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CARDENAL TERRAZAS: TODOS QUEREMOS LA PAZ QUE VIENE DE DIOS

“Todos queremos paz, pero queremos la paz que viene de lo alto, no la paz que es rastrera y que busca modos y maneras de matar. La paz que viene de Dios es la paz que tenemos que implantarla en nuestros corazones y en nuestros ambientes”, de esta manera el Cardenal Julio Terrazas, Arzobispo de la Arquidiócesis de Santa Cruz y Presidente de la Conferencia Episcopal Boliviana señaló que todos buscamos una paz verdadera y no una paz que busca modos de matar.

“El viene humildemente, de esta palabra muchos tienen miedo. Se ha apoderado como un ansia de ser siempre el más aplaudido de todos. Pueblos y personas y sociedades comienzan a decaer cuando piensan que solo el dominio total va a ser un territorio mejor para todos. Hemos visto los grandes imperios, hemos visto las grandes sociedades, hemos visto personas muy dotadas de talento pero cuando olvidan el estilo de Dios, la humildad, cuando rechazan la humildad y se llenan de soberbia y orgullo, todos ellos van a caer de sus tronos para que realmente se sienten en su tronos los verdaderos destinatarios de la paz y la justica”, resaltó a tiempo de señalar la importancia de la humildad en la vida de cada persona.

Si no hay humildad, existen guerras, dijo “… el camino de la discordia separa cada vez masa los pueblos y a las personas, el camino de la ostentación, creer que acumulándolo todo va dominar mas, no es el camino de nuestro Dios. Nuestro Dios se hizo uno de nosotros, camino llevando la buena noticia, fue insultado, fue aborrecido pro los grandes de su tiempo, fue escuchado por las multitudes hambrientas de verdad. Ese es nuestro Dios, humildemente abrazo la cruz, .con su sencillez entrego su vida, no la defendió por la fuerza, la entrego porque nosotros necesitábamos esa vida, a nosotros nos convenía que se derrame la sangre del corazón de Cristo para que nuestros corazones se llenen de vida autentica, verdadera. Con el latido de Dios, no con los latidos de los que inventan las iras”, afirmó.

 “… Nosotros estamos elegidos para conocer el amor del Padre si es que amamos a su hijo Jesucristo que nos llama, que nos convoca, que nos reúne. El sabe de las dificultades, sabe que tenemos que caminar entre gentes que no creen en Dios o entre gentes que se han buscado ídolos y entonces nos va decir el Señor “vengan a mí los que están afligidos y agobiados y yo los voy a aliviar” Ahí están los privilegiados de Dios, los afligidos y los agobiados. Aquellos que por querer entrar en el reino de los cielos, quieren buscar una manera nueva de vivir que no es comprendida y que como los humildes, los sencillos, los niños, tenemos que tener esa capacidad de buscar al Dios verdadero, al Dios del amor, al Dios de la verdad”, exhortó.

“Vamos a descubrir que este nuestro Dios, privilegia a los sencillos y los humildes, esos son sus preferidos, sus elegidos. Y convoca a los otros a bajar de sus tronos falsos para ponerse también a disposición del espíritu que es capaz de cambiar, transformar y hacer aquello que todos deseamos, el hombre nuevo y la sociedad nueva”, finalizó.