Santa Cruz

HOMILÍA DE MONSEÑOR ESTANISLAO DOWLASEWICZ, 02-10-11

Queridos hermanos en Cristo:

Que bueno que este domingo estamos nuevamente reunido aquí la catedral. Desde este lugar saludamos a nuestro Pastor, monseñor Julio que en este momento se dirige hacia la localidad de Gutiérrez en el vicariato de Camíri para presidir la eucaristía de la fiesta de Nuestra Señora del Santo Rosario y encontrarse con los hermanos guaraníes. Después pasará a Vallegrande para celebrar los 400 años de fundación de este hermoso pueblo valluno de donde es oriundo. Ahí pasará algunos días con los sacerdotes jóvenes de nuestra Arquidiócesis haciendo el retiro convivencia con ellos y va a dedicar un momento para compensar y reflexionar sobre qué tipo de sacerdote necesita la Iglesia de hoy y cuál es la respuesta a este desafío.

MONSEÑOR SERGIO GUALBERTI, EL NUEVO ARZOBISPO COAJUTOR DE SANTA CRUZ.

En la semana pasada como Iglesia de Santa Cruz hemos recibido un regalo del Papa Benedicto XVI,  diciendo que aún no quiere que nuestro Arzobispo y Pastor, Cardenal Julio se jubile, sino que siga a la Iglesia de Santa Cruz y de Bolivia con el mismo entusiasmo, dedicación y entrega y que siga siendo, como hasta ahora “el servidor de todos”. Para esta tarea le da al cardenal, a un más privilegiado colaborador cercano y amigo que durante 12 años ya camina con esta Iglesia cruceña, para que le ayude en el gobierno de la diócesis, a monseñor Sergio Gualberti como Arzobispo Coadjutor. Eso quiere decir que el Cardenal y arzobispo de Santa Cruz continúa en su cargo y monseñor Sergio tiene derecho a sucesión en esta sede episcopal cuando quede vacante.

También termina la semana de oración por las Iglesias hermanas de Hildesheim y Tréveris con la Iglesia boliviana, para que sean fieles a la hermandad que nació hace más de 50 años.

Saludamos a todos nuestros hermanos enfermos, campesinos, zafreros, los que tiene que trabajar en la mañana y que nos siguen, participando en esta celebración a través de los medios de comunicación.

En este día del Señor,  cuando entramos a participar en la Acción de Gracias y para escuchar la Palabra de Dios, no nos olvidemos de aquellos hermanos nuestros indígenas que sufren a consecuencia de errores o abusos de otros hermanos, nuestra solidaridad y apoyo para que sigan defendiendo sus ideales, utopías y esperanzas.

LA LÓGICA DEL EVANGELIO ES EL AMOR Y A ÉL HAY QUE SUBORDINAR TODOS LOS DESEOS.

Como siempre, queridos hermanos, miremos estos acontecimientos y veamos que coincidencia, que sintonía tienen con la Palabra de Dios.

Cada persona busca las posibilidades para desarrollarse, para realizar sus sueños. La preocupación por el mundo, por los demás o por uno mismo es la parte inseparable dentro de la naturaleza humana. Si alguien en su egoísmo olvida esto, y siendo dominante se hace como el ideal de su vida, puede llevarlo a una ruina. Jesús, no niega que el hombre tenga esos deseos, sino quiere darle una dirección correcta, la lógica del Evangelio es el amor y a él hay que subordinar  todos los deseos. ¿Quiere ser grande? Tienes que hacerte servidor sabio y justo.

Queridos hermanos: “Jesús dijo a los sumos sacerdotes y a los ancianos del pueblo”: ya escuchamos algunas veces esa expresión de Mateo refiriéndose a Jesús. Dos grandes grupos acompañaban al Maestro: los sumos sacerdotes, los ancianos del pueblo, los fariseos y la multitud compuesta en su mayoría por los publicanos, prostitutas y pecadores que los consideran un Profeta.

Dos lecturas, la primera lectura del profeta Isaías y la del Evangelio que hemos escuchado, nos presentan a los dueños de las viñas. Ambos dedican mucho tiempo y esfuerzo para que sus terrenos produzcan fruto. El profeta Isaías presenta al dueño muy enamorado de su viña. “La cavó, la limpió de piedras y la plató con cepas escogidas, edificó una torre en medio de ella y también excavó un lugar. Él esperaba que diera uvas, pero dio frutos agrios”.

Y la del Evangelio, también el dueño trabajó fuerte y “después la arrendó a unos viñadores y se fue al extranjero”.

Así es nuestro Dios, porque es Él quien prepara y cuida de la viña, Él se interesa por  que la viña produzca frutos. Él no es culpable que la viña de la primera lectura haya fracasado, el pueblo elegido no llegó a la altura de ser el pueblo privilegiado “porque dio frutos amargos” y el segundo caso, el del Evangelio, han fracasado los que arrendaron la viña.

“Cuando llegó el tiempo de la vendimia, envía a sus  servidores para percibir los frutos. Pero los viñadores se apoderaron de ellos, a unos golpearon, a otros mataron y al tercero apedrearon” y al final mataron al hijo del dueño. “Este es el heredero, vamos a matarlo para quedarnos con su herencia”. Ha dolido mucho a los fariseos la parábola porque entendieron la acusación.

Otra vez les da la oportunidad de reflexionar y cambiar de conducta. Pero los sumos sacerdotes y ancianos del pueblo, no reaccionan y siguen tramando la muerte de Jesús. Les da otro espacio para que lo tomen en serio a Él, para que descubran que es el enviado por Dios, que es su Hijo.

La historia presentada en parábolas de hoy es poco real, de inmediatos nos damos cuenta que no se refiere a la realidad sino que es para enseñarnos como ellos, los Judíos, tratan a Dios. Por eso Jesús usa palabras fuertes, porque quiere que ellos se enfrenten consigo mismos. Sin embargo ellos entienden la acusación pero continúan con sus planes de acabar con Él.

CREER QUE NO NECESITAMOS DE DIOS ES LA MAYOR TENTACIÓN DEL HOMBRE

Queridos hermanos:

Que impresionantes es a veces la dureza del hombre en su pecado, la ceguera que lleva hasta odiar al otro, el orgullo que empuja a cometer el crimen más grande en lugar de aceptar la cercanía y el amor a Dios. “La piedra que los constructores desecharon ha llegado a ser la piedra angular”. Esas malas actitudes han sido mostradas por Jesús a través de las parábolas de los viñadores.

Esas son las actitudes del hombre a los largo de la historia. Cuantas veces el hombre quiso ponerse a sí mismo en el lugar de Dios, cuantos deseaban guiar los destinos del mundo y de la comunidad, cuantos querían tener el poder absoluto, cuantos querían ocupar el lugar de Dios. Para ocupar su lugar tenían que matar al mismo Dios o por lo menos matarlo en el corazón de las personas.

No es casual que  los poderosos quieran acabar con la fe del pueblo, quieran acabar con Dios, porque Dios respeta al hombre, respeta su dignidad y libertad. Por eso prefiere sufrir sólo y morir en la cruz y no defraudar al hombre. Los sumos sacerdotes, los fariseos y los ancianos del pueblo, no podían soportar que Jesús les exhortara a respetar la dignidad de las personas, ya que los que sienten la dignidad de ser hijos de Dios son muy difíciles de ser manejados.

Queridos hermanos:

La Palabra de Dios que hemos escuchado hoy, también nos llama a revisar nuestra vida y nuestras actitudes. Nuestro País es bello y rico en todo, es como la viña del Señor y nosotros los viñadores; no somos los dueños, sino los que trabajan la viña para que de muchos y buenos frutos. Pero la realidad nuestra es otra, estamos creando nuevos y pequeños dioses, pequeños reinos, donde nadie puede decir nada, porque de inmediato se hace enemigo y a quien hay que destruir, porque es mi reinado y nadie puede tocarlo, cuando se siembra, hay que podar para que crezcan los frutos y para que no se mueran. Hay que dejar vivir en paz a los que viven, gozan y respetan la obra creadora de Dios en su habitad. Respetemos queridos hermanos, nuestras reservas naturales, respetemos nuestros parques naturales, esa es la creación de Dios, esa es la viña del Señor. Puede ser que haya que descolonizar estos lugares, puede ser que haya que ´descocalizar` la viña el Señor.

Nadie se opone al desarrollo del país, las carreteras son signos visibles de un país desarrollado, muchas veces las carreteras unen a los pueblos y comunidades alejadas, pero otras veces son  causa de división, peleas, discriminación y racismo, maltrato y hasta causan el sufrimiento y dolor como lo hemos visto.

Tengamos la sabiduría necesaria para para encontrar la solución, el dialogo, entendimiento entre hermanos, respetando sus costumbres y tradiciones y no resolviendo los problemas por exigencias de otros.

El hombre del Siglo XXI es un hombre de ciencia y tecnología, hombre de Internet, se cree grande como nunca en la historia del mundo. La tierra se hizo pequeña a través de las comunicaciones, muchas fuerzas de la naturaleza son puestas al servicio del hombre. El hombre se siente autosuficiente, no necesita de Dios, se siente como el dueño del mundo. Dios se “hizo innecesario”. ¿Confiar en Él? ¿Creer en Él? ¿Para qué? Responden los  nuevos colonizadores del mundo “no hay nadie como nosotros”.

Queridos hermanos “La viña del Señor es su pueblo”, así hemos repetido el salmo 79. Desde el domingo de hoy hasta el próximo, celebramos la semana de la familia. En la perspectiva de las lecturas bíblicas de hoy ¿podemos decir con toda claridad y sinceridad  que nuestras familias de Santa Cruz son la viña del Señor? Los últimos datos de los periódicos, el número más elevado de las adolescentes embarazadas es en Santa Cruz, los abortos en Santa Cruz, divorcios, miles de dólares para comprar la píldora del día siguiente, los niños abandonados a su suerte, el consumo de alcohol y droga ¿esa es la imagen de la viña del Señor?

Queridos hermanos, hay todavía tiempo para convertir nuestras familiar  en verdaderas viñas del Señor, solo tenemos que tomar en cuenta las palabras de la carta del Apóstol San Pablo a los cristianos de Filipos: “No se angustien por nada,  y en cualquier circunstancia, recurran a la oración y a la súplica, acompañadas de acciones de gracias, para presentar su peticiones a Dios. Entonces la paz de Dios, que supera todo lo que podemos pensar, tomará bajo su cuidado los corazones y los pensamientos de ustedes en Cristo Jesús. Pongan en práctica lo que han aprendido y recibido, lo que han oído  y visto de mí, y el Dios de la paz estará con ustedes”. Amen.