La Paz

Querida Amazonia sueños y realidades

Reina de la Amazonia, madre de la vida… “Madre del corazón traspasado que sufres en tus hijos ultrajados y en la naturaleza herida, reina tú en la Amazonia junto con tu hijo” Papa Francisco

Seguir mapas para construir realidades, avanzar por caminos concretos para transformar la Amazonia, es el reto que Tania Avila como expositora propuso durante el último, de un ciclo de cuatro conversatorios sobre “Amazonia y Pueblos Indígenas” organizado por REPAM Bolivia y el Centro de Promoción del Laicado “Ricardo Bacherer” CEPROLAI este 10 de septiembre de 2020 a través de la plataforma zoom.
En la ocasión se puso en la palestra dos temas de gran envergadura: el primero “Desafíos Post Pandemia” y el segundo “Mirada Femenina a la Exhortación Post Sinodal: Querida Amazonia”

Querida Amazonia Pinceladas

“El grito de la Amazonia no brota solamente del corazón de las selvas sino también desde el interior de sus ciudades” (QA10)

Para referirse a justicia Socio ambiental, Tania Avila realizó el análisis de Exhortación Post Sinodal “Querida Amazonia” en la que se comparte la visión de trabajo de la Iglesia en esta región a través de cuatro sueños (social, cultural, ecológico y eclesial).

Un sueño Social

A las amenazas a la dignidad humana y de sus poblaciones en la Amazonia, las mujeres queremos ponerles nombre, para ponerles rostro, sin maquillaje llamarlas: Injusticia y crimen.

Nuestro sueño, mencionó Avila, es el de una Amazonia que integre y promueva a todos sus habitantes para que puedan consolidar un buen vivir.
Es necesaria una sana indignación ante la injusticia, afirmó la expositora que instó a los participantes a no habituarse ante el mal, a no permitir que se anestesie la conciencia social y que por el contrario se fortalezca una sensibilidad capaz de reconocer las formas actuales de explotación humana de atropello y muerte.

Un sueño Cultural

“Promover la Amazonia no implica colonizarla culturalmente sino ayudar a que ella misma saque lo mejor de sí”

Cultivar sin desarraigar, hacer crecer sin debilitar la identidad, sostuvo Tania Avila, es el reto que nos toca asumir como habitantes de la “Casa Común”. Cuidar las raíces culturales y la identidad de los pueblos a través de la riqueza de su tradición oral transmitida de generación en generación; a través, de la narración de: mitos, costumbres y tradiciones, además de otras expresiones culturales como: tejidos, artesanía y canciones.
Son las diferencias la que nos hacen fluir como los ríos, por ello, son muy necesarias las relaciones con otras lógicas para un encuentro más rico.

Un sueño ecológico

“El Señor que primero cuida de nosotros nos enseña a cuidar de nuestros hermanos y hermanas y del ambiente que cada día Él nos regala. Esta es la primera ecología que necesitamos”

Abusar de la naturaleza es abusar de los ancestros, de los hermanos y hermanas, de la creación, y del Creador hipotecando el futuro, es entonces donde surge la pregunta ¿qué futuro queremos dejar a los que vienen después? La respuesta afirmó Avila, está en la escucha no solo con los oídos sino con todo el ser, tomando conciencia de que todo está interconectado.

Un sueño Eclesial

“La Iglesia está llamada a caminar con los pueblos de la Amazonia, pero para que sea posible esta encarnación de la Iglesia y del evangelio debe resonar, una y otra vez el gran anuncio misionero”

Evangelizar recordó Avila, es “compartir mi alegría”, rememorando las palabras del Papa Francisco. Por tanto, la labor de la Iglesia afirmó es la de una aliada que camina junto con su pueblo que recorre caminos para cuidar la vida y la casa común.

Nuevo estilo de vida y querida Amazonia

Para pensar en los desafíos post pandemia es necesario detenernos a reflexionar que es la “nueva normalidad”, repensar la manera de hacer pastoral y vivir los sacramentos desde una visión eclesial. 
Monseñor Eugenio Coter, a su turno, interpeló la labor de la Iglesia y los nuevos desafíos de una sociedad donde internet, se ha convertido en un servicio básico necesario e indispensable por las ventajas que ofrece en el proceso de interconectividad e interrelacionamiento acortando distancias y favoreciendo el proceso comunicacional. Sin embargo, instó a los participantes a tener cuidado con las denominadas “Fake news” para evitar la desinformación por lo que recomendó la verificación de la fuente noticiosa.
Finalmente, resaltó la importancia de la revalorización de la medicina tradicional que ha permitido a muchas comunidades hacer frente al COVID-19 con tratamientos que incluso van desde la etapa de prevención, durante la enfermedad y después de ella.
Nos encontramos ante el desafío de ser una Iglesia que desborda (virtuosa y virtual) sostuvo Mons. Coter.

Dialogo y reflexión

Dos salas virtuales permitieron conocer la percepción de los participantes del evento respecto a los temas tratados en el conversatorio y que se resumen a través de los siguientes puntos:
• Es necesario reflexionar sobre nuestro estilo de vida para poder afrontar una nueva normalidad más consciente y a favor de la casa común.
• Valorar otras lógicas y formas de vida aprendiendo de ellas.
• Vivimos en una realidad que enfrenta un profundo dolor y la hipersensibilidad frente al futuro y la nueva normalidad
• Los jóvenes quieren ser protagonistas, “profetas de esperanza” y promotores de nuevas formas de evangelización.
• La medicina formal, la ciencia y tecnología en un mundo globalizado, ha perdido más vidas humanas en este tiempo, en el que con humildad se nos insta a bajar la cabeza y aceptar que los datos estadísticos nos muestran el gran aporte de los saberes ancestrales y la medicina tradicional en la lucha contra el COVID-19.
• Las amenazas a la Amazonia no paran, continúan las quemas, avasallamientos y narcotráfico, es tiempo de involucrarnos a fondo y poner un alto a esta situación.
• CEPROLAI a través de distintos espacios de estudio, diálogo y reflexión como “Eco- teología” coadyuva en el proceso de formación de laicos comprometidos con el cuidado de la Amazonia y la casa común.
• El rol femenino es fundamental en el núcleo familiar. Pensar en ello es importante para entender la significativa labor de las mujeres en la Amazonia en lugares en los que no existe un sacerdote, sin duda, esta una religiosa. Existe mayor presencia de mujeres haciendo misión.
• Hay la necesidad apremiante de Amazonizar Bolivia.
• Es necesario sensibilizarnos como lo hace una señora que llora frente a un río contaminado en su región porque lo siente parte de ella y su dolor le duele.

Estamos llamados a hacernos parte y a oír el clamor de una Amazonia con 6,7 millones de km2 de bosque, 2.200 nuevas especies, 34 millones de habitantes, ocho países, 350 grupos indígenas,1millon de km2 de ecosistemas de agua dulce, 10% de la reserva mundial de carbono almacenado, 219.000 m3 de agua dulce vertidas cada segundo al Atlántico y de 17 a 20 % del agua dulce mundial.