Análisis

Javier Gómez: Conociendo al enemigo

Conociendo al enemigo

Mucha gente tiene confusión respecto a lo que está pasando en Israel y Palestina, ya que lo ven, o se lo han vendido, como una guerra entre naciones. A ese respecto hay que aclarar: No se trata de una guerra entre israelíes y palestinos. Se trata de una guerra iniciada por Hamás, -organización declarada terrorista por la Secretaría General de la OEA, la Unión Europea, los EEUU, Israel, Japón, Canadá y Australia-, contra el Estado de Israel (ver información de la declaración aquí https://cutt.ly/Eb4r7mK).

Hamás, acrónimo en árabe de Movimiento de Resistencia Islámico, es una organización palestina creada en 1987, autoproclamada yihadista, nacionalista e islámica. Dice buscar la creación de un estado islámico en la Palestina histórica. Ha sido declarada terrorista porque la forma de sus ataques contra la población civil israelí le convierten en una organización extremista y violenta.

Los objetivos de Hamás, son de agresión ilimitada: Procura víctimas civiles, busca generar dinámicas de conflictos, acciones armadas, y sembrar el terror sobre población inocente, sea israelí o palestina. Lo más inmoral es que no tiene reparos en el uso de niños y mujeres como escudos humanos, tampoco en operar en zonas residenciales con un objetivo terrorista claro sobre su población civil.

Según analistas militares, Israel podría aniquilar a Hamás en pocas horas si jugara igual de sucio que esta agrupación criminal a la hora de tratar a los civiles, tanto árabes como judíos. Israel no lo hace porque su Ejército y nación protegen a la gente inocente.

Que una organización así logra sus objetivos es una amenaza para el mundo occidental, ya que es una organización directamente en contra de los valores judeocristianos que conforman nuestra civilización. Es triste que haya cobertura periodística de medios de izquierda que siembran confusión y apelan al emocionalismo para hacer ver que se trata de una guerra de naciones, enfatizando que mueren inocentes, pero sin explicar bien el por qué.

Hamás domina la franja de Gaza, y a raíz de eso, uno de los ejemplos más acuciantes de pobreza en Oriente Medio es Palestina: desde la llegada su llegada al poder, esta organización ha destruido un -21 % su PIB nacional. Desde 2007 vive de la caridad internacional, la pobreza ha aumentado un 84 % en Gaza y un 65 % en Cisjordania (fuente https://cutt.ly/Ub4oOVq )

Todas estas razones llevan a seguir orando por estas naciones, y por aquellas que están tornándose peligrosamente hacia el comunismo. Nada cuesta orar, y con ello hacemos mucho más de lo que imaginamos. Dios con nosotros, nada bueno puede salir de regímenes basados en extremismo y/o comunismo.

Autor: Javier Gómez Graterol, religioso/periodista

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