Tarija

En Tarija, se invitó a los fieles a tener el corazón quebrantado, rendido a Dios

Como parte de la celebración tradicional de la iglesia Católica por el Día de los Reyes Magos, los fieles creyentes recorrieron la ciudad con sus “Niños” de cera en las manos, para bendecirlos en las iglesias de sus barrios.

Según cuentan las sagradas escrituras, los reyes magos fueron a Belén en busca del hijo de Dios. “Y ellos, habiendo oído al rey, se fueron; y he aquí la estrella que habían visto en el oriente iba delante, hasta que, llegando, se detuvo sobre donde estaba el niño. Y cuando vieron la estrella, se regocijaron con gran gozo. Y cuando entraron en la casa, vieron al niño con su madre María, y postrándose, le adoraron; y abriendo sus tesoros, le ofrecieron presentes: oro, e incienso y mirra. (Mateo 2: 9-11).

La Iglesia Católica enseña que los reyes magos eran tres. A saber: Melchor Gaspar y Baltasar. Éstos llegaron desde tierras lejanas y le ofrecieron regalos al Niño Dios.

“El oro, símbolo de nobleza, fue ofrecido al pequeño Jesús, como profecía de que él sería el Rey de la tierra. El incienso como símbolo de su linaje sagrado, pues él era el hijo del más alto Dios y la mirra como sinónimo de su muerte, ya que esta se usaba para embalsamar a los muertos”.

“Hoy no venimos a nuestro salvador con regalos materiales. En cambio él nos pide un corazón quebrantado y rendido a Dios, dispuesto a servir a nuestro prójimo y ser ejemplo de fe”, fueron las palabras del Padre Huberto Goytia Aramayo, en su sermón en la Iglesia Catedral de Tarija.

A su vez, pidió a todos los presentes en la misa de Reyes, recordar el llamado constante de la iglesia católica, de cruzar las fronteras por la fe.

“El término Católica, que lleva nuestra iglesia, hace alusión a la universalidad de nuestra fe, al igual que los Reyes Magos, quienes llegaron desde diferentes partes del oriente y que eran de diferente raza. Nuestra fe traspasa cualquier barrera, para ser una iglesia de todos y que recibe a todos”.

Las misas de las diferentes iglesias de Tarija, contaron con la participación de cientos de personas que llevaron en brazos a su pequeños “Niñitos” que representaban a Jesús sacados de sus respectivos pesebres, para ser bendecidos.[Las familias llevaron a sus Niños y santos con bandas de música. ]

Los “Niñitos”, vestidos con ropas de colores, especialmente de seda y encaje, adornaron durante todo el día las calles de la ciudad. Había niños de cera vestidos con diferentes trajes tradicionales, entre éstos, un poncho de chapaco, como otros que tenían puestos aguayos tradicionales del occidente.

En las puertas de las iglesias no faltaron las vendedoras de trajes para los pequeños niños. Entre su mercadería ofrecían vestidos, ojotas, coronas, guantes, pesebres, y otros decorados para el Niño Jesús.

Hubo familias que llevaron a sus respectivos pesebres a las iglesias con su propia banda de música en altares, en los que fueron paseados por la ciudad con jóvenes y niños que adoraban al ritmo de villancicos tradicionales.

Posterior a las misas, hubo familias que organizaron en sus casas pequeñas celebraciones para sus vecinos celebrando al Niños Jesús y los Reyes magos, al ritmo de villancicos. En estas casas invitaban galletas y chocolate, además que en las calles colocaron de los tradicionales palos de trenzar.