Santa Cruz

Diácono Lister Peña: “Sueño con ponerme totalmente al servicio de los más necesitados”

Las palabras de Lister Peña reflejan gran firmeza y convicción: “no tengo ningún miedo, pero esperanzas las tengo todas, pues sé que Cristo me está acompañando y mi esperanza está puesta en Él y sólo en Él” dice Lister Peña que este miércoles 25 de marzo será ordenado sacerdote en la Catedral de Santa Cruz.

El gran sueño de Lister, según el mismo relata, es estar totalmente al servicio de los más necesitados, un apostolado al que Lister refiere gran admiración y que resulta contra corriente en un mundo cada vez más individualista y egoísta. sin embargo Lister parece estar consciente que su misión no se trata tanto de sus fuerzas, sino de la gracia de Cristo y que esto requiere la donación de sí mismo. Es por eso que toda ordenación sacerdotal se convierte en un gran acontecimiento, en una buena noticia para la Iglesia y la sociedad.

Esta es la breve entrevista a Lister Peña.

Lister, estás a pocos días de ordenarte sacerdote, consciente de lo que implica esta gran misión puedes decirnos si tienes algún miedo y ¿cuál es tu esperanza?

Yo no tengo ningún miedo, pero esperanzas las tengo todas, pues sé que Cristo me está acompañando y mi esperanza está puesta en Él y sólo en Él.

Sueño con ponerme totalmente al servicio de los más necesitados, con poder acompañar a los enfermos en los hospitales o en sus casas. Mi deseo es ser capaz de dar mi vida por otras personas, aunque esto me lleve al sacrificio permanente como testigo del Evangelio en todo tipo de circunstancias, incluidas las más adversas.

No tengo miedo porque confío plenamente en la gracia de Dios, y sé que Cristo es el Buen Pastor de mi vida y “su vara y cayado me sosiegan” (Sal 23).

Entre mis esperanzas destaca la de que otras personas conozcan a Jesucristo y su Reino a través de mi testimonio de vida.

Soy natural de Roboré, nací hace 30 años y mis padres se llaman Eusebio y Rosa, ya fallecidos. Tengo nueve hermanos, yo soy el octavo, y vivo en Santa Cruz desde hace catorce años.

Ingresé en el Seminario procedente de la Parroquia Hombres Nuevos y he realizado todos los cursos y estudios previstos desde que entré al Seminario en el curso Propedéutico. He realizado los dos cursos de Filosofía, un año de pastoral, los tres años de Teología en Santa Cruz y un año de Teología pastoral en Cochabamba. Por último realicé un año de pastoral en la Parroquia Nuestra Señora del Carmen en el barrio de Los Chacos, y tras mi ordenación como diácono he estado en el Seminario Mayor como formador de seminaristas. Actualmente estoy en la Parroquia de Fátima. Durante estos años me he afianzado mucho más en mi respuesta vocacional en el camino al sacerdocio. A ello han contribuido de forma especial los objetivos planteados en todos estos cursos, tanto en mi formación académica y comunitaria, como en mi formación espiritual y pastoral.

¿Siempre tuviste el apoyo de tu familia?

En mi familia siempre han respetado mi decisión de seguir por el camino del sacerdocio, si bien es verdad que, sobre todo al principio, mi padre no lo comprendía bien pues se encontraba un poco alejado de la fe. Sin embargo, mi madre ha sido una persona que me ha apoyado mucho para llegar a este punto de mi vida. Ella siempre me estimuló para seguir adelante.

¿Cuáles han sido tus mentores, tus figuras ejemplares a seguir?

Una de las personas que más me ha ayudado como guía en mi caminar hacia el sacerdocio ha sido el P. Pepe Cervantes, mi acompañante espiritual desde mi primer año de seminario. Otra figura eclesial ha sido para mí el Cardenal Julio Terrazas, por su valentía y firmeza, por su audacia y su autoridad moral, por la gran coherencia de vida que manifiesta. También el Arzobispo Sergio resulta para mí un ejemplo de vida por ser una gran imagen paterna, siempre muy cercana y comprensiva.

Recomiéndanos un libro para leer y dinos por qué

Primero recomendaría “El Principito” pues toda su enseñanza se articula en su frase probablemente más célebre: “Lo esencial es invisible a los ojos, sólo se ve con el corazón”, después otro titulado “Un corazón lleno de estrellas” pues es una enseñanza magistral sobre lo que significa entregarse sin medida. Por último también recomiendo “El regreso del hijo pródigo” porque ayuda a situarse en la vida a partir de los tres personajes de la parábola evangélica, y su centro es la imagen del padre cuya conducta es el gran ejemplo de la misericordia divina.

A pesar de tu ordenación, faltan sacerdotes para el pueblo de Dios ¿Qué crees que se debe hacer para que hayan más vocaciones al sacerdocio?

Orar a Dios sin desfallecer para que surjan jóvenes con una respuesta entusiasta a las propuestas del Evangelio. También ser auténticos testimonios de vida cristiana.

Danos una definición corta de las siguientes palabras:

Jesús
Amigo fiel y máxima expresión del amor de Dios
Pueblo
Presencia de Dios en los rostros de cada persona.
Pobreza
Situación de carencia de elementos básicos de la vida como consecuencia de la injusticia y de la desigualdad.
Evangelio
La palabra más potente para transformar el corazón y el mundo
Reino de Dios
El dinamismo creciente de una relación de amor entre Dios y el hombre, siguiendo a Jesús de Nazaret
Dios
Dios es misericordia y alegría plena

Qué les dirías a los jóvenes que tienen inquietud vocacional? Y de la misma manera ¿Qué les dirías a los jóvenes que creen no tener inquietud vocacional?.

peñaPara los que tienen una inquietud vocacional les diría como el papa Francisco: que se atrevan a ser dichosos, a correr el riesgo del Evangelio y a vivir la fascinante aventura de seguir radicalmente a Jesús.

Para los que creen que no tienen inquietud vocacional les digo que estén atentos a su conciencia personal, por si alguna vez pueden percibir la llamada del Señor a través de los signos de los tiempos.