Potosí

Acompañando en su servicio pastoral a Mons. Renán Aguilera

Acompañando en su servicio pastoral a Mons. Renán Aguilera, del 12 al 15 de enero, tuve el privilegio de sumergirme en la rica experiencia del servicio pastoral junto al obispo de la Diócesis de Potosí, Mons. Renan Aguilera, en su rol de pastor, familia y amigo.

Acompañar a Mons. Renán en su servicio pastoral fue una experiencia que trascendió las páginas de la cotidianidad, revelándome la profundidad y compromiso de la labor de nuestros pastores. Una de sus primeras actividades en las que pude estar presente fue el Encuentro Nacional de Pastoral Juvenil – Zona Valles donde participaron más de 100 jovenes, presencié la inspiradora conexión entre el líder espiritual y la vibrante energía de la juventud católica de Cochabamba, Aiquile, Sucre y Tarija. Fue una experiencia llena de testimonio junto a sus colaboradores laicos para cultivar la fe entre las nuevas generaciones.

Los bautizos, que son la puerta de entrada en la vida de la comunidad, fueron oportunidades para contemplar la delicadeza con la que el Obispo de Potosi guiaba a las familias, impartiendo bendiciones y celebrando la llegada de nuevos miembros a la familia católica. Su calidez y consejo se manifestaron en cada gesto y palabra.

Fiel a su servicio lo vi priorizar la celebración de la Eucaristía siempre buscando las palabras y ejemplos adecuados al contexto donde se encontraba. Su presencia en varias comunidades parroquiales destacó la solemnidad y la importancia de la liturgia como un lazo que une a la comunidad en la adoración y la gratitud.

Acompañar a los sacerdotes en su labor cotidiana reveló la atención personal que un Obispo dedica a sus colaboradores. Desde el asesoramiento pastoral hasta el apoyo en sus responsabilidades, su compromiso con el bienestar de “sus sacerdotes”, como Mons. Renán les llama, fue evidente.

Un obispo es un líder espiritual y pastoral, llamado a guiar, enseñar y santificar a la comunidad. Mons. Aguilera demuestra el compromiso de encarna estas cualidades, intentando ser un pastor paciente, sabio y comprometido con el rebaño que le ha sido confiado.

Al finalizar este tiempo de acompañamiento siento un profundo agradecimiento a Dios por permitirme vivir esta experiencia y al obispo de la Diócesis de Potosí por su generosidad al compartir su servicio pastoral. Esta oportunidad ha enriquecido mi comprensión del servicio en la Iglesia y ha fortalecido mi propia fe. Que Dios continúe bendiciendo la labor de todos los obispos de Bolivia y siga guiándolos en su misión pastoral.

 

Lic. Richard Romero S.

Comunicador Social católico