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Mons. Sergio Gualberti: Nicaragua lucha contra una dictadura criminal, sofocante, violenta y armada contra la paz y vida de inocentes

En su Homilía dominical, el Arzobispo de Santa Cruz abordó la temática de la justicia, misericordia y salvación para toda la humanidad como parte esencial del plan de Dios que es para toda la humanidad. En ese contexto rememoró la profecía de Jeremías acerca del castigo que tendrán los dirigentes que se preocuparon más por el poder e intereses personales en vez del servicio al pueblo y anunció la llegada del pastor que apacentara su pueblo con justicia, salvación integral y paz para todos.

Por otro lado, Mons. Gualberti indicó que la paz verdadera no es ausencia de guerra sino la comunión plena con Dios en “Cristo nuestra paz” en consecuencia estamos llamados a vivir como hermanos con igualdad en dignidad y derechos. Pero no debemos olvidar que a la vez que somos llamados a trabajar solícitamente, estamos también llamados a descansar.

Asimismo Mons. Gualberti mostró que en su momento Jesús tuvo presente dos opciones urgentes: ser pastor de sus discípulos y pastor del pueblo sufriente. En consecuencia, ante tanto agobio y opresión, Jesús hace suyos los problemas y sufrimientos de la humanidad, es así que Jesus no solo es justicia, paz y misericordia sino también atención al abandonado, solidaridad con el marginado y evangelio de vida.

El Arzobispo exhortó al pueblo de Dios a tener en cuenta que el discípulo compasivo que supera el miedo, es libre, justo y artífice de paz si opera a ejemplo de Jesús como pregonero y testigo del evangelio y si trabaja por la justicia, derechos humanos y el bien común.

Con relación al recientemente concluido 5TO. Congreso Americano Misionero realizado en Santa Cruz, expresó que fue un testimonio público de fe, humildad, audacia, tanto a nivel personal como en comunidad.

Finalmente se refirió al testimonio valiente del pueblo de Nicaragua que lucha contra una dictadura criminal, sofocante, violenta y armada contra la paz y vida de inocentes y destacó que la Iglesia no escatima esfuerzos para que cese la represión y se instaure un sistema democrático.

Homilia de Mons. Sergio Gualberti Arzobispo de Santa Cruz

Pronunciada el 22 de julio de 2018, Catedral de San Lorenzo Mártir

  • El plan de Dios es para toda la humanidad
  • Jeremías profetizó que los dirigentes preocupados por el poder en vez del servicio al pueblo, serán castigados
  • El nuevo rey anunciado por Jeremías será un pastor justo y traerá la salvación integral y paz para todos
  • La paz verdadera no es ausencia de guerra sino la comunión plena con Dios
  • Jesús anima a sus discípulos en misión a trabajar solícitamente y los llama también a descansar
  • Jesús tiene dos opciones urgentes: ser pastor de sus discípulos y pastor del pueblo sufriente
  • Ante tanto agobio y opresión, Jesús hace suyos los problemas y sufrimientos de la humanidad
  • Jesus no solo es justicia, paz y misericordia sino también atención al abandonado, solidaridad con el marginado y evangelio de vida
  • El discípulo compasivo supera el miedo, es libre, justo y artifice de paz
  • A ejemplo de Jesus ser pregoneros y testigos del evangelio y trabajar por la justicia, derechos humanos y el bien común
  • El V CAM testimonio público de fe, humildad, audacia, tanto a nivel personal como en comunidad.
  • El pueblo de Nicaragua, lucha contra una dictadura criminal, sofocante, violenta y armada contra la paz y vida de inocentes

 

El plan de Dios es para toda la humanidad

Las lecturas bíblicas de este domingo nos presentan a Dios que se preocupa y desvela para que se cumpla su plan de justicia, misericordia y salvación para toda la humanidad.

Jeremías profetizó que los dirigentes preocupados por el poder en vez del servicio al pueblo, serán castigados

En la 1era lectura Jeremías, como portavoz del Señor, denuncia la conducta y el gobierno de los pastores de Israel, los reyes y las autoridades del pueblo: “¡Ay de los pastores que pierden y dispersan el rebaño de mi pastizal!”. Esos dirigentes, preocupados por sus intereses y por conservarse en el poder en vez que por servir al pueblo, han puesto a un lado la ley del Señor, se han vendido a los potencias extranjeras y se han enriquecido oprimiendo y esclavizando los más pobres. Dios no puede quedar indiferente ante tantos abusos e injusticias por eso interviene para castigar al rey y anunciar que pondrá al frente del pueblo un pastor que lo apacentará con justicia y rectitud: “Llegarán los días en que suscitaré para el pueblo un germen justo; Él practicará la justicia y el derecho en el país…”

El nuevo rey anunciado por Jeremías será un pastor justo y traerá la salvación integral y paz para todos

El nombre del nuevo rey expresa la tarea principal que le espera: “y se lo llamará con este nombre – El Señor es nuestra justicia”. La “justicia” en la Biblia indica la intervención de Dios en la historia para salvar al ser humano, dándole la posibilidad de volver a estrechar la alianza con él. El nuevo rey será un pastor justo que con su actuación en bien del pueblo, en particular de los más desposeídos y sufridos, dará testimonio de la acción salvadora, gratuita y misericordiosa de Dios. A esa intervención de Dios, el pueblo tiene que responder manteniéndose fiel a la alianza, observando a los mandamientos y practicando la justicia entre hermanos. Ese pastor, anunciado por Jeremías, que realiza en plenitud el plan de justicia, vida y misericordia de Dios es Jesucristo, quien ha venido a traer la salvación integral y la paz para todos, y por quien toda la humanidad llega a ser un único pueblo, sin separaciones ni discriminaciones. Es lo que dice San Pablo en la carta a los cristianos de Éfeso: Jesucristo “vino a proclamar la Buena Noticia de la paz” porque Él es nuestra paz”.

La paz verdadera no es ausencia de guerra sino la comunión plena con Dios

La paz que no es solo la ausencia de conflictos y de guerra, y la destrucción de los muros y barreras, sino sobre todo la suma de todos los bienes, la salvación. Esta es la paz que Jesucristo gratuitamente nos ha traído a todos ofreciéndonos la posibilidad de vivir en plenitud la comunión con Dios. En “Cristo nuestra paz”, la humanidad entera llega a ser un único pueblo, donde todos estamos llamados a vivir como hermanos, con igual dignidad y derechos.

Jesús anima a sus discípulos en misión a trabajar solícitamente y los llama también a descansar

En el Evangelio tenemos una muestra clara de cómo Jesús lleva la tarea de pastor misericordioso y solícito tanto con los apóstoles como con la gente sumida en la miseria material y espiritual. Los apóstoles regresan de su primera misión donde Jesús y comparten con él todo lo que han enseñado y hecho. Hay mucho que contar, pero “eran tantos los que iban y venían, que no tenían ni tiempo para comer”. Entonces Jesús mismo toma la decisión: “Vengan ustedes solos a un lugar desierto, para descansar un poco”. El maestro que los había enviado a la misión, ahora es el pastor que invita a los Apóstoles a ir donde él para descansar, y les ofrece el apoyo y la acogida que necesitan, los escucha a solas reforzando así los lazos de amistad en la intimidad de su nueva familia.

Jesús tiene dos opciones urgentes: ser pastor de sus discípulos y pastor del pueblo sufriente

Pero el plan de Jesús toma un rumbo imprevisto. Las personas que estaban allí, “al verlos partir, los reconocieron, y de todas las ciudades acudieron por tierra a aquel lugar y llegaron antes que ellos. Al desembarcar, Jesús vio una gran muchedumbre y sintió compasión de ella, pues eran como ovejas sin pastor y estuvo enseñándoles largo rato”. Jesús está en tensión entre dos urgentes opciones: como “pastor de sus discípulos” hay la necesidad de estar a solas con ellos y como “pastor del pueblo sufriente” la urgencia de responder a la gente sedienta de la palabra de vida.

Ante tanto agobio y opresión, Jesús hace suyos los problemas y sufrimientos de la humanidad

Jesús, al ver a aquella gente desorientada, agobiada y oprimida, “sintió compasión de ellos”, compasión que no es lástima sino conmoción profunda, misericordia que brota de sus entrañas. Es la compasión divina que se detiene, padece, escucha, se solidariza y hace suyos los problemas y sufrimientos de la humanidad.

Jesus no solo es justicia, paz y misericordia sino también atención al abandonado, solidaridad con el marginado y evangelio de vida

Jesús no solo es nuestra justicia y nuestra paz sino también “nuestra misericordia”, la que lo mueve a optar por la necesidad más urgente e importante: “enseñara esa multitud desatendida y abandonada a sí misma. Jesús es el Pastor Bueno que se solidariza con los últimos y marginados de su pueblo y que ante todo les enseña y los alimenta con lo más importante: el Evangelio de la vida, de la salvación.

El discípulo compasivo supera el miedo, es libre, justo y artifice de paz

Como discípulos de Jesús, también nosotros estamos llamados a ser compasivos, porque la compasión nos hace superar el miedo del otro, nos da la libertad de amar y de poner el bien de los demás por sobre todas las cosas, nos hace ser justos y ser artífices de paz.

A ejemplo de Jesus ser pregoneros y testigos del evangelio y trabajar por la justicia, derechos humanos y el bien común

Por eso nuestra misión es seguir el ejemplo de Jesús, ser pregoneros y testigos del evangelio en nuestra sociedad, que como el pueblo de Israel al tiempo de Jesús, sufre por la ausencia de auténticos dirigentes, que trabajen por la justicia, los derechos humanos y el bien común. Esta es una conclusión del Quinto Congreso Americano Misionero: que todos los cristianos hemos sido hechos misioneros por el bautismo, llamados a llevar la misma misión de Jesús, a seguir con la obra de justicia y de la salvación integral del hombre, salvación espiritual, social y física.

El V CAM testimonio público de fe, humildad, audacia, tanto a nivel personal como en comunidad (Clic para leer la homilía de la clausura del VCAM.)

La misión de la Iglesia y de los cristianos es la de ser luz del mundo y sal de la tierra, una misión de justicia, paz, misericordia y cercanía ante toda miseria humana en particular con los pobres, los sufridos y los excluidos de la sociedad. Y esto implica anunciar y dar testimonio público de la alegría del Evangelio como lo hemos hecho con las dos grandes celebraciones del Congreso, un testimonio público, testimonio de nuestra fe con humildad y audacia, tanto a nivel personal así como en comunidad.

Nicaragua, lucha contra una dictadura criminal, sofocante, violenta y armada contra la paz y vida de inocentes

Es el testimonio valiente que está dando la Iglesia de Nicaragua en estos dias, con sus pastores, los religiosos y los laicos, que se han solidarizado con el dolor del pueblo y la lucha por la democracia versus una dictadura criminal que sofoca con la violencia y las armas las manifestaciones pacíficas dejando detrás de sí un sin número de víctimas inocentes. La Iglesia no escatima esfuerzos para que cese la represión violenta y se instaure un sistema democrático y se alcance la paz. Elevemos nuestras oraciones al “Señor nuestra justicia, nuestra paz y nuestra misericordia” para que haga sentir su presencia cercana al sufrido país. Al finalizar la Eucaristía, se dará lectura al mensaje de la CEB respecto a este problema. Amén

MENSAJE DE LA CONFERENCIA EPICSOPAL BOLIVIANA

“UNIDOS AL CLAMOR DEL PUEBLO NICARAGÜENSE” (Clic para ver el mensaje de los Obispos de Bolivia)

“Dichosos los que trabajan por la paz, porque serán llamados hijos de Dios” Mt 5,9

Los Obispos de Bolivia expresamos nuestro hondo pesar y preocupación por la crisis que atraviesa el pueblo de la hermana República de Nicaragua, situación de violencia, represión y muerte que ha costado la vida de cientos de hermanos y más de un millar de heridos y que, luego de varios meses, no encuentra una solución urgente y adecuada.

Nos solidarizamos también con los miembros del Pueblo de Dios, Obispos, sacerdotes, religiosos, religiosas y laicos que siguen extremando esfuerzos para instalar un diálogo responsable y están dando muestras de una ejemplar valentía en su defensa de los más pobres.

Una vez más se constata que proyectos que comenzaron con un ideario de cambio social, se transforman en proyectos de poder autoritario, cuando no están fundamentados en valores humanos y cristianos o se pierde de vista el servicio al bien común, que legitima toda autoridad.

Invitamos al pueblo cristiano de Bolivia y personas de buena voluntad a ofrecer oraciones por los hermanos de Nicaragua, los que perdieron la vida en el conflicto y los que continúan en la lucha, para que el Dios de la vida toque los corazones de las autoridades de ese país y opten decididamente por buscar las soluciones a través del diálogo y los valores de una cultura de paz.

Unidos a los Obispos de América Latina y El Caribe invitamos especialmente a orar por Nicaragua en las Eucaristías del 22 de Julio en toda la Iglesia en Bolivia.

Llamamos también a los países hermanos y organismos internacionales a buscar caminos, desde la solidaridad, para que en Nicaragua brille la Paz y la Justicia y se eviten los enfrentamientos y la muerte.

Que María, Reina de La Paz, invocada por los nicaragüenses como la Purísima Concepción de María, inspire y acompañe caminos de paz en Nicaragua.

La Paz 19-7-2018

Secretaría General

Conferencia Episcopal Boliviana