Destacadas

Santa Sede felicita a Donald Trump

“Una persona que piensa sólo en hacer muros, sea donde sea, y no hacer puentes, no es cristiano. Esto no está en el Evangelio”, había dicho Francisco en febrero pasado, tras una pregunta en el vuelo que lo llevaba de regreso desde México sobre la promesa electoral del entonces candidato del Partido Republicano, Donald Trump , de construir un muro de 2500 kilómetros en la frontera.

Ayer, nadie olvidó en el Vaticano esas frases de Francisco. Pero la Santa Sede felicitó al flamante presidente estadounidense, auspiciando que “su gobierno pueda dar verdaderos frutos”, según declaraciones que hizo a Radio Vaticano el cardenal Pietro Parolin, secretario de Estado.

“Aseguramos también nuestra oración para que el Señor lo ilumine y lo sostenga para el servicio de su patria, naturalmente, pero también para el servicio del bienestar y de la paz en el mundo”, agregó el segundo de Francisco, que habló al margen de un evento.

“Creo que hoy (por ayer) hace falta, en efecto, que todos trabajemos para cambiar la situación mundial, que es una situación de grave laceración, de grave conflicto”, afirmó el cardenal Parolin.

Consultado respecto de las palabras del Papa en contra de los constructores de muros -a las que en su momento el magnate había retrucado diciendo que “para un líder religioso poner en duda la fe de una persona es vergonzoso”-, Parolin fue cauto.

“Veremos cómo se mueve el presidente. Una cosa es ser candidato, otra cosa es ser presidente. Y por lo que escuché, el futuro presidente ya se ha expresado en términos de líder”, dijo. “Sobre los temas específicos veremos cuáles serán las decisiones. Me parece prematuro dar juicios”, concluyó.

Más allá de las declaraciones conciliadoras del cardenal Parolin, la llegada a la Casa Blanca de Trump -que no es católico, sino protestante presbiteriano, pero que ganó el 52% del voto católico, contra el 45% que votó a Hillary Clinton- significa para la Santa Sede el comienzo de una nueva etapa, llena de incógnitas y muy distinta.

La sintonía entre Francisco y Barack Obama, de hecho, fue evidente. Y se vio reflejada en hechos tan concretos como el restablecimiento de las relaciones diplomáticas entre Estados Unidos y Cuba, como la firma de parte de la superpotencia del Acuerdo Global Climático de París.

Las coincidencias con el campo demócrata también pasaron por otros temas clave para la Santa Sede y para Francisco, como la lucha contra la pobreza, las migraciones, el diálogo y la paz en la actual “tercera guerra mundial en pedazos” que hay en el planeta, la mayor preocupación del ex arzobispo de Buenos Aires.