Oruro

Cooperativa de Ahorro y Crédito “Agua de Castilla” ltda. en sus Bodas de Oro 1963 – 2013

P.P. Amado Aubin y Santiago Monsat, 23 de noviembre de 1954, misioneros Oblatos fundadores y forjadores del sistema cooperativista en el país y sobre todo en nuestra ciudad, gracias por todo su legado La formación de las Cooperativas de ahorro y crédito en Bolivia proviene desde fines de la década de los años 50, estaba ligada a CUNA INTERNACIONAL (La División Internacional de la Asociación de Cooperativas de crédito de los Estados Unidos) y a la política norteamericana del programa de la Alianza para el Progreso, del por entonces presidente John F. Kennedy, cuyo componente cooperativo fue a sugerencia del Senador H. Humphrey, y fue la base de la resolución de la reunión de jefes de Estado Latinoamericanos realizada en la ciudad de Montevideo Uruguay en 1962.

Bolivia no estuvo aislada de este proceso, los fundadores y promotores de las primeras cooperativas de ahorro y crédito fueron sacerdotes norteamericanos, de la orden de Maryknoll José Beausoleil y Gerardo Ziegengeist, que a partir de los años de 1960 fundan las primeras cooperativas, Santa Ana de Cala Cala y Santiago El Paso, ambas en la ciudad de Cochabamba y Nuestra Señora del Carmen en la ciudad de Riberalta Beni.

Fue la Parroquia el centro aglutinador y de confianza de la primera etapa de las cooperativas, que se crearon como respuesta a la carencia y elevado costo de los recursos financieros de entonces que solo servían a un sector muy limitado de la población, a tal punto, de que los estratos sociales de medianos y bajos ingresos se hallaban marginados y desprovistos de estos medios para solucionar sus más elementales necesidades económicas, cayendo finalmente en manos de los inescrupulosos usureros.

Las cooperativas de ahorro y crédito, para su funcionamiento, se organizaron en base a la Ley General de Sociedades Cooperativas aprobada y promulgada en septiembre de 1958 por el Gobierno del Dr. Hernán Siles Zuazo, adaptando sus Estatutos a esta norma Legal.

LLEGADA DE LOS OBLATOS A BOLIVIA

La figura clave para el estudio del comienzo de la presencia de los Misioneros Oblatos en Bolivia es el Monseñor Sergio Pignedoli (1910-1980), entonces Nuncio Apostólico en La Paz. Pignedoli totalmente imbuido de la mentalidad del Papa Pío XII, estaba decidido a aumentar el número de sacerdotes diocesanos, religiosos y religiosas en Bolivia, con la finalidad de revitalizar el catolicismo, debilitado por la propaganda comunista y la predicación protestante.

Los Oblatos de María Inmaculada debe su llegada a Bolivia al Monseñor Sergio Pignedoli, el padre Léo Deschagrin, Superior General de los Oblatos dio autorización el 17 de febrero de 1951, aceptando enviar dos padres a Bolivia, Valeriano Gaudet y Alejandro Gazé Oblatos Canadienses que se constituyeron en la región minera de Catavi, Diócesis de Potosí en Bolivia.

PRESENCIA DE LOS OBLATOS EN ORURO

Era Obispo de Oruro desde 1951 el franciscano alemán Francisco Bertoldo Buehl. Estando en Catavi, el 8 de diciembre de 1952, el Nuncio Monseñor Pignedoli le dijo confidencialmente al padre Valeriano Gaudet que el próximo Obispo de Oruro sería un boliviano, habiéndose cumplido en el nombramiento brusco del Monseñor Luis Rodríguez, el cual estaba muy de acuerdo con el trabajo que llevaban los Oblatos en las minas. En Febrero de 1953 deciden instalarse y tomar posesión en la zona sud de la ciudad de Oruro que tenia el nombre de Agua de Castilla, Monseñor Rodríguez dijo que hablaría con el Sr. Alcalde de la ciudad de Oruro, para que se les dote de un lote de terreno vecino a la Capilla se Nuestra Señora de Guadalupe. EL 3 de mayo de 1954 el consejo Vicarial de los Oblatos de Bolivia, tuvo su sesión en el Obispado de Oruro. El vicario Provincial de Bolivia padre Valeriano Gaudet, notifico a sus miembros que la curia provincial de Montreal había aprobado el proyecto de fundar casas en Oruro y Carangas.

El 25 de agosto de 1955 se bendijo la casa de los Oblatos, en la ciudad de Oruro, Av. España esquina Capitán Barriga, que sería la casa Vicarial, siendo posesionado como primer párroco titular el padre Raimundo Groulx, con muchos años de experiencia parroquial en Canadá, quién desde el primer momento dio vida a todas las ramas de la Acción Católica, impulsando sobre todo con gran entusiasmo la organización de la JOC (Juventud Obrera Católica), que con el tiempo llegó a ser una de las más dinámicas de Bolivia.

La parroquia contaba para entonces aproximadamente con 9.000 habitantes de los cuales un 25% hablaba solamente aymara y un 20% quechua, el resto castellano, en el territorio parroquial había tres zonas claramente diferenciadas: a) La del este, en la que se encontraba el cementerio, con capilla propia, donde estaba concentrada la mayor parte de la población. b) La del centro, donde se encontraba la iglesia de Nuestra Señora de Guadalupe, en la que se encontraba el parque del obelisco actualmente llamada plaza 9 de abril y el jardín o parque Zoológico. c) La del oeste, en la que encontraba el sector minero llamado Itos, con capilla propia.

Los Oblatos contaron con la colaboración de las Oblatas misioneras de Maria Inmaculada, también de origen Canadienses en 1960 fundaron el Instituto Comercial Oblato por el padre Luis Mélon, siendo su primer Director el P. Raimundo Groulx.

FUNDACIÓN DE LA COOPERATIVA “AGUA DE CASTILLA”

Contando con las iniciativas y el apoyo de los misioneros OBLATOS DE MARÍA INMACULADA que se asentaron en torno a la Iglesia NUESTRA SEÑORA DE GUADALUPE, en la zona sud de la ciudad de Oruro, ubicado en la Avenida España esquina Capitán Barriga reunidos los hermanos Misioneros Guido Brauht Raymundo Croulx, Valeriano Gaudet, José Trifiro, Jacques Lamy Roberto Lacasse, Luciano Lachance, Amado Rubín, Santiago Monast, Claudio Laurent, Marcos Van, Obidio Robeil, y los feligreses de la iglesia, quienes previamente recibieron capacitación sobre los nobles principios doctrinarios del cooperativismo, estos hermanos feligreses, comprendiendo las bases filosóficas que se caracterizan en el esfuerzo personal de cada uno de sus miembros, en la naturaleza voluntaria de cada uno de ellos, en la ayuda mutua que debe existir constantemente, en su expansión social y comunitaria, en la autonomía democrática, en la exclusión del lucro, y ante todo en la previsión para formar en los socios el hábito de pensar y obrar con cooperación, además de haberse inyectado en nuestras comunidades una nueva dosis de moral y un nuevo concepto práctico de solidaridad humana procedieron a fundar la Cooperativa de Ahorro y Crédito Agua de Castilla Ltda.