Análisis

Nataly Carrasco: “El trabajo está al servicio de la persona”

“A la hora de presentarte a una convocatoria de trabajo ten en cuenta que si eres joven y mujer es más difícil que te contraten porque en empresas y otros ámbitos de trabajo dan preferencia a los varones”.

No existe equidad de género, los argumentos van desde conceptos estereotipados y roles sexistas como: los varones son más fuertes se complican menos y no se embarazan”, dijo en tono airado, María Tarqui, asistente al Seminario Taller “Jóvenes y Derechos Laborales” organizado por el Centro de Promoción del Laicado “Ricardo Bacherer” CEPROLAI y el Instituto de Investigación e Interacción Social y Posgrado de la Carrera de Trabajo Social, de la Universidad Mayor de San Andrés.

El trabajo está “al servicio de la persona” y no la persona al servicio del trabajo”, afirmó el Padre Isaac Núñez, colaborador del CEPROLAI, “Este es el primer y más importante fundamento del valor del trabajo: la dignidad de la persona como sujeto del trabajo”.
¿Crees que existe equidad de género a la hora de ser contratada(o)? esta pregunta efectuada entre otras del ámbito laboral, como parte de una encuesta realizada a 56 jóvenes el pasado 14 de junio dentro del mencionado Seminario Taller, desarrollado en la ciudad de La Paz, dio como resultado que el 80% afirme, que no existe equidad de género a la hora de ser contratada(o), por diversas razones entre las que destacan: el tema de las obligaciones del contratante respecto a trabajadoras en estado de gestación, la fuerza física e incluso una supuesta mayor capacidad en el ejercicio de las funciones a desarrollar por parte de los varones.

Citando al Papa Francisco el Padre Núñez, aseveró que donde no hay trabajo falta dignidad. Y este problema es la consecuencia de una elección mundial, de un sistema económico que trae consigo esta tragedia y que tiene en su centro un ídolo llamado dinero (Francisco, En Cagliari, 22-9-2013).

No hay duda de que el trabajo humano tiene un valor ético, el cual está vinculado completa y directamente al hecho de que quien lo lleva a cabo es una persona… Esta verdad constituye en cierto sentido el meollo fundamental y perenne de la doctrina cristiana sobre el trabajo, destacó el sacerdote.

Asimismo, la Constitución Política del Estado, en su Artículo 46 I establece que “Toda persona tiene derecho: 1. Al trabajo digno, con seguridad industrial, higiene y salud ocupacional, sin discriminación, y con remuneración o salario justo, equitativo y satisfactorio, que le asegure para sí y su familia una existencia digna. 2. A una fuente laboral estable, en condiciones equitativas y satisfactorias. II. El Estado protegerá el ejercicio del trabajo en todas sus formas.

Efectuar un análisis en el ámbito laboral en Bolivia, debe llevarnos a meditar en las palabras del Papa Francisco que asegura que “el trabajo es sagrado, el trabajo da dignidad y debemos rezar para que no falte el trabajo a ninguna familia”.