Análisis

Fernando Pérez: “El Piraí es un rio al que muchos odian y agreden”

El rio Piraí es un rio que recibe sus aguas de 45 afluentes, éstas bendicen a 22 municipios de 9 provincias. El Piraí alimenta los acuíferos de dónde sacan sus aguas la ciudad y todas las poblaciones que se encuentran cerca. Sus aguas garantizan la producción de alimentos del departamento y nos hacen el favor de regular el clima en la región.

Sin embargo de ser tan benefactor el Piraí es un rio al que muchos odian y agreden. Sus aguas superficiales y subterráneas están siendo contaminadas y los riesgos de desbordamiento e inundaciones son reales.

La actividad destructiva contra el rio Piraí proviene de la intensificación y crecimiento de la actividad agrícola, sobre todo en la cuenca baja. Otra fuente de contaminación viene de las comunidades asentadas en las cercanías, por causa de uso de pozos ciegos que se desbordan hacia el rio o arroyos cuando hay crecidas o lluvias fuertes.

Otra fuerte agresión viene de las actividades industriales que arrojan sus desechos al rio sin haber hecho tratamientos adecuados para purificarlas. Existen también 52 botaderos de basura clandestinos, los ciudadanos son los que van a botar todo tipo de desperdicios en sus orillas o en el agua.

Otra causa de la destrucción del rio Piraí son los asentamientos y construcciones en sus márgenes, sin respetar los 100 metros que preservan las ordenanzas como servidumbre ecológica. Desde el satélite se han podido detectar 146 edificaciones de viviendas y asentamientos de dragas. La actividad de extracción de áridos con dragas se realiza en las orillas y no en el centro del rio. Los dragueros levantan sus centros de acopio en las proximidades de los afluentes tumbando los árboles que son la barrera de contención contra los desbordes.

Qué se hizo hasta ahora para defender al rio? Se aprobaron reglamentos que los ejecutivos de los municipios no aplicaron. En 2011, se intentó aplicar las ordenanzas de regulación en la explotación de áridos pero los 4 principales extractores de la riqueza natural del río se levantaron apoyados por la cámara de la construcción, obstaculizaron la regulación y se desinformó a la población.

Es obligación de las autoridades municipales planificar el ordenamiento territorial, y hacer respetar la ley forestal y la prohibición de asentamientos en el cordón ecológico. Deben ejercer acciones de control a la actividad agrícola e industrial, y dotar de recursos humanos suficientes y capacitados para estas acciones. Todas las recaudaciones por explotación de áridos deben ser controladas y depositadas en una cuenta destinada a la defensa del rio.

El SEARPI necesita duplicar su financiamiento con aportes del gobierno nacional, departamental y de todos los municipios involucrados. Todas las leyes y normas existentes no serán respetadas si no se sanciona económicamente a los responsables de la destrucción de esta cuenca del Piraí, que es tan valiosa para la vida del departamento.

Fernando Pérez es encargado pedagógico de Fundación IRFA Santa Cruz