Santa Cruz

Concepción. Ayuda solidaria del Proyecto Chiquitania amigos de Bolivia de Inglaterra

 El fin de semana la hermana Ruth Mariela Huañapaco Limachi, de la Congregación hermanas de la Divina Providencia, y un grupo de voluntarios Misioneros y la Vida Consagrada de la Arquidiócesis de Santa Cruz, llevaron ayuda solidaria a las comunidades de Panorama, Mercedes, los Olivos, el Big, San Juan de la Bella y San Pedro en Concepción. Esta ayuda fue financiada por el proyecto Chiquitania, que es facilitado por los amigos de Bolivia de Inglaterra, en esta ocasión las donaciones recibidas fueron promovidas por niños y jóvenes de colegios de convenio de este País.

Como religiosa de la Divina Providencia, es una gran alegría poder colaborar con las comunidades que hoy en día son azotadas por los incendios, la sequía y la pandemia, dice la hermana Ruth, responsable de este proyecto.

Esta religiosa nos cuenta que, después de un tiempo de confinamiento, retornaron a la Chiquitanía con una señal de esperanza, de fe y amor de Dios con su pueblo. Antes de iniciar la pandemia ya habían realizado la visita a las comunidades de Naranjo, Dolores, Pororó y Tapera; por dos ocasiones, después de la pandemia con el apoyo de los voluntarios Misioneros y la Vida Consagrada, nuevamente se armaron de coraje para realizar las visitas a las comunidades, confiando que Dios va con ellos.

Las diferentes misiones que ha realizado este proyecto de amigos de Bolivia de Inglaterra, se han llevado adelante cumpliendo con todas las medidas de Bioseguridad, precautelando la salud de los voluntarios y las comunidades que visitaron.

La entrega de los productos de primera necesidad a las Parroquias: Inmaculada Concepción, María Auxiliadora y sus comunidades, se realizó en coordinación con Cáritas parroquial y los responsables de la zona.

Monseñor Antonio Reimann, Obispo del Vicariato Apostólico de Ñuflo de Chávez, dio la bienvenida y agradeció al Proyecto Amigos de Bolivia de Inglaterra y a los voluntarios que hicieron posible esta donación para paliar el hambre de muchas familias de escasos recursos.

Antes de iniciar la misión, Monseñor Reimann y los voluntarios rezaron el Ángelus, también estuvieron en el altar de la Misión Permanente junto al bautisterio, donde oraron y rezaron por +Monseñor Eugenio Scarpellini, un hombre de Dios que animó a la OMP en Bolivia, al que recuerdan aún con mucha nostalgia, y del cual siempre tendrán presente todas sus enseñanzas sobre la Misión y entrega por los más necesitados.

Esta misión contó con el apoyo del equipo técnico de jóvenes que se dedican a ayudar a las comunidades de esta zona.

Uniendo las 3 misiones que se han venido realizando en estas comunidades de la Chiquitania, aproximadamente se ha brindado ayuda a más de 500 familias.

Durante la visita a las comunidades uno de los principales desafíos es la distancia entre las diferentes comunidades, es así que es indispensable contar con un medio de transporte, en esta ocasión se contó con el apoyo de la CEIL, en coordinación con la Hermana Susana Guzmán, Milthon Alavi, laicos de la Parroquia Señor de los Milagros y de la Parroquia de Concepción. Cuando unimos fuerzas todo se hace más ligero y fraternal. Puedo decir que Dios nunca falla con su Divina Providencia, el se encarga de mover los corazones misioneros, afirma la hermana Ruth.

Agradezco a Dios y a mi comunidad Religiosa, por permitirme realizar esta misión en tiempo difíciles, gracias por la confianza a todas las personas que nos apoyan, y nos permiten poder realizar esta obra misionera, concluye la religiosa.

Fuente: Iglesia Viva