El domingo 20 de octubre, la Catedral Metropolitana de Cochabamba fue el escenario de una emotiva ceremonia de renovación de consagración misionera, enmarcada en la celebración de la Jornada Mundial de las Misiones 2024. En esta ocasión, alrededor de 50 voluntarios misioneros, junto a su los familias, reafirmaron su compromiso de servicio a la Iglesia y su misión evangelizadora, en una celebración presidida por el director de Obras Misionales Pontificias, P. Wilson Rodríguez.
Un espacio de consagración y compromiso
Carla Delgado, coordinadora de la Oficina de Misiones y responsable de la Pastoral Juvenil, destacó que la consagración de los voluntarios misioneros es una tradición consolidada en la Arquidiócesis, con dos ceremonias al año: una al inicio del año y otra en el Domund, en octubre. “El domingo 20 de octubre tuvimos la consagración de nuevos voluntarios misioneros y la renovación de promesas de aquellos que se consagraron a inicio de año por el servicio a nuestra Iglesia desde las Obras Misionales Pontificias”, explicó.
Este año, la ceremonia fue un impulso más para seguir adelante en el servicio misionero, proyectando actividades futuras como el Campamento Juvenil Misionero en noviembre, un evento por la vida de los santos, el Festival Navideño y la misión del Día del Peatón en diciembre. “Estamos al servicio de tantos hermanos que nos necesitan, de sectores de nuestra Arquidiócesis que requieren espacios de formación y animación”, añadió Delgado.
El testimonio de la misión familiar
Entre los participantes, destacó el testimonio de la voluntaria misionera Miriam Vallejos, quien junto a su hija Cassia Miller, renovó su promesa como parte del grupo de familias misioneras. “La renovación de promesa misionera para mí es reafirmar una vez más el ‘Sí’ a la misión. Al pronunciar delante del altar en voz alta: ‘Aquí estoy, Señor, para hacer tu voluntad’, me recuerda el llamado y compromiso que todos como cristianos tenemos, que es trabajar en la viña del Señor, llevando su palabra a donde Él me envíe”, expresó Vallejos.
La ceremonia no solo fue un momento de renovación personal y comunitaria, sino también un testimonio vivo de la entrega y el esfuerzo constante de la comunidad misionera. El evento, difundido gracias a la cobertura conjunta de la Oficina de Comunicación del Arzobispado y Radio María Bolivia, permitió que este compromiso de fe y misión resonara más allá de las paredes de la Catedral, inspirando a otros a unirse a la labor evangelizadora.
Con la mirada puesta en el futuro y el corazón dispuesto al servicio, la comunidad de misioneros de la Arquidiócesis de Cochabamba continúa fortaleciendo su compromiso con la misión de llevar el Evangelio a todos los rincones, siendo testigos del amor de Dios y su mensaje de esperanza.






