Santa Cruz

Crónica: Más de 500 mil fieles llegaron al Santuario de Cotoca por salud, trabajo y bienestar

Eran las 17:15 cuando un contingente policial cerró el carril izquierdo de la doble vía a Cotoca y cuarto anillo para la peregrinación de los feligreses al Santuario. A medida que transcurrían los minutos, la doble vía era surcada por miles de familias, grupos de amigos, parejas y personas solitarias, quienes vestidos de zapatos cómodos y ropas ligeras empezaban su peregrinación cargados de fe y devoción. Cada uno de ellos llevaba consigo gratitud por los favores recibidos y mucha esperanza por los pedidos que le harían a la Inmaculada Concepción más conocida como la “Mamita” de Cotoca.

En medio de la multitud, Boris Montesinos, junto a su esposa Karina Poma y sus tres hijos empezaron la caminata de 19 kilómetros hasta el Santuario. “Vamos a cumplir una promesa, a pedir salud, trabajo y para que se acaben los problemas que hay en nuestro país”, expresó el señor Montesinos que llegó desde la paz a renovar su fe con la “Mamita” de Cotoca, patrona del Oriente boliviano. Saturnina Moigue (62), su hija María Elena y su nieta Zányena, procedentes de Casarabe (Beni), iban por primera vez al Santuario. “Venimos por la salud de mi madre que está enferma de los pulmones hace muchos años”, dijo su hija.

Durante el recorrido se observan todo tipo de comerciantes instalados alrededor de la avenida vendiendo comidas, bebidas, chinelas, paraguas, hules, ungüentos y hasta trago en botellas de sodas para soportar el trajín de la peregrinación. Haciendo cumplir el “Auto de Buen Gobierno”, distribuyeron notas con la prohibición para el expendio de bebidas alcohólicas a todos los locales, bares, restaurantes y karaokes, ubicados a lo largo e inmediaciones de la carretera a Cotoca. El Secretario de Defensa Ciudadana, José Negrete y sus colaboradores inspeccionaron parte de la avenida para controlar las irregularidades. El director de Jaime Esquivel, controló el tráfico vehicular con 200 efectivos. En el Santuario, Mons.
Estanislao Dowlaszewicz presidió las primeras celebraciones a la que asistieron centenares de files y figuras políticas y personalidades cruceñas.