La Paz

¿Dónde está tú hermano?

La globalización nos acerca, pero no nos hace hermanos. La fraternidad real es ir al encuentro del otro, es por esa razón que el Centro de Promoción del Laicado “Ricardo Bacherer” CEPROLAI, desarrolló el Encuentro ¿Dónde está tú hermano? A través de Zoom, con el propósito de propiciar un espacio de diálogo reflexión y espiritualidad en torno a la carta encíclica Fratelli Tutti, dirigido a los participantes del programa de Formación Teológica y Bíblica de la mencionada institución.
Para conocer sobre Teología Fundamental, Teología Trinitaria, Soteriología, Eclesiología, para vivir los Sacramentos, Ecumenismo, Eco Teología y Teología Moral, uno de los retos más importante de CEPROLAI en el periodo de la pandemia por el COVID-19 fue continuar con el proceso de formación teológica y bíblica utilizando el entorno virtual Zoom.
El mencionado encuentro de reflexión,  se llevó a cabo a través de la metodología del ver, juzgar y actuar. Se reflexionó en torno a dos capítulos de la encíclica antes citada: Un extraño en el camino y Diálogo y amistad social.

El momento del ver: Un extraño en el camino

Somos una sociedad de “espaldas” le damos la espalda al dolor y al sufrimiento del otro.
Entorno al relato de Caín y Abel, además de la Parábola del Buen Samaritano, el co Coordinador de la Pastoral de la Arquidiócesis de La Paz, PUNA, Víctor Alacoma instó a los participantes a reflexionar sobre la importancia de amar al prójimo como a sí mismo, a ejemplo de Jesús.
“Somos indiferentes ante el dolor, naturalizamos la violencia, pasamos de largo ante el sufrimiento de nuestros hermanos los llamados “descartados de la sociedad”, vivimos una vida muy acelerada, tenemos que detenernos un momento y  pensar con qué personaje de la parábola del Buen Samaritano nos identificamos; además de meditar sobre las veces que actuamos como Caín queriendo destacar siempre aún a costa de nuestros hermanos” reflexionó Víctor Alacoma.
“Tenemos un solo creador, un mundo y una promesa del paraíso para todos”

Diálogo y amistad social

El Papa afirma que la esperanza en un diálogo está en la suma de las aportaciones de las ciencias y las riquezas que otorga el pluralismo de las sociedades modernas, para construir un proyecto común y fraterno al servicio de todas las personas y su dignidad.
El capítulo sexto denominado “Diálogo y amistad social” nos ofrece una propuesta de Diálogo que busca la verdad como superación de las trampas de una comunicación viciada en las redes sociales, que fomentan el aislamiento individualista y la violencia que polariza y enfrenta.
El Papa, expresa su fe en las personas y en su capacidad de colaborar en la búsqueda de la verdad, superando el relativismo, que no cree en la verdad ni en la capacidad humana para encontrarla.

El momento del Juzgar: ¿Dónde está tú hermano?

A través de la habilitación de salas de diálogo en zoom y a través de Padlet los participantes reflexionaron en torno a las preguntas: ¿en qué circunstancias me cuesta amar a mi hermano? ¿a qué hermanos me cuesta amar? y ¿Qué cualidad necesito fortalecer para reconocer y acercarme a mi hermano?
Respecto a las circunstancias en las que cuesta amar al hermano las respuestas fueron diversas, sin embargo, destacaron las siguientes: Cuando me lastiman o hieren, cuando me obligan a pensar igual, cuando mienten y buscan su propio beneficio; cuando se ve indiferencia, envidia o egoísmo, etc.
Por otra parte, los hermanos que más cuesta amar son, de acuerdo a la respuesta de los participantes, son las personas que roban, discriminan, lastiman a los inocentes, etc.
Finalmente, sobre la cualidad a fortalecer para reconocer y acercarse al hermano, muchos participantes coincidieron en la necesidad de pedir a Dios el regalo de la paciencia, la escucha fraterna y la empatía.

El momento del actuar: Tratar a otros como nos gustaría ser tratados

“Al final del camino me dirán: – ¿Has vivido? ¿has amado? Y yo, sin decir nada, abriré el corazón lleno de nombres” Pedro Casaldáliga.


El momento del actuar se desarrolló a través de una celebración de la Palabra presidida por padre Alfonso Lopez, quien destacó la importancia de tratar a los demás como nos gustaría ser tratados.
La sentencia para los que están a la derecha del Juez, en Mateo 25,34-36, se refiere a los que están a su derecha y que son llamados “¡Benditos de mi Padre!”. Ellos son convidados a tomar posesión del Reino, preparado para ellos desde la fundación del mundo. El motivo de la sentencia es éste: “Tuve hambre y sed, era extranjero, estaba desnudo, enfermo y preso, y ustedes me acogieron y ayudaron”. Esta frase nos hace reflexionar sobre las personas que acogieron con amor a los más necesitados: hambrientos, sedientos, extranjeros, desnudos, enfermos y presos.
El drama del hambre sigue siendo una gran injusticia considerando que la única vacuna es el alimento. Muchos pueblos sufren de sed como resultado del calentamiento global. Más de un millón de personas han muerto de COVID-19. Pensar en el movimiento migratorio de bolivianos al exterior y de venezolanos a Bolivia. Los desnudos, víctimas de trata y tráfico de personas y quienes viven en los recintos penitenciarios en busca de justicia, es pensar que todos, ellos y nosotros somos hermanos.