El Espíritu del Señor está sobre mí, porque me ha ungido para anunciar a los pobres la Buena Nueva (Lc 4,18). Esta es la fuente primaria del envío a la misión que, siendo divina a través de Jesús, repercute en la humanidad a través del sacerdocio ministerial.
Con Cristo se instaura un nuevo sacerdocio de cercanía con nosotros y en él estamos llamados desde el bautismo a ser profetas, reyes y sacerdotes.
En este día en el que la Iglesia católica rememora la institución de la Santa Eucaristía y del sacerdocio ministerial, Mons. Fermín Sosa Rodríguez, Nuncio Apostólico en Bolivia, presidió la solemne Misa Crismal en la Catedral Metropolitana de Nuestra Señora de La Paz, misma que fue concelebrada por el Arzobispo de La Paz, Mons. Percy Galván, el Obispo de la Diócesis de El Alto, Mons. Giovani Arana, el Obispo de la Prelatura de Corocoro, Mons. Pascual Limachi, Los Obispos auxiliares de La Paz, Mons. Luis Durán, Mons. Basilio Mamani y Mons. Pedro Fuentes.
Crisma quiere decir “consagrado”. Por ello, cada cristiano es un consagrado a Dios. El Santo Crisma representa al Espíritu Santo y él transforma a la persona y la consagra. Esta definición mencionada por Mons. Sosa encontró su plenitud en la oración de San Francisco de Asís: Señor, hazme un instrumento de tu paz, donde hay odio, lleve yo amor, donde hay ofensa, perdón, donde hay discordia, unión y donde hay duda, fe.
Concluida la celebración eucarística como parte del camino sinodal que lleva adelante la Arquidiócesis de Nuestra Señora de La Paz, se entregó a párrocos y Obispos material impreso de formación referido al denominado “Año Doctrinal” en el que se detalla la Iglesia que pensamos y soñamos: orante, misionera, fraterna, solidaria, sinodal y celebrativa.
Querido Sacerdote, gracias por existir, por tú sí a Dios, por tus manos ungidas con las que nos regalas a Cristo en Cuerpo y Sangre… gracias por tu amor a Dios, a la Iglesia y a nosotros.
La transmisión completa de la Eucaristía se encuentra en: https://fb.watch/r5G0u9atcB/


