Internacional

Crónicas Vaticanas: Visita familiar e interpretaciones extremas

Lunes 21 de noviembre

Mientras el árbol de Navidad llegaba a la plaza de San Pedro, este fin de semana (sábado y domingo) el Papa fue a visitar a sus parientes en Asti (Norte de Italia), Su prima Carla cumplía 90 años.

Fue interesante escuchar a sus primos llamarlo por su nombre “Jorge“, tal como siempre lo han hecho. Seguramente el Papa disfrutó de su familia y sin ceremonias.

Francisco, aprovechó esa visita para celebrar en la catedral la misa dominical de Cristo Rey, desde esa localidad rezó el Ángelus, y si algún peregrino poco informado se dio cita el domingo a mediodía, en la Plaza San Pedro, solo vio al Papa en las pantallas gigantes.

 

Pasando a temas más universales. Podemos confirmar que la visita de los obispos alemanes que había creado expectativas no ha defraudado a los cronistas vaticanos.

La visita de los 62 obispos tuvo facetas excepcionales, porque en realidad fueron los jefes de los dicasterios que se desplazaron hasta el aula magna del Augustinianum, a pocos pasos de la Basílica de San Pedro, para sostener sus reuniones en presencia de todo el episcopado. Además, el Papa los recibió y conversó con ellos en un solo grupo, a pesar de ser un número elevado. También hubo una reunión de alto nivel moderada por el Secretario de Estado, aunque no se informó de una lista de los presentes, se sabe que participaron los prefectos de los dicasterios para la Doctrina de la Fe, y para los Obispos.

Fue bastante novedoso el comunicado de prensa que emitieron conjuntamente la Santa Sede y la Conferencia Episcopal alemana. Obviamente, el tema central en todo momento fue el camino sinodal que Alemania está viviendo y que ha abierto interrogantes contemporáneas a nivel eclesiológico, canónico y teológico.

Más adelante, el presidente de la conferencia episcopal, Georg Bätzing, en rueda de prensa precisó que a pesar de todo no existe espacio para un cisma dentro de la Iglesia, pues ellos son católicos y si algo queda claro es que no se cambiará la doctrina a través de ningún tipo de votación. (En el sínodo, la votación no tiene nada que ver con los votos democráticos. Los votos, simplemente, expresan un consenso o un disenso).

 

***Post data ***

En otro orden de cosas, el pasado miércoles ya se conocía que el arzobispo castrense Tim Broglio será el presidente de los obispos norteamericanos, por un mandato de tres años. Un sector de la prensa, incluso de quien no te los esperas, llegó a titular: “Un obispo “anti-Francisco” será el jefe de la Iglesia de Estados Unidos”, subrayando su pasado como secretario privado del potente cardenal Angelo Sodano y otras declaraciones que había realizado.

 

Honestamente, en esta crónica vaticana, expreso una pequeña reflexión en favor del beneficio de la duda, pues dentro de la iglesia estamos viviendo una crispación extrema, así como en la política y en la economía. Parece ser que en la sociedad ya no existen categorías equilibradas y todos vienen encasillados como fascistas o comunistas; y cuando estas categorías extremas vienen aplicadas dentro de la iglesia, ofrecemos un triste espectáculo. Muestra de ello son los insultos, descalificaciones y dardos envenenados que se lanzan entre apologetas, evangelizadores, sacerdotes, “influencers cristianos católicos” y custodios de la moralidad que enarbolan sus posturas como únicas y absolutas. Así no importa matar para defender la vida, o ser puros como ángeles a pesar de ser soberbios como demonios.

 

Por Ariel Beramendi