Yo quiero consagrar mi vida, quiero imitar a Cristo, servir a los enfermos, a los niños a los jóvenes, a los más pobres, dedicar mi vida a la oración hacer mío un carisma y un apostolado, este sentir profundamente expresado por Santa Teresa de Calcuta pudo apreciarse en toda su plenitud este 11 de septiembre durante la Expo Carisma Vocacional 2022 “Ven y verás”, desarrollada en el Seminario Mayor San Jerónimo de la ciudad de La Paz.
Con la participación de más de 25 comunidades de religiosas, religiosos e instituciones laicales que hacen vida y misión en la Arquidiócesis de La Paz se presentaron los distintos carismas de nuestras comunidades de fe para dar a conocer a los asistentes la riqueza espiritual de la Iglesia católica, además de algunas opciones en la vida consagrada religiosa, sacerdotal o familiar.
Sinodalizar la Iglesia paceña
Los asistentes a la mencionada feria, recibieron información referida al Sínodo Diocesano de la Arquidiócesis de La Paz, 2022-2026, a través del Centro de Promoción del Laicado “Ricardo Bacherer” CEPROLAI.
El Sínodo paceño se encuentra viviendo su primera etapa, en el denominado año introductorio que permitirá a quienes forman parte de la Iglesia paceña conocer el accionar de cada una de las instancias que siguen este “caminar juntos” respondiendo a las preguntas ¿Quiénes somos? ¿Qué hacemos? y ¿A dónde queremos llegar? en espacios de encuentro y diálogo.
Por su parte, la Pastoral Universitaria de la Arquidiócesis de La Paz, PUNA, instaló un punto de transmisión que difundió el evento por Facebook y radio Senda. La feria contó con la participación entusiasta de Mons. Percy Galván, arzobispo de la Arquidiócesis de nuestra Señora de La Paz, quien visitó cada stand felicitando a los expositores e incluso animándose a ser parte de un número de baile juvenil organizado por una de las Congregaciones religiosas.
“Hay diversidad de carismas, pero el Espíritu es el mismo; diversidad de ministerios, pero el Señor es el mismo; diversidad de actividades, pero es el mismo Dios que actúa en todas ellas” (1Co 12, 4-6).


