deudor que fue perdonado y luego se negó a perdonar (la cual, por cuestiones de espacio, no añado).

Para cerrar: en 1 de Pedro 1,16 se nos exhorta: “Sean santos porque Yo el Señor soy Santo”. Perdonar, además de liberar, nos hace imitadores de la misericordia de Dios y nos alcanza gracias divinas. Dios con nosotros.

Autor: Javier Gómez Graterol, religioso / periodista, X e Instagram @jegogra

Artículos relacionados:

Javier Gómez Graterol, religioso / periodista: Perdonar, palabra difícil (Parte 1)

Javier Gómez Graterol, religioso / periodista: Perdonar, palabra difícil (Parte 2)

Javier Gómez Graterol, religioso / periodista: Perdonar, palabra difícil (Parte 3)

Javier Gómez Graterol, religioso / periodista: La verdad sabe afianzarse

Javier Gómez Graterol, religioso / periodista: El diablo recicla sus engaños

Javier Gómez
Javier Gómezhttps://jegogra.blogspot.com/
Maracucho, sacerdote, periodista, locutor. Actualmente brindo atención pastoral en el oratorio de la Virgen María Desatanudos en El Hatillo, Miranda, Venezuela
ARTÍCULOS RELACIONADOS
- Publicidad -spot_img
- Publicidad -spot_img

Más de este autor