Sucre

Centellas: “Lleguemos a la Navidad con una nueva mentalidad de solidaridad y reconciliación”

Centellas en II Domingo Adviento

En este segundo domingo de Adviento, “una voz grita en el desierto”, dice el Evangelio. Es la voz de Juan Bautista que llama a la conversión y por ello se invita a los fieles a preparar el corazón para el Señor Jesús, con el Sacramento de la Reconciliación.

El Arzobispo de Sucre, Monseñor Ricardo Centellas, exhorta en su homilía a llegar a la Navidad renovados, a través del Sacramento de la Reconciliación. No peleados ni con espíritu de venganza, sino todo lo contrario, con espíritu de comunión y fraternidad. Al concluir la etapa de alianzas rumbo a las elecciones municipales, que concluyó en el día de ayer, Monseñor Centellas cuestiona el actuar de candidatos al reflejar casi ninguna alianza: “Cada uno busca su interés, no les interesa el municipio, no les interesa el departamento”, añade.

Homilía Monseñor Ricardo Centellas, Arzobispo de Sucre 

Segundo Domingo de Adviento

Las lecturas de este domingo nos hacen recuerdo de la experiencia de preparar los caminos del Señor. En otras palabras, llegar a la Navidad preparados, con nueva mentalidad, con corazón, en paz. Lo ideal es llegar a la Navidad reconciliados. Ahí tenemos el Sacramento de la Reconciliación. Reconciliados, no peleados ni con espíritu de venganza, todo lo contrario, con espíritu de comunión y fraternidad, con un espíritu en paz, de manera que realmente podamos celebrar la Navidad en el espíritu de Jesús. Nos olvidamos que Jesús es el príncipe de la Paz. Jesús nos ha regalado muchas cosas pero algo especial es la paz. Entonces recemos para que Dios nos permita trabajar en esto que es vivir reconciliados, buscar la reconciliación. Y para avanzar en la reconciliación, en este espíritu de pacificación al interior de nuestras vidas, el evangelio de hoy nos presenta la vida de Jesús, anunciado y preparado por Juan el Bautista. Es la vida de Jesús el primer verso de este evangelio de Marcos cuando dice al comienzo: la Buena Noticia de Jesús, el Hijo de Dios.

Para prepararnos a la Navidad debemos crecer, progresar, aumentar nuestro conocimiento de la persona de Jesús. Por supuesto, escuchando su palabra, buscando espacios de recogimiento. Pero la clave de nuestra Navidad será mucho más significativa, será una experiencia nueva, si realmente intentamos conocer la historia, la persona, la vida, las actitudes, las propuestas, las convicciones de Jesús. Si realmente intentamos entender lo que es la vida de Jesús, entonces sí podremos celebrar con mayor profundidad lo que es la Navidad, porque tantas cosas nos pueden distraer y de hecho nos distraen: la Plaza llena de luces, en las casas, los mercados y regalos, los motivos navideños, entre otras.

Pero la Navidad es una oportunidad para celebrar el nacimiento de Jesús, el nacimiento de un nuevo pensamiento, el nacimiento de una nueva época en la que el hombre intenta profundizar su condición humana y la condición humana se profundiza cuando somos capaces de comprender la gratuidad. Ahora bien, eso no profundiza la condición humana. Lo que realmente nos hace crecer como humanos y como cristianos es la generosidad, es la gratuidad… entonces alcanzaremos la Paz. A esto se refiere cuando nos dice una y otra vez: vayan por los senderos, preparen el camino del Señor, preparen de manera especial el corazón, la mente, para que seamos capaces, en el espíritu de Jesús, de acoger, de respetar y abrazar a todos. Aunque en estos tiempo de pandemia no se puede abrazar, solo saludar, seamos capaces de aceptar a todos con respeto a su dignidad. Entonces aparecerá el espíritu de unidad que tanto nos hace falta.

¿Cuántas alianzas se hicieron?

Ayer concluyó la etapa para hacer alianzas de camino a las elecciones. ¿Cuántas alianzas se hicieron?: casi nada. ¿Qué nos muestra eso?: que cada uno busca su interés, no nos interesa el municipio, no nos interesa el departamento. Nos interesa que nosotros vayamos adelante, que nuestro grupo se consolide. La administración pública, la región, el municipio como tal, no se ve que sean un interés porque falta el espíritu de unidad, porque falta este espíritu de gratuidad. Hacer algo por mi departamento, hacerlo por mi municipio, pero al estilo de Juan el Bautista, cuando dice: “Detrás de mí viene uno que es más poderoso, yo ni siquiera soy digno de ponerme a sus pies para desatar la correa de sus sandalias”. Este es el espíritu de liderazgo. Los otros son importantes, yo no. Ni siquiera puedo desatar la correa de sus sandalias. Este es el espíritu de humildad, el espíritu de pequeñez: yo no soy importante, los otros sí.

Para Jesús, el centro de su misión, el centro de su proyecto, de su programa, son los más pobres, son los necesitados, los marginados, los que sufren, los que de verdad no pueden llegar a un hospital, los que no pueden acceder a una habitación. Estos son el centro, los que no tienen el alimento necesario.

Colaborar, ayudar a los demás

Entonces que la Navidad nos permita renovar nuestro pensamiento, nuestros proyectos, nuestros anhelos, pero en el espíritu de Jesús. Que desde donde están, tengan siempre presente el colaborar, el ayudar a los demás.

Ojalá que la Navidad nos renueve y podamos renovarnos en este espíritu de solidaridad, en este espíritu de comunión y apoyar por ejemplo a la Pastoral Juvenil que ha iniciado esta Campaña Navideña solidaria, para ayudar a las familias más necesitadas. Es un pequeño gesto de gratuidad: nuestros jóvenes se mueven, bailan, para que en distintas partes de Sucre sea acogida esta acción tan necesaria, para que aparezca en todos los corazones humanos. Así sea.

 

[Fuente: CENACOM]