Análisis

El “Correo del Sur”, los canillitas y tú, joven campesino

A ti, joven campesino.

Desde la columna de hoy quisiera felicitar a la gran familia de Correo del Sur, nuestro periódico de la capital, por esos 25 años de noble tarea: informarnos de todo lo acontecido dentro y fuera de nuestras fronteras. Permite, querido muchacho del hogar-internado, que me atreva con esta felicitación a ser portavoz de quienes cada día construimos esta Sección de OPINIÓN.

De entre todos los reconocimientos prodigados por la Dirección y la Gerencia General de Correo del Sur a sus funcionarios, los sucrenses hemos puesto una especial atención a quienes hace unos días “se robaron la fiesta”: los canillitas. Ese pequeño ejército formado por casi un centenar de niños y adolescentes y unos veinte adultos. Testigos de las primeras luces del día, los canillitas se aprestan cada mañana para depositar en nuestras manos el ejemplar que nos informa, nos forma y nos divierte.

Coincidió este acontecimiento con otro muy importante para ti. El pasado día sábado tuvo lugar, en instalaciones del CFIR (Centro de Formación Integral Rural) VERA, en El Cortijo-Yotala, la gran Fiesta de Clausura de Gestión y Promoción de los flamantes bachilleres, como acostumbramos a decir. Y ahí estabas tú, nervioso, casi despistado, como soportando perplejo el peso de una gran responsabilidad. Sólo las miradas amables de tus docentes hicieron más liviano tanto protagonismo.

Otras muchas Unidades Educativas de Chuquisaca viven estos días el empeño de promocionar a sus bachilleres, animándoles a forjar un futuro mejor para nuestro país. Bolivia entera necesita jóvenes arriesgados y esforzados, capaces de roturar nuevos caminos, nuevas ideas. Nuevos proyectos más solidarios y fraternos.

Ésta es época de sueños, como os gusta decir en las palabras de circunstancia. Soñar un destino superior es la más insigne actitud de vosotros: niños, adolescentes y jóvenes. Y en esos radiantes discursos, que preparáis con mimo, nos reconocemos los adultos de alguna manera. También nosotros supimos desplegar, en pasados años de feliz memoria, un sinfín de ilusiones con las que aprendimos a distinguir la quimera de la realidad. Aprendimos a desear la utopía.

Permite también, chaval del hogar-internado, que hoy vuestros sueños sean los protagonistas. Sueños de canillitas: Beimar quiere ahorrar y llegar a ser pediatra o luchar contra los narcos; Víctor Manuel será abogado para defender a las personas con problemas; Emilio, tímido, con 13 años como canillita, no duda en poder ser un buen pedagogo. Y así, tantos nombres y tantos sueños. Lo leímos en las páginas del periódico.

¿Y tú? Quizá afrontes ya un digno trabajo, bien remunerado, con tu título de Técnico Medio en la especialidad que siempre te gustó. O quizá te atrevas en la Universidad con esa Ingeniería de la que alguien te habló con entusiasmo. Ojalá puedas mejorar las condiciones de vida de tu familia y tu comunidad.

El Cortijo, como familiarmente llamas a tu hogar, te ha visto marchar el otro día. Llevaste contigo todo lo necesario para construir un futuro meritorio. Es posible que te veamos por las calles de Sucre, con tu mochila de libros al hombro, dispuesto a dar buena cuenta de tus conocimientos en el aula de la Facultad. Irás alegre, un pelín preocupado y repleto de esperanza. Por esas mismas calles seguirán transitando nuestros canillitas de Correo del Sur, voceando su pequeño tesoro.

Cuando te cruces con ellos recuerda que, en la mayoría de los casos, son niños en situaciones desfavorables que luchan por ayudar en la economía de sus humildes familias. Pensarás, entonces, como alguna vez te dije, que gracias al calor del hogar-internado no necesitaste trabajar en las calles como canillita, o lustrabotas, o lava-autos, o… La gran familia del CFIR. VERA te acogió un día con cariño y respeto y hoy te lanza al mundo. No olvides ser humilde, discreto y trabajador. Y siempre, siempre, préndete de las manos de Papá-Dios, en quien debes poner total confianza.

¡Ah!, sonríe al canillita, que te mirará con su carita simpática, con su magia, y si tienes 4 pesitos en el bolsillo, pues cómprale un ejemplar.

Felicidades Correo del Sur por vuestra andadura. Que no os falte la bendición del cielo. Felicidades canillitas. Que se hagan realidad todos vuestros sueños.

También los tuyos, joven del hogar-internado.