Santa Cruz

‘El Chorrito’, la historia del turbión de 1983

Una historia apasionante, que descubre las extrañas de lo que fue la riada de 1983 que azotó la capital cruceña, se plasma ahora en un libro de 132 páginas, titulado “El Chorrito, tras las huellas del turbión”.

El periodista y autor de la obra, Alexander Terrazas, cuenta que la investigación le llevó tres años, desde 2013, tiempo en el que tuvo la oportunidad de conversar con autoridades y pobladores de ese entonces, además de recopilar material gráfico e histórico sobre el hecho.

Según la investigación, resumida en 10 capítulos divididos en dos partes,El Chorrito era un pueblo del municipio de El Torno, que existió antes de la riada de 1983 que inundó la zona oeste de Santa Cruz de la Sierra. Allí existían unas 17 viviendas, 3 hoteles y una Iglesia, cuyos vestigios todavía se pueden apreciar en la zona como silenciosos testigos de la tragedia de ese entonces.

La historia señala que en el lugar existía un puente circular estilo colonial, cuya imagen es la portada del libro, que según el autor fue el causante del turbión. “Ese puente estaba en la parte más angosta del departamento de Santa Cruz, donde termina la llanura y empiezan el valle. Estaba en un lugar encajonado, donde los árboles y las piedras que llegaron desde las aguas altas se atascaron y cuando el puente se convirtió en un dique, se rompió por la fuerzas de la naturaleza destruyendo el pueblo El Chorrito, luego la furia de las aguas arrasó el puente de Tarumá y llegó a la capital cruceña inundando el jardín Botánico, el barrio Ambrosio Villarroel y toda la zona oeste de la urbe”, rememora Terrazas.

La segunda parte del libro está dedicada a explicar con datos históricos que en realidad el origen del turbión fue el 1 de febrero de 1983 y que hubo una segunda riada que llegó el 18 de marzo, la cual se toma como referencia oficial del hecho. “La primera inundación dio pie a la construcción del Plan Tres Mil y la segunda, dio paso a la consolidación de esta zona que acogió a los damnificados”, explicó.

Terrazas destacó el aporte de doña Ángela Contreras, una superviviente de la riada, quien le ayudó a localizar a varias personas que vivían en El Chorrito y que ahora residen en el Plan Tres Mil, además de pobladores de La Angostura y de la zona de los valles, que también dieron sus testimonios sobre lo que ocurrió en el trágico turbión de 1983.

Entre las autoridades consultadas también están Sergio Antelo, alcalde de Santa Cruz de la Sierra de ese entonces; el exprefecto Joaquín Monasterio y el antropólogo Rubén Poma, reconocido productor de programa Jenecherú, quien aportó con importantes archivos históricos.