Internacional

El cardenal Urosa rechaza “detención arbitraria y violenta” de Antonio Ledezma, alcalde de Caracas

El Cardenal Jorge Urosa Savino denunció como “arbitraria y violenta” la detención del alcalde metropolitano Antonio Ledezma, “una autoridad de Caracas que ha sido detenida de una manera realmente indebida, sin respeto al debido proceso y cuyas causas uno ignora o desconoce”.

Sus declaraciones se produjeron al culminar la VI Caminata Juvenil Arquidiocesana, este domingo 22 de febrero en Caracas, a la que asistieron centenares de jóvenes, y que partió a las 2 de la tarde desde la Plaza Brión de Chacaíto para finalizar con una misa en los espacios de la Biblioteca de Los Palos Grandes de esta ciudad.

El Arzobispo de Caracas a través de los medios de comunicación preguntó a los responsables de la detención de Ledezma: “¿Lo están acusando de conspiración? Bueno, ¿dónde están esas pruebas? ¿De qué se trata? ¿De crear una situación para detener a un líder de la oposición?”. Consideró el hecho, “algo muy negativo”.

De igual manera, denunció la muerte de tres jóvenes en el estado Táchira. “Dos de ellos que estaban desaparecidos, aparecieron muertos a balazos”, dijo en relación a los estudiantes universitarios José Daniel Pinto (20) y Alejandro García (22), quienes presuntamente fueron detenidos por la policía. “Y un tercero, que había desaparecido hace dos o tres días, también apareció muerto con un tiro en la cabeza”, refirió.

En criterio del Arzobispo de Caracas “Venezuela está en una situación de violación de derechos humanos graves”. Denunció el caso de “estos estudiantes asesinados; del alcalde metropolitano, detenido de una manera indebida; de personas que están en la cárcel desde hace meses por manifestar pacíficamente”; y estudiantes “sometidos “a tratos inhumanos” en la sede del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional, Sebin.

Denunció que “todo eso tiene que ver con el irrespeto a los derechos humanos, y necesitamos que en Venezuela, el Estado, el gobierno y los funcionarios de los cuerpos de seguridad, respeten los derechos humanos de todos los venezolanos”.

Ante tales hechos hizo un llamado a la ministra del poder popular para interior, justicia y paz, Almirante en Jefe Carmen Meléndez para que “liderice el respeto a la Constitución en todo lo que tenga que ver con la aplicación de la justicia”.

El Arzobispo confirmó que la Iglesia Católica no ha podido visitar a los tres estudiantes universitarios: Lorent Saleh, Gerardo Carrero y Gabriel Valles, detenidos en la sede del Sebin en Caracas, y cuya denuncia formulada por sus familiares sostiene que se encontraban en una celda de tortura psicológica, denominada “La Tumba”.

“Hace poco, Monseñor José Trinidad Fernández -porque yo estaba de viaje- fue al Sebin a tratar de visitar a algunos de estos jóvenes y le fue negada la entrada”, dijo. “Vamos a volver insistir en esto, porque nos parece que no hay derecho a que los muchachos no puedan recibir otras visitas”, sostuvo. Consideró que “que Venezuela no debe estar siendo señalada, como lo está, por abusos en el trato, en el maltrato a los presos, y en concreto a estos muchachos que son presos políticos”.

En relación a la VI Celebración Arquidiocesana de la Juventud, esta se inscribió en la celebración del Día de la Juventud del 12 de febrero, con el lema: “¡Joven, sé testigo del amor de Cristo!”. Asistieron Monseñor Jesús González de Zárate, presidente de la comisión episcopal de juventud; Monseñor Trino Fernández, obispo auxiliar de Caracas; y el padre Armelin De Sousa, secretario de pastoral juvenil, entre otros.

El trayecto fue encabezado por la imagen de Nuestra Señora de Coromoto, seguida de una inmensa bandera nacional. La contagiosa alegría de los muchachos tuvo tiempo para pedir a Dios por la paz de Venezuela y dar a conocer el mensaje de Jesucristo.

La actividad también formó parte de la preparación al Encuentro Nacional de Jóvenes (ENAJÓ 2015), que se realizará del 6 al 9 de agosto, en la Provincia Eclesiástica de Barquisimeto, y que espera congregar a más de 10 mil personas. Igualmente fue una motivación para la Jornada Mundial de la Juventud, convocada por el Papa Francisco para celebrarse en Cracovia (Polonia), del 26 al 31 de julio de 2016.