Análisis

Agencia Boliviana Espacial

Mi pariente espiritual me comunicó muy emocionada que ya existe en nuestro país una Agencia Boliviana que se encargará de dirigir las operaciones del Satélite Túpac Katari que será lanzado al espacio el próximo mes de diciembre y que servirá para controlar las comunicaciones no sólo de nuestro territorio, sino en todo el espacio cósmico.

Comprendí la emoción de la cholita cochabambina y me adherí a sus sentimientos pues hasta que ascendió al poder nuestro presidente Evo lo más avanzado que teníamos en materia de comunicación era el “chaski” que aún es utilizado en gran parte de Bolivia.

Ella no compartió esa mi opinión y me manifestó que hemos mejorado mucho en materia de comunicarnos entre nosotros, citándome como ejemplo a los teléfonos celulares, lo cual es innegable, aunque existimos ciudadanos que prescindimos de tal aparato, como yo que jamás llamé a mi comadre ni viceversa porque ambos intuimos cuando necesitamos encontrarnos.

Quienes más necesitan comunicarse con urgencia son nuestros gobernantes, no para administrar mejor el país, sino para controlarse entre ellos, aunque “el chaski” sigue siendo utilizado como en las épocas del Incario, siendo el viceministro de Gobierno, el señor Jorge Pérez, el más solicitado de todos, pues aparece oportunamente en todos los lugares conflictuados; por lo cual el satélite Túpac Katari prestará un gran servicio, sobre todo al Gobierno actual.

Dicen las autoridades de la Agencia Espacial Boliviana que el satélite Túpac Katari servirá para comunicar permanentemente a las autoridades de Educación con los maestros que trabajan en los confines de nuestra patria y a través de las computadoras que les obsequió el Ministerio de Educación, pero ningún satélite podrá ayudar a los que vendieron sus computadoras para comprarse zapatos o unos pantalones nuevos.

Como a veces mi comadre Macacha es maliciosa me dijo que semejante artefacto servirá maravillosamente para controlar las conversaciones que pudieran delatar a los enemigos del actual régimen, tanto dentro del país, como en el extranjero, alcanzando su red a ciudadanas como Macacha que a veces censura algunas medidas del Presidente vitalicio y de algunos ministros y es por eso que le aconsejé que fuera muy prudente al hacerlo, teniendo en cuenta que perfectamente un satélite llamado Túpac Katari le estará observando desde el espacio.

Aceptando mis buenos y prudentes consejos, mi honesta comadre me dijo muy preocupada: “A partir del estreno del Túpac Katari ya no me desvestiré para acostarme y guardaré mi plata en mi colchón para que el Gobierno no me vea “calancha” y para que usted no sepa cuánta plata tengo en el banco”.

Al despedirse, la cholita de Quillacollo me recordó: “Usted y sus lectores cuídense y sepan que a partir de diciembre un Túpac Katari los estará escuchando y viendo desde el espacio cósmico.