Santa Cruz

HOMILÍA DE MONSEÑOR ESTANISLAO DOWLASZEWICZ, 17-07-11

 “Discernir el trigo de la cizaña”

Queridos hermanos y hermanas en Cristo

Nuevamente nos reunimos para compartir en comunión el pan de la eucaristía y el pan de la palabra. Como cada domingo desde este lugar de nuestra catedral saludamos con mucho cariño a todos los que participan en esta celebración a través de los medios de comunicación. También saludamos al señor Cardenal, nuestro pastor, que en estos momentos se encuentra por los valles cruceños cumpliendo su misión de pastor.

Queridos hermanos, cuando Jesús recorría palestina acompañado por la multitud de los seguidores, también por los mas cercanos, usaba con frecuencia las comparaciones. Estas comparaciones las sacaba el mismo de la vida cotidiana de la gente. La Imagen del reino de los cielos ocupa un lugar central en la [predica de Jesús. Decir con precisión donde se encuentra el reino de dios es muy difícil. Tampoco Jesús nos dice donde se encuentra o en que consiste. Sino nos dice a que se parece el reino de Dios.

Se trata de algo muy pequeño, algo muy sencillo y apenas perceptible; pero el reino de Dios es una realidad llena de vida, con fuerza Para crecer, cuyos frutos se perciben en el momento oportuno pero no de una manera inmediata. El reino de Dios es un misterio de vida. Es un misterio de crecimiento. Así como una semilla cuando crece sin que nadie se de cuenta como sucede y después llega a hacerse como una espiga o como un árbol frondoso en cuya rama anidan los pájaros.

Queridos hermanos, en la vida cotidiana de cada uno de nosotros, para alcanzar algo de poco valor, algo pasajero o a veces insignificante, muchas veces hacemos todo el esfuerzo, dedicamos todo el tiempo, ponemos al servicio toda nuestra capacidad para alcanzar el dicho bien insignificante y muchas veces tenemos actitudes que no son correctas. Y para alcanzar el reino de dios no tenemos prisa ni demasiada preocupación, sentados en una silla, cumpliendo algunas tradiciones o costumbres pensamos que el reino de dios se hará presente en mi vida y no es asi.

Ese reino del que habla Jesús a través de las imágenes, es un gran dinamismo y el valor del dicho reino no descubrimos cuando hay en nosotros la flojera, sino cuando hay en nosotros el deseo de buscarlo, el deseo de salir de nuestras cotidianidades, de nuestras costumbres, el deseo de salir para actuar y para trabajar, porque el reino no es un producto que ya esta hecho, no es un producto que vamos a recibir gratis, sino el reino de dios, si queremos alcanzarlo, exige nuestra entrega sin limites, nuestro deseo de buscar el dicho reino.

Queridos hermanos, Jesús sigue explicándonos en parábolas de cuales son los secretos del reino de Dios. Ese reino que podría cambiar al mundo actual y también cambiarme a mí. Acabamos de escuchar, el reino de los cielos se parece a un hombre que sembró buena semilla en su campo, pero mientras todos dormían vino su enemigo, sembró cizaña en medio del trigo y se fue. La comparación del evangelio de hoy se basa en el contraste entre las personas, entre los gestos, entre la mentalidad y el tiempo. Y el escenario es el mismo como en las parábolas del domingo anterior, es el campo. Un hombre siembra la semilla de trigo y su enemigo siembra la cizaña. El enemigo actúa escondido, en la oscuridad, el enemigo hace el mal y después de hacerlo se escapa, huye; y el dueño del campo actúa de otra manera y no deja el campo solo, por un lado se queda tranquilo y dice a sus criados “dejen que crezcan juntos hasta la cosecha y entonces dile a los cosechadores, arranquen primero la cizaña y arránquenla en manojos para quemarla y luego recojan el trigo en mi granero.

Seguramente que la cizaña entre el trigo no es una imagen bonita para le dueño del sembradío. Pienso que eso lo pueden entender mas los caneros del norte cuando en estos días descubrieron una plaga de un gusano blanco que afecta a la cana, están buscando la forma de resolver el problema. Y en el evangelio de hoy el dueño sembradío se preocupa por su campo y nos preguntamos ¿Dónde estaban en el momento cuando vino el enemigo, el dueño y sus colaboradores estaban ausentes o dormidos u ocupados por otros asuntos más importantes?No es muy fácil responder sino que es momento para constatar que existe algo malo en lugar de enfrentarse, mas fácil acusar y condenaren ligar de dar testimonio, mas fácil protestar que demostrar con anticipación como se debe hacer el bien. El momento para arreglar las cuentas no le toca a los trabajadores, sino al dueño del sembradío “Dejen que crezcan untos hasta la cosecha”.

El evangelio de hoy queridos hermanos, nos ensena que debemos aprender a vivir con la gente, con los hermanos que son en todo el mundo, buenos y malos como el trigo y la cizaña. Todos nosotros tenemos trigo y cizaña, lo que falta es el momento cuando lo reconocemos. Muchas veces me escandaliza el mal del otro y al mismo tiempo dejo crecer el propio en mi corazón. No nos olvidemos que el otro con su trigo y cizaña es igualmente mi hermano. El Señor Jesús proclama la cercanía del reino de Dios y hoy día nos invita para que aceptemos esa realidad pero de una manera distinta, interpretándola en el sentido divino y no en el sentido humano porque Dios siempre actúa de otra manera, no como nosotros deseamos y pensamos. Dios siempre actúa con paciencia y mucha confianza, confía en su reino y siempre Dios confía en el hombre. Dios nos da el tiempo, dios nos da la oportunidad para convertirnos, para cambiar nuestra vida, si Dios actuaria según nuestros criterios, sobre nuestra manera de pensar y de actuar, probablemente el mundo nuestro dejaría de existir.

Aunque existe el mal queridos hermanos no nos olvidemos, Dios siempre confía que el bien triunfara, la paciencia y confianza de dios son los signos de su amor, son los signos de la fidelidad hacia el hombre.

Queridos hermanos muchas veces nosotros pensamos y actuamos con otras categorías y deseamos arreglar nuestro mundo, también nuestro país a toda costa, nos molesta la cizaña, nos molesta el trigo malo y pensamos que con algunas decisiones, sembraremos el paraíso en la tierra. Criticamos todo lo que no concuerda con nuestra ideología, con nuestras expectativas. Sucede así porque en estos momentos se despierta en nosotros la hipocresía bajo el pretexto de luchar contra el mal, defendiendo nuestras propias ambiciones, defendiendo nuestros propios tronos y poderes para tapar nuestras corrupciones personales y presentar los méritos propios con tanta facilidad culpamos, con tanta facilidad acusamos a otros, parece que somos buenos, parece que somos fieles cuando descubrimos la debilidad o el error del otro. ¿Quién eres para arrancar la cizaña en el otro? ¿tu piensas que eres un campo de trigo limpio? Puede ser que si, pero no te olvides que entre el trigo hay también yerba mala. En este minuto mira a tu corazón porque la frontera entre el bien y el mal pasa por el corazón de cada uno, también por el mío.

Queridos hermanos en este tiempo de la misión permanente los obispos de Bolivia hablando a los católicos en la cara pastoral Los católicos en la Bolivia de hoy: presencia de esperanza y compromisodicen en su numero 20 “es misión de los creyentes descubrir y afrontar la presencia del mal, detectar el crecimiento de la cizaña y advertir y denunciar los danos que pueda ocasionar pero con la conciencia de no ser mas que criaturas y confiando que la ultima palabra es de Dios, no de seres humanos. La cizaña que impide y ahoga el crecimiento del reino de Dios, se presenta en todo tipo de corrupciones, políticas sociales y eclesiales”

Así lo dice la carta pastoral y ¿como se traduce en la vida real lo que acabamos de escuchar? lo vemos como la justica esta sometida a la ideología dominante bajo la apariencia del proceso democrático, la cizaña de la droga que hace estragos en los jóvenes, en las familias, en nuestra sociedad, todos los días somos testigos, crece la ambición por el enriquecimiento rápido, fácil, muchas veces deshonesto. La cizaña, la yerba mala que lleva a tomar la decisión que algunas familias en nuestra patria venden a sus propios hijos por 20 o 30 bolivianos, nuestra ciudad querida Santa Cruz de la Sierra convive hoy día con el mal sembrado por la violencia, por el crimen organizado, la ilegalidad que muchas veces , frecuentemente vivismo en nuestro ambiente. Hay tantas leyes nuevas que no conocemos y si no las conocemos no podemos aplicarlas.

También en nuestra carta pastoral hemos subrayados como pastores que a nivel eclesial también falta la coherencia entre fe y vida. Nuestro testimonio de fe no es un testimonio que atrae. Tantos anti testimonios en las filas de la Iglesia. La cizaña, la yerba mala sembrada por el demonio y muchas veces nosotros preparamos en buen campo.

Queridos hermanos concluyendo nuestra reflexión, llegamos a descubrir que la verdadera cizaña es sembrada por el maligno y encuentra terreno fértil en aquellos que se creen como Dios, quieren hacer las cosas como las hace Dios, quieren juzgar a los demás olvidándose que el juicio le toca solo a Dios y justamente El se hace nuestro intercesor. En este caso el reino de Dios es el misterio del mal convertido en perdón. Solo el será el juez justo porque solo El ha sembrado el buen trigo en el campo del corazón del hombre y solo El entrego su vida por nosotros. Por eso hasta que no entregues tu vida por el otro, no tienes derecho de juzgarlo.

Queridos hermanos, la única manera de no ser participes del mal es hacer el bien. Si el bien es una semilla pequeña como de mostaza, si la hacemos crecer, seconvertirá en un árbol grande donde la bondad crecerá sin hacer ruido y donde el reino de Dios se hará fermentar en cada uno de nosotros hasta que el mundo, nuestro mundo sea transformado. ¡Señor haz que entendamos los secretos de tu reino para que pueda cambiar ese reino tuyo el mundo de hoy!

Así sea.

Oficina de prensa del arzobispado de Santa Cruz