Análisis

Javier Gómez Graterol: Biblia “refutable”, ciencia ¿“irrefutable”?

En mi consultorio virtual llegó una persona a quien, cuando le di una respuesta a su inquietud, basada en la Biblia, me respondió algo así como: ¿quién dice que la Biblia no es un libro manipulado por los hombres? Tendría que dar más detalles, y con ello romper la confidencialidad, para demostrar que ella quería simplemente que le dijese lo que quería escuchar, y ese no es mi punto hoy.

Mi punto es que, así como esta persona, hay cientos que prefieren poner en duda la Biblia basados en la “ciencia” y con ello quieren hacer ver que todas las cosas que actualmente se ponen como científicas han de ser verdad, mientras que la Biblia no.

A estas personas les tengo una mala noticia: ¡La ciencia es falible y cuestionable! ¡¡¡Sí!!! ¡Puede ser refutada! Basta ver titulares como estos:

1. “La ciencia vive una epidemia de estudios inservibles” (https://cutt.ly/jKEUd6Q), contiene perlitas como estas: “Científicos de EE UU, Reino Unido y Holanda denuncian que la investigación está perdiendo parte de su credibilidad”, también dice “La mayor parte de las veces los experimentos no están bien diseñados”. Otra afirmación muy importante dice: “…la mayoría de estudios no da acceso a los datos brutos en los que se basan las conclusiones. Al final, los científicos ‘se creen lo que ven’, pero no hay forma de comprobar que es cierto”.

2. “¿Cuán confiables son los estudios científicos?” (https://cutt.ly/fKEIquz) expone que: “Hasta hace poco, el anestesiólogo alemán Joachim Boldt era un reconocido especialista en la administración de líquidos intravenosos. Recientemente se descubrió que cerca de 90 de sus trabajos tiene errores y una docena de ellos han sido retractados de las publicaciones por mala praxis, incluida la falsificación de datos. Pero el daño ya está hecho”.

3. “La burbuja de los estudios científicos” (https://cutt.ly/OKEOBr5) este artículo invita a: “…no creerse a la primera resultados sorprendentes y no plegarse a las prisas que a veces imponen las publicaciones científicas” porque “los trabajos comienzan sesgados en busca de un resultado concreto. Después “critican un «bajo poder estadístico”, el “mal control de la calidad” y, en último lugar, “el sesgo» de la publicación”.

4. “Los estudios populares son menos fiables (dice un estudio científico que se está haciendo bastante popular)” (https://cutt.ly/AKEARS9) sostiene que: “Un análisis de más de 50.000 estudios científicos https://cutt.ly/6KESvTi ha llegado a una conclusión llamativa: los artículos más citados, los más populares, son (junto con los estudios pequeños y los primeros estudios que encuentran algo) los que más probabilidad tienen de ser falsos”.

Así que: si usted está poniendo en duda sus creencias por famosos adelantos científicos que refutan lo que dice la Biblia, le invito a reflexionarlo, después de todo, fue un científico el que dijo que “Dios no juega a los dados” (Albert Einstein).

Autor: Javier Gómez Graterol, religioso / periodista

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