Oruro

Comensales de comedor popular rememoran la Última Cena

Los comensales del comedor popular atendido por las Hermanas Misioneras Cruzadas rememoraron ayer el lavado de pies que realizó Jesús y la Última Cena, antes de su crucifixión.

Al comedor popular asisten personas de escasos recursos económicos, quienes aportan 1 boliviano para recibir un almuerzo, que para muchos tal vez sea la única comida que tienen en el día.

La celebración se realizó antes de servir los platos, en la que participó en principio uno de los voluntarios del lugar, Patricio Prudencio que explicó a los asistentes el significado de este acto religioso.

“¿Para qué es la cena?, es recordar con ese acto hoy la Eucaristía, que es el acto principal de la misa lo que nuestro Señor Jesucristo ha instituido, en la Eucaristía, recordamos este hecho de que el Señor ha ofrecido su cuerpo y su sangre por nosotros, hermanos y hermanas somos la familia de Jesús, por eso nos reunimos para festejar el amor de quien nos creó, nos dio la fe, nos convoca a la comunión en su Iglesia y nos encomienda hacer de este mundo la antesala feliz del cielo”, expresó Prudencio.

Asimismo explicó a los comensales, entre ellos migrantes campesinos, niños, muchos ancianos, e incluso indigentes y bebedores consuetudinarios, que por medio de su sacrificio, Jesús libró al pueblo de sus pecados, para gloria del Padre.

Luego de esa introducción el padre, Juan Carlos Linares, de La Catedral, realizó el lavado de pies y también habló sobre la Última Cena, y todos los presentes escucharon con mucho interés y respeto.

En la época de la Guerra del Chaco en el comedor atendían a hombres, mujeres, niños, niñas y adultos mayores, actitud de solidaridad que fue heredada a las hermanas de la beatificada, Nazaria Ignacia.