No somos nada sin la relación con Dios, sin la comunión con él, enfatizó la directora del Centro de Promoción del Laicado “Ricardo Bacherer” (CEPROLAI), Erika Aldunate Loza, invitada a compartir el taller “Una Iglesia misionera sinodal Orante” en el VIII Congreso Nacional Misionero que se desarrolla del 8 al 12 de julio en Oruro. El evento es importante, afirmó, porque en él se está socializando el Sínodo de la Sinodalidad, especialmente el tema del Bautismo, de la corresponsabilidad, de la participación, comunión y misión.
En la oportunidad, la teóloga e historiadora Erika Aldunate, destacó que la oración es el punto de partida del ser Iglesia, de su ser misionera. Nuestra realidad está plagada de problemas, pero lo malo, no viene, sino del corazón humano donde se cultiva: la envidia, el odio y el rencor; sin embargo, también del corazón de cada persona sale lo bueno como el amor, el perdón, la compasión, por eso hay que trabajar nuestra interioridad, alimentar nuestro ser, nuestro espíritu aseguró.
En palabras de la también docente de la Universidad Católica “San Pablo” la ética es la capacidad del ser humano de saber que es lo bueno y que es lo malo, pero hay que entrenarnos en ser éticos, en decir la verdad, en ser puntuales, dejando de lado la mentira y la falsedad. Se hace necesario crear redes de amistad para luego trabajar en la fe y la espiritualidad, mencionó.
“Ver, escuchar, empatizar” es importante porque nos hace falta radicalidad evangélica, señaló Erika Aldunate para eso es necesario estar en total sintonía con Dios y con todos aquellos que nos han precedido dando su vida para que el Reino de Dios se haga presente en medio nuestro.


