Análisis

Genialidades de los yatiris

En las oscuras horas de mi retiro es mi pariente espiritual quien me acerca a las noticias sobresalientes de cada jornada, conversando luego acerca de aquéllas hasta producir un comentario periodístico a favor o en contra.

Ayer me contó la cholita cochabambina que importantes yatiris se habían pronunciado acerca del reloj que funciona en el Palacio Legislativo y marca las horas para los paceños que discurren por la plaza Murillo y dan de comer a las palomas preguntando algunos dónde estará a esas horas el Presidente Vitalicio y dónde se encontrarán los yatiris más importantes que le ayudan a gobernar nuestro infortunado país.

Después de describirme ese paisaje urbano tan querido por algunos paceños, mi comadre cochabambina pegó un salto cual si hubiera sido picada por una víbora y empezó a gritar: ¡Estos yatiris del Gobierno quieren retroceder nuestra Historia y ahora el reloj del Palacio Legislativo correrá hasta la izquierda en vez de hacerlo a la derecha como lo hacía antes!

Como ustedes lo saben, soy torpe de entendederas y tal disposición  de los legisladores yatiris metidos hoy a monos relojeros me tuvo sin cuidado, lo cual indignó más aún a mi comadre quillacolleña, quien se empeñó en hacerme comprender el verdadero sentido de tal determinación.

Algo exasperada ante mi falta de sesos elevó más aún el volumen de su voz y me dijo casi a gritos: ¿Es que no se da cuenta, compadre, de que los yatiris repartidos en el Poder Legislativo nos quieren dar a entender que en Bolivia el Reloj de la Historia marcha a la izquierda y lo seguirá haciendo mientras nos gobiernen los yatiris…?

Recién comencé a entender la perorata de mi inteligente comadre cochabambina y a sopesar las consecuencias que tendría para nosotros (los bolivianos) este anuncio de que nuestro Estado Plurinacional y Folklórico continuara avanzando hacia la izquierda con Evo a la cabeza sucediendo al difunto Hugo Chávez.

Hasta que la cholita cochabambina me convenciera del peligro de los yatiris para nuestra infortunada nación fue más o menos dos horas, al cabo de las cuales hice funcionar mi cabezota a toda fuerza, pues me había quedado en el simple detalle de la marcha de un reloj hacia la izquierda, sin caer en cuenta de que no se trata de un solo reloj sino del anuncio de una política gubernamental que nos llevará al Socialismo Folklórico sin pensadores ni dirigentes clarividentes y virtuosos.

Agradecí a mi comadre Macacha por sus esfuerzos que hizo para abrir mis entendederas, vaticinando malos días futuros y rogando a Macacha preocuparse por mi salud llevándome a bailar a Urkupiña en los próximos días donde beberemos, comeremos y bailaremos sin fijarnos en los relojes de los yatiris, ofreciendo nuestros sacrificios a la Mamita de Urkupiña quien no cambia la marcha de los segundos en ninguno de los relojes de famosos yatiris como el canciller David Choquehuanca, y los senadores Marcelo Elío y el presidente del Senado Eugenio Rojas achacacheño y poncho rojo.