En una carta abierta dirigida al pueblo boliviano, el cardenal Toribio Porco Ticona expresó su profunda preocupación por la situación que atraviesa el país y exhortó a las autoridades, sectores movilizados y a toda la sociedad a rechazar toda forma de violencia, odio y confrontación. El mensaje fue emitido en un contexto marcado por conflictos, tensiones y divisiones que, según advierte, afectan la paz social y la convivencia fraterna.
En su pronunciamiento, el cardenal afirmó que la Iglesia camina junto a su pueblo y comparte el dolor y la incertidumbre de numerosas familias bolivianas. Subrayó que, por encima de cualquier diferencia política, social o ideológica, debe prevalecer el valor sagrado e inviolable de la vida humana.
“ Ninguna causa puede justificar el odio, la violencia, la confrontación entre hermanos o el sufrimiento de nuestro pueblo ”, señala la carta, en la que también llama a Bolivia a reencontrarse “desde la verdad, el respeto y la responsabilidad común”.
El prelado hizo un llamado urgente a abrir caminos de diálogo honesto, transparente y responsable, y remarcó que la paz verdadera nace del encuentro sincero entre quienes piensan diferente, reconociendo la dignidad del otro y buscando el bien común. Asimismo, pidió que las decisiones y acciones estén guiadas por la prudencia, la justicia, la solidaridad y el amor a la patria.
La misiva concluye encomendando a la nación a la protección de la Virgen María, Madre de la Esperanza, para que interceda por el pueblo boliviano y ayude a recuperar el espíritu de fraternidad, reconciliación y paz.

Fuente: Conferencia Episcopal Boliviana


