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A 30 años de la Revista “Cuarto Intermedio”

Un poco más de tres décadas atrás, en un retiro espiritual en Bolivia, el sacerdote jesuita Ignacio Ellacuría (español nacionalizado salvadoreño y asesinado en la guerra civil de 1989)  instó a un grupo de jesuitas hacer una revista sobre la realidad de Bolivia.

Ellacuría consideraba que Bolivia, respecto a Centro américa, era un país fascinante y poseedor de un pueblo luchador.

“Todo eso tiene que quedar escrito para el día de mañana y ustedes tienen que encontrar la gente que pueda escribir sobre estas materias y la verdad es que nos convenció. Nos juntamos un grupo de amigos que  nos entendíamos bien y lo tomamos como un hobby que no nos quitase tiempo para trabajar en lo que estábamos haciendo”, recuerda el sacerdote Antonio Menacho sobre la creación de la revista Cuarto Intermedio, que este próximo 14 de junio celebra sus 30 años.

De ese modo, los jesuitas Claudio Poe, Xavier Albó, Antonio Menacho y Javier Baptista, entre los principales, se reunieron en enero de 1985 para definir la orientación de la revista, su diseño y también su precio.

En esta reunión, por ejemplo, se determinó que la publicación debería tener el mismo precio que una cerveza. ¿Por qué la relación? porque “la inmensa mayoría de la gente, para festejar lo que sea, paga una cerveza. Es una cosa fácil de comprar”, explica Menacho,  director de Cuarto Intermedio hasta el año 1992.

 Dos leyes para escribir bien

Como alma de la primera década de Cuarto Intermedio, Menacho identifica a Claudio Poe. “Era un hombre bien preparado, doctor en Filosofía, era de la primera generación de sociólogos que salió de la Universidad Gregoriana de Roma con la máxima calificación, sacó el título de Teología y de Economía Agraria en Estados Unidos”.

Claudio Poe, según recuerda Menacho, sostenía que para escribir bien son necesarias dos leyes: Saber que el castellano se habla con sujeto, verbo y predicado. Y, segundo, nunca escribir un párrafo que luego te pregunten qué quiere decir.

“Él hacia la edición de todos los artículos, los ponían en un estilo que habíamos quedado entre nosotros que fuese en un lenguaje apto para que fuese comprendido fácilmente por un bachiller o un universitario”.

Todos los artículos pasaban por las manos de Claudio Poe y se devolvían después al autor para que los apruebe. En toda la historia sólo tuvieron dos rechazos. Incluso, el célebre teólogo Leonardo Boff les envió una carta asegurando que nunca había pensado que sus ideas podían decirse de una forma tan fácil.

 

Una revista y una cerveza

El 1986, un año después de aquella reunión inicial salía el primer número de la revista Cuarto Intermedio, con un precio de 2 millones de bolivianos, un formato de medio oficio (fácil de meter en el bolsillo) y con un artículo ahora considerado profético: “Cuando el gigante dormido despierte”, escrito por Xavier Albó y que habla sobre la fuerza del campesinado boliviano, traducida en el actual gobierno.

La primera edición de este primer número tuvo un tiraje de 1.200 ejemplares que rápidamente se agotaron, por lo que se reimprimió cinco veces con precios distintos por la hiperinflación que vivía el país en ese entonces: Bs 2 la segunda edición, Bs 4 la tercera, Bs 5 la cuarta y Bs 8 la quinta. Actualmente los ejemplares de este primer número están agotados.

Otro número exitoso, con 5.000 ejemplares impresos, fue el número sobre la visita a Bolivia del Papa Juan Pablo.

“Normalmente la revista salía y desaparecía” y, sobre todo en su primera década y gracias a un buen sistema de distribución, llegaba a Santa Cruz, Sucre, La Paz, Oruro, Potosí y la puerta de Palacio de Gobierno.

 Futuro condicionado

Debido al auge del Internet y  la reducción del soporte económico que posibilita su impresión, en estos tiempos y a poco de cumplir sus tres décadas la revista Cuarto Intermedio analiza su futuro.

“Deberíamos ver cómo conseguir financiación. Hay que buscar en la Compañía de Jesús y en nuestros infinitos amigos”, dice el padre Antonio Menacho, considerando la calidad de la revista y de los intelectuales que han escrito sobre la realidad boliviana y a quienes desde un principio se les ha pagado por su trabajo, aunque sea de una manera simbólica.

Francisco Pifarré, Horst Grebe, Federico Aguiló, Victor Codima, Carlos D. Mesa, Jaime Paz Zamora, Gustavo Rodríguez, Amparo Ballivián, María Teresa Zegada, Jorge Komadina y Fernando Mayorga, son algunos de los profesionales que han escrito o escriben para Cuarto Intermedio.

“A mí me encantaría conseguir financiamiento porque estoy convencido de que lo impreso tiene más valor. No morirá el documento escrito. Esto tiene una historia de 5.000 años. No por nada me paso ordenando todos los días la biblioteca que tiene bastantes lectores”, dice el padre Antonio Menacho, quien actualmente es rector de la Biblioteca Padre Julio Murillo, parte del Archivo Histórico de la Compañía de Jesús.

 

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