Sucre

Cinco nuevas parroquias en la Arquidiócesis de Sucre

La arquidiócesis de Sucre tiene cinco nuevas parroquias que se crearon recientemente, cuatro de ellas en los barrios periféricos la ciudad y una en la provincia Hernando Siles, para mejorar la atención pastoral y que los fieles bautizados vivan su fe y asuman el compromiso de una corresponsabilidad en la evangelización.

El Arzobispo de Sucre, monseñor Jesús Juárez y el vicario Pastoral, Enrique Quiroga hicieron este lunes la presentación de las nuevas parroquias en una conferencia de prensa en la que señalaron que esta iniciativa de la Arquidiócesis se da después de una reflexión sobre la realidad de la labor pastoral y el crecimiento demográfico acelerado de los últimos años en la ciudad y las provincias a las que abarca la jurisdicción de la Arquidiócesis.

Juárez destacó las creación de las nuevas parroquias responden a la necesidad de una mejor atención de los fieles en su fe y que éstos asuman a su vez la corresponsabilidad de la misión evangélica.

Por su parte, el vicario Pastoral de la Arquidiócesis Enrique Quiroga, habló de las cuatro nuevas parroquias en el barrio Japón, la parroquia “Santiago Apóstol”; en los barrios Villa Armonía y Alegría la parroquia del “Buen Pastor”; en el barrio América la parroquia “Madre de Dios”; en el barrio Patacón la parroquia de la “Divina Misericordia”; y anunció la creación de una nueva parroquia en la ruta hacia el nuevo aeropuerto de Alcantarí y la zona de Azari.

“Esto con la preocupación de la atención pastoral y debido al crecimiento demográfico crecimiento acelerado en la zona”, señaló Quiroga.

Asimismo, señaló que el 11 de octubre se procedió a la creación de la parroquia de San Juan XXIII, en honor al papa recientemente canonizado, en la localidad de San Juan del Piraí que se separa de la parroquia San Antonio de los Sauces de Monteagudo.

Quiroga recalcó que la coordinación con los párrocos y la iniciativa del Arzobispo y su Consejo hizo posible la creación de las nuevas parroquias y esto supone trabajar más por las vocaciones sacerdotales y religiosas y la vida laical comprometida.