Santa Cruz

Homilía de Mons. Estanislao Dowlaszewicz, 02-12-12

Primer Domingo de Adviento C

 Queridos hermanos,

Nos reunimos en este I Domingo de Adviento en nuestra Catedral y atravez de los medios de comunicación con todo nuestro pais para escuchar:”..tengan ánimo y levanten la cabeza, porque está por llegar la liberación”.

 En este momento como comunidad reunida alrededor de la Mesa de la Eucaristía, enviamos a nuestro querido Pastor el Cardenal Julio un afectuoso y cordial saludo. Despúes de su cirugia, actualmente se encuentra en su casa, estoy seguro que en este momento nos acompaña a traves de esta transmisión. Pedimos al Dios de la Vida que sea El, quien le acompañe, le de fortaleza y su pronta recuperación a nustro Cardenal, para que pueda retornar a compartir con todos nosotros su palabra, su mensaje, su ejemplo y su testimonio valiente.

Queridos hermanos

 El profeta Jeremías en la primera lectura dice, así: “el Señor es nuestra justicia.” No es un título, sino el proyecto y el compromiso del Dios de la Alianza, con Israel y con todos los pueblos. Ese es el Dios que se encarna, el que hace justicia. Que es más que dar a cada uno lo que le pertenece. Significa mucho más: Dios levanta al oprimido; hace valer al que no vale, porque a Él todos los seres humanos le importan mucho como hijos; hace abajarse al que se ha levantado hasta las nubes sin valer, apoyándose en un poder que no le pertenece. Ese proyecto y ese compromiso divino, sin embargo, no se impone por la fuerza, como hacen los poderosos de este mundo con sus estrategias, sino que se nos llama en el Adviento a considerarlo como una espera y esperanza para convertirnos a El.

 La conversión es mucho mas que hacer penitencia; es un cambio de mentalidad, un cambio de rumbo en nuestra existencia, un cambio de valores. Porque cuando se cambian los valores de nuestra vida, transformamos nuestra forma de ser, de vivir y de actuar.

 Todos los años comenzamos el nuevo ciclo litúrgico con el Adviento, que es presencia y es llegada. Es una presencia de siempre y constantemente renovada, porque nos preparamos para celebrar el misterio del Dios que se encarna en la miseria humana.

El Primer Domingo de Adviento, “Ciclo C” que empezamos hoy, estaremos leyendo el evangelio de Lucas, que nos ofrece un mensaje lleno de esperanza y fuerza: “Tegan ánimo y levanten la cabeza, porque está por llegar la liberación”. Esa es la clave de la lectura evangélica del día de hoy.

 La vida para Lucas, es el segimiento de Jesús con rasgos típicos como el camino, la vigilancia, la oración y la alegria.

No son los signos apocalípticos los que deben impresionar, sino el mensaje de lo que se nos propone como oferta de parte de Dios.

 “Habrá señales en el sol, en la luna y en las estrellas; y en la tierra la angustia se apoderará de los pueblos, asustados por el estruendo del mar y de sus olas. Los hombres se morirán de miedo, al ver esa conmoción del universo; pues las potencias del cielo quedarán violentammente sacudidas”

 Los “signos” apocalípticos, que menciona afectan a la totalidad de la creación (cielo,sol,luna,tierra,mar), siempre han ocurrido y siempre estarán ocurriendo. El texto utiliza lenguaje apocalíptico, que no significa catástrofe, como se ha querido explicar, sino revelación.

En la tradición apocalíptica, la catástrofe cósmica era símbolo de la caída de un orden social injusto, y de la inauguración de un mundo nuevo: del triunfo del Mesías y del inicio del reinado universal de Dios.

 Lucas presenta este acontecimiento como Buena Noticia. El objetivo no es provocar miedo sino animar a la alegría y a la esperanza.

Nuestra fe no se basa en descripción de acontecimientos, sino en seguir a Jesús.

 “Tegan ánimo y levanten la cabeza, porque está por llegar la liberación”.

 El evangelio de hoy, nos puede resultar agobiante pues nos sigue hablando de crisis, pero también de mucha enseñanza y liberación. San Lucas pone en boca de Jesús palabras llenas de ánimo y paz. Viene Jesús!!! Que alegría! Que liberación. Nosotros confiamos en la palabra de Jesús. Por eso como cristianos somos permanantes participes del adviento. Eso significa que estamos en el camino, esperamos todos los dias y somos concientes que aun tenemos muchas cosas que hacer.

 La humanidad puede pasar por los sufrimientos, mi vida personal puede tener problemas y contratiempos. Nada de eso tiene ultima palabra. Lo decisivo para cada uno de nosotros es el tiempo que nos toca vivir, que es la preparación inmediata al encuentro personal con Jesús.

 Nos invita a tener ánimo, a levantar la cabeza, a no mirar a otro lado ante las necesitades de las personas que nos rodean, a comprometerse a hacer posible, digna y feliz la vida de todos.

 Queridos hermanos;

 “Esten vigilando y oren en todo tiempo, para quedar a salvo de todo lo que ha de venir y puedan presentarse sin temor ante el Hijo del hombre.”

 El tiempo de Adviento que hoy dia empezamos es un tiempo de preparación para celebrar la Navidad. La espera, la esperanza, la paz son las caracteristicas de este tiempo liturgico sin olvidar la reflexión,oración ó conversión.

 El Adviento nos indica que persona a quien esperamos es muy importante por eso tiene que encontrar un lugar especial en nuestra vida.

 Jesús ya ha nacido ahora es el tiempo que nazca en en mi un verdadero cristiano.

 El no viene para recibir los honores, o hacer visita de un compañero ó cambiar ó discutir sus ideas conmigo sino para que yo cambie mi mentalidad. Para que lo acepte con su visión sobre el mundo, el hombre y sobre su salvación.

 Queridos hermanos;

El domingo de hoy , el primer de Adviento es el inicio de nuestro caminar hacía Belén y después acompañarle a lo largo de la vida. San Juan de Bautista nos recordará las palabras: “No tengan miedo” , convietrense”, “preparen el camino el Señor”, “hagan rectos sus senderos”.

 Arreglen sus propios caminos de la vida, buscen los valores del Espiritu, buscen la autentica felicidad, rechazando la pereza, la rutina, la incoherencia, el pesimismo,el conformismo, el egoismo, el consumismo, la insolidaridad.

 No te conformes con lo que no llena ni enciende tu corazón.

El Adviento es tiempo de dar las mejores noticias, a tu alrededor necesitan una palabra amable, un gesto de amistad, un ideal que entusiasme, una mano tendida, un entusiasmo que renueve y un amor desbordante.

Queridos hermanos;

 “ Recibimos de Dios todo lo que tenemos esperanza de recibir” decía san Juan de la Cruz. Eso es el verddadero sentido del Adviento: tiempo de esperanza, de despertar de nuestras cotidianidades, de confianza. Nuestro Dios se acerca, no tarda……Maranatha…Ven Señor Jesús, ven que te esperamos….